Pregunta: ¿Qué es el krav magá?

Respuesta: El krav magá (combate de contacto en hebreo) es un sistema integrado de defensa personal originario de Israel, que utiliza los recursos reflejos y habilidades naturales del cuerpo humano con la única finalidad de contrarrestar cualquier tipo de amenaza externa, ya sea en combate cuerpo a cuerpo, como en ataques armados y agresiones físicas del tipo estrangulaciones, abrazos, agarres, tirones de pelo, etc...

P: ¿Cuándo nace?

R: Fue fundado por Imi lichtenfeld, también conocido como Imi Sde-or, en los años 40 en Israel. Aunque originalmente se utilizaba como método de defensa en exclusividad para el ejercito, es en los años 70 cuando su fundador lo introduce en el ámbito civil con el nombre de krav magá, aunque recordemos que hoy en día krav magá en Israel se utiliza como nombre genérico para cualquier tipo de lucha.

P: ¿Qué antecedentes tiene?

R: Se puede decir que el krav magá es un conjunto de principios de combate basados en disciplinas tales como el boxeo o la lucha, pero con unos específicos y únicos sistemas de entrenamiento y de trabajo. Su fundador Imi era un gran deportista, boxeador y luchador, con un gran físico, y su padre, Samuel, era policía e instructor de defensa personal. No se puede asegurar que el krav magá haya inventado nada nuevo, pues el concepto de combate cuerpo a cuerpo es tan viejo como el hombre, lo que si podemos decir es que el krav magá en su concepto, entrenamiento y entendimiento es sumamente efectivo.

P: ¿Qué diferencia a esta disciplina de otras artes marciales / sistemas de combate?

R: Su simplicidad y eficacia, pues al utilizar los propios reflejos naturales, su entrenamiento y aprendizaje es relativamente corto. El krav magá va al grano, a reducir al contrario lo más rápido posible.

En síntesis, los principios fundamentales de combate dictan que toda respuesta de defensa personal debe cumplir determinados requisitos. En una situación dada, la defensa o el ataque deben responder a estos principios: lo más rápido, lo más fuerte, lo más corto, lo más natural y lo más directo (por ejemplo, si se quiere escapar, hay que escapar; si se quiere continuar golpeando, hay que golpear).

Otra de las diferencias fundamentales con otras artes marciales o sistemas de combate está en su entrenamiento, ya que se adiestra al alumno a utilizar sus recursos en situaciones lo más reales posibles con ejercicios de estrés, en situaciones de agotamiento físico, trabajando con los ojos cerrados, o ante diferentes estímulos. Su entrenamiento es único en ese sentido.

P: ¿Dónde se practica?

R: Hoy en día el krav magá está extendido por todo el mundo, diferentes cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, ejército, etc. lo utilizan como uno más de sus métodos de entrenamiento en combate y también se practica entre la población civil.

P: ¿Cuántas escuelas hay en España?

R: Tantas como grupos de krav magá existen en el mundo. Como en otros estilos de lucha el krav magá evoluciona con el tiempo y cada escuela lo ve de una manera diferente.

P: ¿Existen diferentes corrientes?

R: Por supuesto, enlazando con la pregunta anterior con Imi existía un krav magá único para todos, pero como en todas las artes marciales o sistemas de defensa personal cada alumno es único, y al ampliarse el círculo se va variando el trabajo hasta que al final existen diferentes ramas en función del entendimiento, habilidad, capacidad, etc. del profesor.

Las ramas más conocidas o importantes son FEKM Richard Douieb, AIKM Haim Gidon, KMF Haim Zut, IKM Gabi Noah, KMG Eyal Yanilov, Krav Magá Wolrdwire Darren Levine, Asociación Sulamericana de Krav Magá Kobi Lichtenstein, Krav Maga Real Bukan Yaron Lichtenstein. Existen además numerosas asociaciones o grupos paralelos que cuelgan de las mismas.

P: ¿Quién lo practica? ¿Por qué?

R: Cualquier persona puede practicar krav magá independientemente de su edad, físico o sexo. Es cierto que el perfil habitual en determinados países es el de policías, militares o componentes de equipos de seguridad, pero al haberse extendido por todo el mundo y en el ámbito civil, hay tantos perfiles de practicantes como oficios. Un taxista, un jardinero, una ama de casa, un abogado o un jubilado, todos pueden practicar krav magá ya no tanto como un trabajo orientado a la defensa personal, sino buscando siempre la forma más rápida y simple de enfocar un problema extrapolado al ámbito laboral.

Un practicante de krav magá afronta de otra manera sus problemas laborales. Al estar habituado a trabajar bajo presión casi continua es capaz de ser más claro, objetivo, conciso y hábil a la hora de enfrentarse a la misma situación. Los practicantes de krav magá consiguen en muchos casos una serenidad y una claridad frente a la vida cotidiana que es difícil de observar en otras artes marciales.

Cada uno tiene sus motivos para practicar krav magá, tantos como practicantes hay. Lo habitual, hacer ejercicio y a la vez aprender a defenderse de una forma rápida, simple, lógica y totalmente eficaz.

P: ¿Es efectivo?

R: Totalmente efectivo. El krav magá en su concepto es brutal, su finalidad intrínseca es hacer el mayor daño posible en el mínimo tiempo con el menor gasto energético y de la forma más segura para nuestra integridad física. No se puede olvidar que es defensa personal, y que cuando nuestra integridad física o la de nuestros seres queridos está en juego es lícito protegernos. Cierto es que lo primero es evitar la agresión, ya sea huyendo o hablando, 20 euros en la cartera no suponen tanto, ni un reloj o una chaqueta, pero la cosa cambia cuando lo que nos jugamos es la vida. Las leyes son las leyes y se deben respetar, pero cuando los “malos” se las saltan y nuestra integridad peligra es cuando el krav magá entra en juego y realmente funciona.

P: ¿Cuánto tiempo se necesita para dominarlo?

R: Es una pregunta difícil de responder, cada uno es como es, no todos tenemos las mismas habilidades. Los más jóvenes tienen más energía y mejores reflejos y les cuesta menos, los más mayores mejoran un poco más lento, pero su madurez mental también es una ventaja, pues asimilan mejor los conceptos. Podemos decir que aunque el krav magá es efectivo desde la primera clase en el supuesto que la agresión sea precisamente lo que se ha entrenado en ella, lo normal es que con la práctica continuada, con un entrenamiento lógico y unos buenos ejercicios físicos adaptados a nosotros, en poco tiempo podemos obtener buenos resultados.

Por ejemplo en determinados grupos se requieren cinco años de entrenamiento para la consecución del cinto negro, objetivo clásico, lógico y ansiado por cualquier practicante de cualquier arte marcial, pero no olvidemos que el cinto negro es el principio del camino, es cuando realmente el practicante empieza a vislumbrar la luz al final del túnel. Somos occidentales, competitivos, y nos gustan los beneficios y los objetivos a veces más rápido y por desgracia previo pago, pero la satisfacción intima y personal del deber cumplido es el mayor de los premios, no obstante y retomando la pregunta, en pocos meses entrenando de forma habitual dos veces por semana, se notan muy buenos resultados.

P: ¿Diría que es una disciplina dura no apta para todos los públicos? ¿Por qué?

R: Siendo sinceros el krav magá no es apto para determinadas personas, nos meteríamos en el pantanoso terreno de la claridad mental y la madurez, pero lo normal es que pongamos el ejemplo más claro y últimamente discutido: los niños.

En Israel los niños comienzan a practicar krav magá a los cinco años, es lógico si somos un poco conocedores de la historia de este pequeño estado continuamente en alerta. Todos los israelís sin excepción realizan el servicio militar, y todos los días oímos en las noticias sobre bombardeos y atentados terroristas en la zona.

Sin embargo, en occidente enseñar a niños tan pequeños un sistema de combate tan peligroso choca con la madurez del niño. En krav magá existen golpes en los genitales, se meten los dedos en los ojos, - de forma simulada, claro -, se puede llegar incluso a morder, o gritar de forma muy aguda en el tímpano con riesgo de reventarlo si no se entrena de forma adecuada y por gente realmente cualificada. Se entrena con armas, normalmente de plástico, pero un niño no deja de ser un niño.

El krav magá es para todos, como decía Imi para que todo hombre pueda caminar en paz, pero hay que tener cuidado con cómo se entrena y a quién. En el caso de los niños es recomendable comenzar una vez pasada la pubertad, los 16 años es una buena edad para empezar, y ya no hay límite. Hay practicantes con 76 años que entrenan cada día disfrutando igual o más que los jóvenes más enérgicos y avezados.

P: ¿Por qué se hizo profesor de krav maga?

R: Seré sincero, casi por obligación. Mi escuela se fundó por petición de la junta directiva de la fekm en España, en una época en la que se fomentaba sacar muchos profesores para promocionar el sistema europeo de krav magá. No era mi intención, pero cuando amas tanto algo, cuando pones el corazón en lo que haces, a veces todo vale. He sacrificado muchos años de entrenamiento, viajes, cursos y vida personal por el krav magá. Cierto es que siempre he pensado que cuando te apasiona lo que haces, si además tienes la suerte o la oportunidad de trasmitirlo, cualquier sacrificio es vacuo.

En estos momentos funcionamos como escuela independiente. Somos un pequeño grupo de gente a la que le gusta reunirse para entrenar krav magá, no nos gusta lo que hacemos pero hacemos lo que nos gusta, lo pasamos bien, aprendemos y lo mejor de todo, salimos con esa satisfacción interior de que lo que hemos hecho merece la pena.

P: ¿Lo recomienda? ¿Por qué?

R: Por supuesto. Se producen mejoras generales en el cuerpo: más reflejos, más habilidad, más velocidad, más resistencia; además de mejoras mentales como agilidad mental y rapidez en la toma de decisiones. Se mejora la bilateralidad del cuerpo, la adaptación, la sociabilidad, la observación. Considero el krav magá como el más completo sistema de defensa personal, no soy objetivo, amo el krav magá, pero es lo que hay.

P: ¿Qué se necesita para empezar la práctica?

R: Ilusión y ganas. Con respecto al material, ropa deportiva cómoda, aunque cada grupo tiene su indumentaria, y fundamental una coquilla (protector genital), aunque algunos grupos de krav magá entrenan sin protección alguna y utilizan kimono.

¿A dónde dirigirse? Pues a internet por supuesto, es la forma más rápida de recabar información. Mi consejo es prueba lo que puedas y quédate con lo que más te guste, ve con la mente abierta, piensa si lo que te están contando se adapta a tu concepto del krav magá o a tu propia necesidad y si te convence quédate.

Miguel F. Moro, Cinturón negro de krav magá e instructor de la escuela Krav Magá Norte KMN13