Mucho se habla sobre el lugar o posición que el género femenino ha ido ocupando en todos los aspectos de la vida moderna. ¿Realmente puede hablarse de una equidad de género? ¿Por qué en pleno siglo XXI, sigue existiendo violencia física y psicológica hacia la mujer? ¿Por qué en los altos mandos de empresas y gobiernos sigue predominando el sexo masculino?

Mujer actual

Hace no muchos años la mujer era vista como la figura de familia con la cual se procreaba y se podía asentar un hogar. Hoy día, la mujer ya no sólo es quien se preocupa por mantener en orden la casa y mandar a los hijos a la escuela. La mujer de este siglo, ha abierto su espectro logrando destacar en la vida política, económica y social en muchos lugares del mundo.

Este rol de la mujer en la vida moderna obedece a diversas situaciones, que van desde la cuestión económica, hasta la necesidad de obtener un reconocimiento y mayor participación. La necesidad de la mujer de sentirse productiva y útil, la ha orillado a buscar actividades que le provoquen una satisfacción mayor.

La situación económica mundial ha obligado, también, al género femenino a no depender únicamente de lo que su pareja pueda ofrecerle. A pesar de que todavía existen mujeres que dependen económicamente al cien por ciento de sus maridos, el desempleo y la subida de precios obligan a la mujer a involucrarse en la vida productiva de los diversos países del mundo.

Si bien la posición de la mujer en muchos países ha ido avanzando a pasos agigantados, todavía existen muchas limitantes que van desde la discriminación en el hogar, en el trabajo y socialmente, hasta la misoginia manifestada algunas veces en violencia psicológica y física. ¿Será que realmente es imposible lograr una igualdad de género?

Igualdad de género

La equidad entre el género masculino y femenino puede definirse como la no discriminación con base en el sexo de cualquier persona para la asignación de recursos, beneficios ni para el acceso a servicios o atenciones.

¿Cómo lograr una igualdad de género?

La igualdad de género será posible en la medida en que queramos. La misma naturaleza nos invita a asumir figuras específicas. Tanto los hombres como las mujeres de todo el mundo deben aceptar que siempre existirá una diferencia física que nos empujará a realizar actividades y a tener diferentes papeles dentro de lo social. Lo anterior no significa que por tal causa, tanto hombres como mujeres sean partícipes de situaciones que fomenten la discriminación de cualquiera de los dos géneros. Por el contrario, es responsabilidad de ambos sexos, fomentar el equilibrio e igualdad de condiciones.

El hombre y la mujer actuales deben dejar de verse como dos seres en competencia. La diferencia de salarios, de oportunidades, las ventajas de una figura sobre otra, son elementos que tristemente han fomentado esa falsa de idea de que un género es superior a otro. El festejo del día mundial de la mujer o del hombre, no debería enfocarse en lo que un género ha logrado sobre el otro sino en los aportes que se hacen en beneficio de ambos.

Ambos géneros juegan un papel determinante en las sociedades actuales. Es responsabilidad de todos los seres humanos replantear su existencia y tomar del otro, del ser distinto, los elementos necesarios para lograr objetivos que contribuyan al mejoramiento de todos como seres humanos y no como entes individuales.

Hombres y mujeres siempre serán distintos, fisiológica, mental, social y laboralmente. La igualdad de género será posible en la medida en que uno pueda complementar al otro.