Gran variedad de trepadoras y enredaderas pueden usarse para tapar muros, rellenar alambrados, cercos o directamente formar un seto vivo. Planificar una composición acorde a la posibilidad de mantenimiento. Con el tiempo las plantas cubrirán totalmente muros o cercos, darán un colorido especial ya sea por la variedad de follaje, distintas épocas de floración o los frutos que atraerán pájaros. Se plantan a corta distancia para formar una cubierta homogénea.

Elegir especies para plantar según el ámbito geográfico

Dependiendo de las condiciones climáticas y de las características del suelo variarán las especies que desarrollen mejor, sin enfermarse o sufrir la rigurosidad del clima. Por eso son preferibles especies autóctonas ya que necesitarán menos cuidados y estarán más adaptadas a las condiciones del lugar.

Plantas que se apoyan en muros, enredaderas

Los muros se pueden revestir con una capa vegetal mediante la colocación de enredaderas. La característica de una enredadera es que se desarrollan sobre tutores o trepan por las paredes cubriéndolas. Pueden ser de hojas perennes o caducas, con tallos lignificados o leñosos. Son ornamentales por poseer una floración atractiva o follaje llamativo. Algunos ejemplos:

  • Hiedra (Hedera helix): es una enredadera leñosa que posee pequeñas raíces con las que se fija al muro. Existen diversas variedades que se diferencian por el tamaño y colorido de su follaje que permanece todo el año.
  • Enamorada del muro (Parthenocissus tricuspidata): se adhiere a los muros por medio de ventosas, su follaje es caduco, por lo que cae en invierno, en primavera y verano es de color verde y adquiere un tono rojizo en otoño. Sirven de alimento a larvas de algunas especies de mariposas.
Estas enredaderas al adherirse fuertemente a los muros conviene usarlas cuando la pared no se va a retocar ya que dejan marcas en ellas.

Plantas trepadoras que son guiadas con tutores

A las trepadoras se les debe proporcionar un tutor o sostén desde el primer momento en que se planta. También se pueden guiar por alambrados o enrejados de madera. Los tutores deben ser firmes y poder resistir el desarrollo de la planta. Si la planta se extiende sobre desagües, tejas, ventanas se las debe podar para guiar su avance y que tengan un aspecto prolijo.

  • Glicina (Wisteria sinensis): Posee hojas caducas, tallos leñosos, floración muy llamativa y perfumada.
  • Santa Rita (Bougainvillea glabra): Sensible a las heladas. Posee tallos leñosos con espinas, pequeñas florcitas blancas que se rodean de hojas modificadas (brácteas) que otorgan el colorido característico de la planta.
  • Jazmín del cielo (Plumbago capensis): es un arbusto con follaje perenne, con coloridas flores celestes desde la primavera hasta los primeros fríos. Existen variedades blancas. Florece menos si se coloca a la sombra.
  • Jazmín de leche (Trachelospermum jasminoides): su follaje es perenne, sus hojas verdes oscuras, y florecen en primavera y verano con unas florecillas pequeñas pero muy perfumadas.
  • Bignonia: Varias especies distintas reciben el nombre común de bignonia. Conviene guiarse por los nombres científicos para saber sus mejores requerimientos.
Debido a sus características particulares las trepadoras y las enredaderas aportan color, algunas veces perfume, protegen del sol y cubren visuales. Se adaptan fácilmente y crecen formando un tapiz natural. Su incorporación al parque, jardín, terraza o incluso balcones ayudará a cubrir verticalmente alambrados, cercos y muros; climatización de la vivienda que estará rodeada por un entorno más natural.