Desde hace bastantes años, el entrenamiento en escalada deportiva se ha hecho bastante específico. De un escalador poderoso físicamente, que a base de gimnasio y carrera, era capaz de aguantar cualquier cosa, se ha pasado a entrenar la escalada específicamente. Lógicamente, el mejor entrenamiento para escalar es la propia escalada, así que quien tiene la posibilidad de practicarla a diario, probablemente no tenga que pasar por un gimnasio más que para compensar y fortalecer algunos grupos musculares. Como no es el caso de la mayoría, hay que utilizar el tiempo de entrenamiento dónde y como mejor se pueda.

Estructuras artificiales, rocódromos

Las estructuras suelen fabricarse en hormigón, gunita proyectada y fibra de vidrio. Las dos últimas permiten que la propia estructura tenga formas y hendiduras semejantes a la de la roca natural. Las presas colocadas conforman la vía de escalada que "crea" la persona que las coloca. Las presas suelen ser de resina epoxy, y tener formas más o menos parecida a los agarres propios de la pared natural. Los seguros de las vías en rocódromos están colocados por técnicos cualificados, en emplazamientos ideales, por lo que las caídas siempre son inocuas. Una característica de las vías de rocódromo es la concentración de la dificultad en pocos metros, sin reposos, ya que suele ser necesario aprovechar la poca altura de la instalación. Sobre estas estructuras, que suelen albergar varias vías es donde se celebran las competiciones, por lo que representan un paso obligado para quien quiera competir.

Salas de búlder

Sin duda la mejor opción para entrenar, y la más reciente. En principio cualquier soporte ligeramente desplomado puede servir para atornillar presas, colocar una colchoneta debajo y simular bloques extremos, o largas vías de continuidad. En la práctica hoy día las salas, comerciales o particulares, están realizadas con gran sofisticación. Lo ideal es una sala de altura media (3,5 o 4 metros), con paneles de diversa inclinación atornillados a la pared, muchas presas y buenas colchonetas de recepción. Desde su utilización para el entrenamiento en los años 90, el nivel medio de escalada se ha disparado. Obviamente, al no tener que utilizar cuerda ni arnés, ni existir exposición permite desarrollar las cualidades físicas del escalador de forma completa, dejando de lado la preparación psicológica y estratégica para la escalada en roca.

Tablas multipresa y "Panel Güllich"

Las tablas multipresa han sido durante muchos años el método principal para ganar fuerza en el tren superior. En general son tablas de madera o resina, con agarres diversos que se utilizan para colgarse de los dedos y hacer tracciones y bloqueos. La ganancia de fuerza, bien utilizadas es notable, aunque se trata de un entrenamiento avanzado cuando la fuerza de dedos es un factor limitante.

Más agresivo es el "Panel Güllich", llamado así por este escalador alemán que lo desarrolló, consiguiendo subir el nivel y realizando el primer 9a de la historia. A diferencia del anterior lo que se busca son movimientos dinámicos sobre regletas adosadas a un tabón, colgado de los dedos. También conocido como campus board es un entrenamiento potencialmente lesivo, pero con resultados espectaculares en escaladores entrenados.

CONCURSO MARZO