El síndrome de Crohn es una enfermedad que se manifiesta con más frecuencia entre los 20-25 o después de los 60 años, aunque puede aparecer síntomas también en niños y adolescentes.

Se trata de una enfermedad presente, sobre todo, en los países industrializados; rara vez se han encontrado casos en los países del Tercer Mundo.

Síntomas de la enfermedad de Crohn

Los primeros síntomas son los dolores abdominales agudos en la zona del ombligo o en el lado derecho del abdomen, especialmente después de las comidas; diarreas (hasta seis veces al día) en algunos casos con sangre; fiebre y una sensación general de malestar.

Algunos pacientes pueden presentar síntomas en todo el organismo: dolores articulares, inapetencia, pérdida de peso corporal y abscesos en el ano.

Mal de Crohn: una enfermedad crónica

Es una enfermedad que no tiene una cura definitiva, los fármacos no curan, controlan los síntomas y alargan los períodos de mejorías evitando mayores complicaciones.

Este mal se caracteriza por la alternancia de períodos de bienestar y épocas de recaídas. Si bien es una enfermedad que compromete la calidad de vida y que acompaña al paciente durante toda su vida, las expectativas de vida son las mismas que las de cualquier persona sana. Afortunadamente las investigaciones siempre continúan con la experimentación de nuevos fármacos para la cura.

La mayor parte de los pacientes no llega a evitar la operación quirúrgica. El 50-70% de los pacientes deben ser intervenidos después de 10-15 años de detectarse la enfermedad. En la intervención se dilatan los intestinos o se extrae el tramo de intestino inflamado. De todas maneras la cirugía no es curativa y la reaparición es siempre posible.

La ciencia investiga las causas del síndrome de Crohn

Las causas que producen la enfermedad son hasta ahora desconocidas, lo cual hace más difícil establecer la terapia adecuada. Las hipótesis hablan de un conjunto de diversos factores: genéticos, inmunitarios y ambientales.

Recientemente, análisis de laboratorio, han descubierto una proteína pro-inflamatoria activada por las bacterias del colon, la cual sería la causante de la inflamación.

Algunos científicos sostienen que la enfermedad de Crohn se basa en una infección provocada por una microbacteria llamada MAP, la misma que ataca al ganado bovino y otras especies animales.

Características comprobadas de la enfermedad de Crohn

  • No es una enfermedad contagiosa.
  • No es de origen psicosomática.

Tratamiento farmacológico para el mal de Crohn

En la fase aguda el paciente es tratado con amino salicílicos, cortisona y antibióticos. En fase de remisión, para mantener este estado, se suministra 6-mercaptopurina, un inmunosupresor que controla el sistema inmunitario.

En el caso de pacientes severos, que padecen la enfermedad desde hace muchos años, viene suministrado el principio activo infliximab en el ámbito de la terapia biológica. Esta sustancia impide que la inflamación se propague.

En fase de experimentación está la resina del incienso (Boswellia serrata). En altas dosis, los preparados a base de esta sustancia, parecerían actuar en modo favorable sobre la inflamación.

Últimos descubrimientos

Recientes estudios han demostrado que la actividad física estabiliza la fase de remisión de la enfermedad. Parecería que esta fase podría prolongarse practicando actividades físicas como andar en bicicleta, correr o nadar.

Organizaciones mundiales de lucha contra el síndrome de Crohn

Hay grupos de pacientes en Estados Unidos, Canadá, Australia, Brasil y 23 países europeos que trabajan para brindar información y apoyo a los enfermos y familiares.

Existe la comunidad virtual MICI, además de asociaciones formadas por padres de niños y adolescentes afectados por la enfermedad de Crohn.