Cynthia Valdez está feliz con sus resultados en la competencia de gimnasia rítmica de los Juegos Panamericanos 2011, que se celebran en Guadalajara, México.

Cuando se entrenaba para el evento continental, me aseguró: "Tengo mucha fe en lograr un gran triunfo. Me veo en el pódium escuchando el himno nacional y viendo ondear mi bandera en lo más alto, satisfacción que dedicaré a dios, a mi familia y a toda la gente que siempre me ha apoyado".

Durante las premiaciones de gimnasia rítmica escuchó en dos ocasiones el himno de México. Además de las dos medallas de oro en las modalidades de listón y clavas, conquistó tres preseas de plata.

¿Qué tan importantes son las medallas para ti?

El valor de las medallas no está determinado por su forma, color o peso, sino por lo que existe detrás de ellas: toda una historia de grandes esfuerzos, sacrificios, horas de entrenamiento, disciplina, perseverancia e iniciativa.

Más bien es algo simbólico que llena de satisfacción mi corazón, mente y alma. Significa el logro de los retos por méritos propios, lo cual me alegra, fortalece y motiva para seguir adelante y luchar por mis sueños.

¿En qué piensas cuando estás compitiendo?

Pienso en lo que quiero lograr, mantengo la concentración y lucho firmemente por mis metas. También pienso en responder a mis compromisos con orgullo y disciplina, y mi mejor arma para alcanzarlo es confiar en dios y en mi misma. Pienso en mi país, México.

Se dice que tienes influencia de la escuela rusa de gimnasia, ¿en qué se refleja?

Sí, me lo han comentado. Dicen que mi imagen corporal es semejante a la de las rusas. Señalan que mi complexión física, específicamente de mis piernas, es muy parecida a la de las europeas, imagen que proyectan las gimnastas rítmicas de alto nivel en el mundo.

La práctica de esta disciplina me ha dado la oportunidad de viajar por el mundo y prepararme técnicamente con las mejores gimnastas. Además, el esquema de trabajo técnico que se aplica en México tiene gran influencia europea. Las entrenadoras de otros países han dejado huella en los sistemas de entrenamiento que nos han hecho crecer como atletas de nivel internacional.

¿En algún momento has deseado cambiar el curso de tu vida?

En ocasiones he sentido mucha presión psicológica, me han dado deseos de olvidar la rutina deportiva y ponerme a disfrutar de mi familia; es algo que extraño mucho cuando tengo compromisos competitivos importantes.

¿Por qué estudias Comunicación?

Es una carrera que me gusta mucho, porque interactuar con el mundo me hace sentir viva. Aprendes a relacionarte con las personas y puedes conocer diferentes culturas. La carrera de Comunicación me ha aportado elementos para expresarme y trasmitir mi sentir, lo que contribuye al desarrollo profesional en mi deporte.

En el futuro me gustaría elaborar proyectos enfocados a la conducción deportiva y la cinematografía.

Si debieras aconsejar a las niñas que desean dedicarse a la gimnasia rítmica, ¿qué les dirías?

Disfruten lo que hacen y luchen por sus sueños. Deben tener muy claras sus metas, porque en este deporte se necesita compromiso y responsabilidad. Es un deporte espectacular y bello, pero implica sacrificios y disciplina. Requiere de actitud y coraje para llegar lejos y obtener la satisfacción del triunfo.

Cuando llegue el momento de abandonar las competencias, ¿qué es lo que más extrañarás?

Es difícil contestar, pero realmente pienso que al dejar la gimnasia brotarán muchos sentimientos y emociones encontrados. Con seguridad habrá sorpresas en mi nuevo camino después de haber dedicado gran parte de mi vida a este deporte con retos y aprendizajes que han dejado huellas inolvidables.