El linfoma de Hodgkin afecta al sistema linfático, lo que significa que puede aparecer en cualquier parte del organismo, no obstante, la localización más habitual son los ganglios linfáticos de la parte superior del cuerpo, como el cuello, el tórax o las axilas.

Existen dos tipos de linfomas: el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin. Esta enfermedad puede afectar tanto a los niños como a los adultos.

El sistema linfático

El tejido linfático se puede encontrar en diversas partes del cuerpo y lo conforman diferentes elementos:

  • La médula ósea es el tejido blando localizado en el interior de los huesos y que produce los glóbulos blancos, los glóbulos rojos y las plaquetas.
  • La linfa es el líquido que recorre el sistema linfático transportando los linfocitos, un tipo de glóbulos blancos encargados de combatir las infecciones y prevenir el crecimiento de tumores. Se distinguen dos clases: linfocitos B y linfocitos T, que forman parte del sistema inmunológico del organismo.
  • Los vasos linfáticos constituyen la red de tubos encargados de recoger la linfa y devolverla al torrente sanguíneo.
  • Los ganglios linfáticos son pequeñas estructuras encargadas de filtrar la linfa y almacenar los linfocitos. Se encuentran a lo largo de la red de los vasos linfáticos.
  • El bazo es un órgano cuya función consiste en elaborar linfocitos, filtrar la sangre y almacenaje de linfocitos así como la eliminación de los mismos, junto con otros desechos de la sangre.
  • El timo es el órgano en el cual se desarrollan y multiplican los linfocitos, en especial los linfocitos T.
  • Las amígdalas son parte del tejido linfático situadas en la parte posterior de la garganta, siendo su función la de producir linfocitos.

Causas del linfoma de Hodgkin

Hay que señalar que en la actualidad se desconoce la causa del linfoma de Hodgkin. Existen indicios, no obstante, de que la infección del virus Epstein-Barr guarda una estrecha relación con la aparición del linfoma. También se ha constatado que el linfoma de Hodgkin afectar a unas franjas de edad bastante concretas que van de los 15 a los 35 años y de los 50 a los 70 años.

Por lo general, el primer signo que puede apreciarse es la inflamación del ganglio linfático, que se presenta sin causa conocida. A partir de ahí, el linfoma de Hodgkin puede atacar los ganglios linfáticos adyacentes y propagarse después por el bazo, la médula ósea o el hígado, entre otros órganos.

Síntomas del linfoma de Hodgkin

Los síntomas del linfoma de Hodgkin no puede decirse que sean específicos de esta enfermedad, es decir, estos mismos síntomas pueden obedecer a otras causas, por lo que siempre es importante hablar con el especialista.

Entre los síntomas más comunes destacan los ganglios linfáticos inflamados que no suele cursar dolor. También puede aparecer fiebre, fatiga, pérdida de peso, prurito, inapetencia o sudores fríos. Otros síntomas que pueden presentarse incluyen dolor o sensación de saciedad bajo las costillas debido a la inflamación del bazo o el hígado, tos y dolores en el pecho cuando la inflamación afecta los ganglios linfáticos del tórax, piel enrojecida y caliente o dolor en los ganglios linfáticos que coincide con la ingestión de bebidas alcohólicas.

Tratamiento del linfoma de Hodgkin

El tratamiento dependerá de diversos factores, como el tipo de linfoma de Hodgkin, el estadio en que se halla la enfermedad, el tamaño del tumor, la edad del paciente y otros factores como la sintomatología asociada y otras cuestiones médicas.

El plan de tratamiento se llevará a cabo tras la evaluación de los diferentes estadios del linfoma. Así en el Estadio I se contempla que solo una parte del ganglio linfático se halla afectada. En el Estadio II el compromiso incluye dos ganglios linfáticos al mismo lado del diafragma. En el Estadio III están comprometidos los ganglios linfáticos de ambos lados del diafragma. Y en el Estadio IV la enfermedad ya afecta a otros órganos.

Aunque deberán valorarse muchos factores, en general puede decirse que los estadios I y II podrán tratarse con radioterapia local, quimioterapia o una combinación de ambas. En el estadio III el tratamiento se hará con quimioterapia o una combinación de radioterapia y quimioterapia. En el caso del estadio IV el tratamiento suele hacerse únicamente con quimioterapia.

Cuando el linfoma de Hodgkin reaparece o bien no responde al tratamiento, suelen emplearse dosis altas de quimioterapia a la que seguirá un autotrasplante de médula ósea.

Según sea el caso, el tratamiento también puede incluir transfusión de plaquetas o glóbulos rojos o antibióticos para combatir infecciones.

Aunque cualquier tipo de cáncer genera mucho temor, el linfoma de Hodgkin es una de las enfermedades cancerígenas con mayores posibilidades de curación, máxime cuando se diagnostica a tiempo. Más pesimista es el pronóstico para aquellos pacientes que no responden al tratamiento o que el linfoma reaparece al cabo del año, aproximadamente.

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