Noelia Jiménez, a pesar de su juventud (nació en 1979) es ya una triunfadora. Periodista de carrera, ha trabajado en El Mundo, Cadena Ser, Televisión Española y la Sexta. Gran aficionada a los toros (pisó la primera plaza con dos años) ahora ha lanzado su último trabajo: Tinta y oro, un libro en el que desnuda el corazón de 15 maestros de la tauromaquia, entre ellos José Tomás, El Cid o Enrique Ponce. Pero la parte más original de esta creación es que Jiménez ha querido unir el arte de la tauromaquia con el de la pintura y ha ligado 15 magníficos cuadros que cuelgan de las paredes del Prado a estas figuras del toreo.

Patricia Carnero: ¿Cómo y cuándo surge la iniciativa de crear un libro comparando cuadros de grandes pintores con toreros consagrados y figuras?

Noelia Jiménez: Surge hace más o menos un año. Leí una entrevista que había hecho hacía mucho tiempo a Joselito y me pareció que seguía teniendo actualidad. Eso, unido a que era un momento en el que se hablaba mucho de los toros como cultura porque se estaba decidiendo el traspaso de competencias desde el Ministerio del Interior, me hizo plantearme escribir de toreros, darles voz, que hablasen como hombres que sienten, que sufren, que admiran, que disfrutan. Y cuando se lo comenté a Clea Moreno, la editora de Eutelequia, me animó a darle una vuelta al tema intentando la comparación entre cada una de estas figuras y un cuadro de El Prado. Me pareció una manera muy original de reivindicar que el toreo es arte.

¿Qué criterios sigue a la hora de elegir, por ejemplo, a José Tomás, con El caballero de la mano en el pecho?

En este caso, la comparación se basa en torno al significado de la obra. El Greco trató de transmitir en esta pintura el sentido del honor, del caballero que lo da todo por su honra, por la verdad. Y eso es precisamente lo que hace José Tomás, dentro y fuera del ruedo, porque su concepto del toreo no deja de ser la expresión artística de su concepto de la vida.

Este libro ‘desnuda’ la parte más íntima de los 15 toreros que son entrevistados. ¿Se abren fácilmente a hablar de sus cosas?

Creo que tenemos una idea equivocada del torero como una persona cerrada, ermitaña, que no vive más allá de una plaza de toros. Y no es así. Se ha frivolizado tanto con la imagen de muchos toreros que se cierran como una manera de protegerse, pero si se les trata con respeto, son accesibles y disfrutan hablando de su pasión. ¿Quién no lo haría?

José Tomás es, sin duda, la estrella del libro. ¿Qué destacaría de sus reflexiones?

Bueno, yo no diría que es la estrella del libro. Es el hombre que me empujó a dedicarme al periodismo taurino y a quien de algún modo le debo todo lo que vino después de aquella primera entrevista que le hice. De sus reflexiones destacaría la serenidad, la verdad con la que lo hace todo. El convencimiento de que ser fiel a uno mismo es la única manera de ser alguien en la vida. La reivindicación de la dignidad del ser humano, que empieza por dignificarse uno mismo.

Curro Vázquez es su debilidad. ¿Hubo algo que se quedó con ganas de preguntarle?

Como aquella entrevista la hice antes de que se retirase y antes, por tanto, de que fuera apoderado, ahora le preguntaría otras muchas cosas. Por ejemplo, por qué "cuida" tanto a sus toreros, cuando su ejemplo no es precisamente el de un torero empalagado de bombones.

De Morante de la Puebla se dice que es un genio del toreo. ¿Cómo es hablando con él cara a cara?

Enigmático y sorprendente. Sencillo, también. A veces parece que esté en su mundo y que de pronto una pregunta le devuelva a la tierra de golpe.

¿Por qué estos quince toreros y no otros?

Porque algunos son figuras imprescindibles de las dos últimas décadas (que es el tiempo que yo he vivido más intensamente como aficionada y sobre todo como periodista) y otros quizá no son tan famosos pero tienen detrás una historia más que interesante, que merece ser contada.

¿Hay mucha diferencia de pensamiento entre los toreros jóvenes y los más veteranos o el jugarse los muslos todas las tardes unifica la forma de concebir la vida?

Creo que en general tienen una misma manera de concebir la existencia, basada en la nobleza, en la verdad, en la dignidad y la capacidad de sacrificio. Luego cada uno lo lleva a la práctica en función de los elementos que les pone en sus manos su tiempo: Miguel Abellán es twittero y facebookero, Alejandro Talavante se estudia a sí mismo en Youtube... y no me imagino a Curro Vázquez o Frascuelo en ninguna de esas dos tesituras.

Al ser mujer, ¿tuvo más dificultades para lograr que los toreros le abrieran su corazón?

No. El mundo del toro es predominantemente masculino, pero muchas veces los que más difícil nos los ponen a las mujeres no son los propios toreros, sino el grupito de acólitos que les rodea.

¿Cuánto tiempo lleva Noelia Jiménez siendo aficionada a los toros y qué es lo primero que le llamó la atención de ellos?

La primera vez que me llevaron a una plaza de toros fue cuando tenía dos años (o sea, hace treinta). Esa plaza era Las Ventas. Y no sé qué fue lo primero que me llamó la atención, la verdad, pero debió de ser el conjunto, porque... ¡¡quería ser torera!!

¿Cree posible que la Fiesta Nacional desaparezca?

Si persisten los ataques políticos, sí. Y si los que mandan en el toreo (y no me refiero precisamente a los toreros) no dejan de pensar un poquito en su bolsillo para pensar en el bien general, más fácil se lo pondremos a los que quieren acabar con nosotros.

¿Qué opina de que Cataluña haya permitido la prohibición de las corridas de toros y de que el domingo cerrara sus puertas la Monumental?

Un ataque a la libertad, una pantomima demagógica disfrazada de animalismo y de ejercicio democrático. Y una evidencia de que o remamos todos en la misma dirección o se hunde el barco.

¿Le ha costado mucho trabajo abrirse camino en un mundo considerado demasiado machista?

¿De verdad me he abierto camino?

Tinta y oro, además de un magnífico libro, es un proyecto con el que pretende aportar su granito de arena contra la violencia de género…

A veces los gestos son muy necesarios. Y en este momento es preciso que la gente conozca que tenemos una imagen muy distorsionada de los toreros: que hay figuras muy preocupadas por los problemas sociales, como José Tomás. Que el estereotipo de torero anticuado y machista está más que desfasado. Mucha gente se ha quedado sorprendida cuando ha comprado el libro y ha visto en la faja que mis derechos de autor iban destinados a la Fundación José Tomás y su proyecto de educación en valores contra la violencia de género. ¿Quién ha dicho que los toreros viven aislados en el ruedo? Y, por otro lado, conozco de cerca casos de violencia de género y creo que no habrá otra manera de librarnos de esta lacra que no sea educar a los jóvenes en igualdad. Eso es precisamente lo que hace la Fundación José Tomás y me parecía el vehículo idóneo para contribuir, en la medida de lo posible, a un espanto social que lleva a la tumba a miles de mujeres cada año.

Como lectora ¿por qué recomendaría a la gente que comprara Tinta y oro?

Porque es entretenido, porque es fácil de leer y porque va a descubrir cosas que jamás imaginó, de los toreros y de los cuadros.

Carmen Rigalt prologando este libro, un lujo para una periodista tan joven, pero con tanto talento…

Talento no sé si tengo, pero suerte... ¡mucha! Carmen Rigalt es mi ídolo, siempre la he admirado y he querido ser como ella. Cuando aceptó prologar Tinta y oro apenas podía creerlo. ¡Aún recuerdo de memoria la primera dedicatoria que me escribió en un libro suyo! Nunca podré agradecerle bastante tanto como me ha ayudado. ¡Ah! Y no quiero olvidar a Juan Miguel Sánchez-Vigil, que me escribió un epílogo fantástico, y a Germán San Nicasio, autor de las ilustraciones del libro, que además de ser mi mejor amigo es un escritor sensacional (y no precisamente por lo primero). Publicar un libro rodeada de amigos y sobre tu pasión es una de las mejores cosas que te pueden suceder en la vida.

Así es Noelia Jiménez, una joven apasionada por la cultura, los toros y el periodismo. Una persona cargada de inquietudes con un prometedor futuro y comprometida con causas tan importantes como la violencia de género.