El antagonismo entre ambos sistemas educativos es un debate que se repite en muchos países desarrollados. Algunos precisan que la enseñanza mixta es inconveniente porque no respeta las diferencias innatas entre el hombre y la mujer. Por el contrario también se afirma que la educación diferenciada es discriminatoria y no se abre a la diversidad.

La situación española

España tiene su propia historia. La educación mixta es fruto de la lucha por los derechos de la mujer, muy recortados durante la dictadura. La legislación franquista prohibió ese tipo de enseñanza en los colegios públicos hasta que fue modificada en los años 70.

Con el fin del régimen y con la llegada de la democracia, en los 80 se impone el modelo mixto en las escuelas públicas, convirtiéndose en un dogma dentro del sistema educativo. Todo un símbolo de la igualdad entre hombres y mujeres. Tanto es así que la educación diferenciada arrastrará desde entonces el estigma del franquismo.

Actualmente, y en lo que se refiere a la educación en centros privados, tan sólo un 1 por ciento de ellos tiene educación diferenciada. En su mayoría están relacionados con determinados posicionamientos religiosos.

El modelo educativo en otros países

No ocurre así en otros países dónde la diferenciación no es, principalmente, por cuestiones religiosas. Es el caso de Francia, Inglaterra, Alemania o EEUU. Ante el aumento del fracaso escolar y de la violencia de género se ha comenzado a poner en entredicho el dogma de la educación mixta como panacea de la igualdad. Se hace, incluso, desde sectores progresistas que consideran que lo discriminatorio es tratarlos por igual ya que niños y niñas no sólo son diferentes en lo genital.

Francia plantea un sistema más flexible

En Francia se ha planteado la posibilidad de contemplar un sistema más flexible y pluralista para los centros públicos en la etapa de 11 a 15 años. Según un estudio realizado por el Gobierno galo, a igualdad de edad y condiciones, el rendimiento escolar entre las alumnas es superior al de los chicos, fundamentalmente, por una cuestión de maduración.

No es que exista cierta superioridad o inferioridad intelectual entre ellos y ellas, sino que se trata de algo temporal. Y es durante ese tiempo cuándo aumenta el fracaso escolar masculino, lo que lleva a no pocos chicos a posicionar su rol a través de actitudes sexistas o machistas.

La experiencia de centros separados en Gran Bretaña y EEUU

En Gran Bretaña la red escolar está formada por centros masculinos, femeninos y mixtos con la misma consideración. Pero desde hace tiempo hay un aumento de colegios sólo para niñas.

También en EEUU algunos estudios han demostrado que muchos adolescentes aprenden mejor sin la distracción de la presencia del género opuesto. El temor a parecer tontos ante los compañeros del sexo contrario es uno de los mayores obstáculos que impiden a chicas y chicos participar en clase. En especial, a los varones que intentan impresionar a las chicas. Demócratas, incluida Hillary Clinton que estudió en un colegio femenino, y republicanos coinciden en ampliar la oferta educativa pública dando la opción de escuelas diferenciadas.

Por ello, en estos países se están planteando ofrecer más colegios separados en el sector estatal. Los mismos derechos, los mismos contenidos pero a otro ritmo y teniendo en cuenta las etapas y sensibilidades de cada sexo.

A favor de la enseñanza mixta

Los defensores de la escuela mixta aseguran que el colegio es dónde los niños y niñas aprenden que es la vida y, por tanto, una clase de un único sexo es artificial. También consideran que para preparar al alumnado a interrelacionarse en una sociedad formada por hombres y mujeres, nada es más efectivo que la convivencia temprana, lo que suprime la curiosidad unilateral.

Compartir las mismas tareas escolares y formarse conjuntamente es una forma de garantizar la igualdad. La enseñanza mixta es la mejor manera de eliminar estereotipos pero no sólo entre géneros, sino también entre culturas.

A favor de la educación diferenciada

Es curioso que, en los últimos años, la defensa de la educación diferenciada haya surgido desde posiciones feministas. En opinión de estos colectivos, el modo de aplicar la educación mixta discrimina a las chicas. Consideran que los planes de estudio mixto no se han adaptado a ellas, sino que se han dejado como estaban y sólo ha cambiado en que chicas y chicos comparten el mismo espacio físico: las aulas.

También alegan que con la educación diferenciada se consigue que las chicas se interesen por asignaturas tradicionalmente masculinas relacionadas con las ciencias. Consideran que mujeres y hombres no son ni mejores ni peores, pero si diferentes.

En busca de un punto de encuentro

En medio de ambos modelos se va abriendo paso un sistema que pretende aunar lo mejor de la enseñanza mixta y de la diferenciada. Es aquel que defiende la educación diferenciada sólo durante la adolescencia, para educar correctamente dentro de las diferencias sexuales innatas entre ambos sexos.

De todas maneras, todavía no se han realizado estudios científicos que aseguren que un sistema es mejor que otro. En lo que sí coinciden muchos pedagogos es en que el problema está en la imposición de un modelo único de educación pública que debería estar abierta a todas las opciones.