Faltando poco más de dos meses para la celebración de las elecciones generales en España, las encuestas de intención de voto que van publicando los diferentes medios de comunicación, indican claramente que el PP ganará holgadamente los comicios del 20 de noviembre.

A la espera del inicio de la campaña electoral, y supeditado en parte el desenlace a la realización de los esperados debates televisivos entre los candidatos, todo apunta a que la principal duda acerca de los resultados de las elecciones del 20-n versa sobre el tamaño de la mayoría del PP.

Encuestas de intención de voto favorables al PP

Los populares estarían trabajando ante dos escenarios posibles: un gobierno en minoría como ya ocurriera en 1996, que le obligaría a realizar pactos con los partidos nacionalistas; o una mayoría absoluta que les dejaría las manos libres para gobernar, como ya sucediera en el año 2000.

Resumen de encuestas publicadas por diversos medios en los últimos días:

  • Cadena Ser: PP 45% PSOE 32%
  • El País: PP 44,8% PSOE 30,7%
  • La Razón: PP 46,5% PSOE 30,8%
  • La Sexta: PP 45,8% PSOE 35,5%
  • ABC: PP 47,6% PSOE 35%
  • El Mundo: PP 47,1% PSOE 32,3%
  • Cope: PP 45,1% PSOE 31,1%

Diferencia de voto entre PSOE y PP

La lectura de estos datos arroja unas conclusiones muy claras: en el mejor de los escenarios para el PSOE este obtendría el 35,5% (La Sexta) de los votos y en el peor del PP dicha formación lograría el 44,8% (El País), una diferencia a favor de los conservadores del 9,3%.

Del mismo modo, el mejor resultado para el PP sería el 47,6% (ABC) y el peor del PSOE 30,7% (El País), habría por tanto un 16,9% de distancia entre ambas formaciones. Así mismo haciendo un promedio de los sondeos se obtiene un resultado de PP 45,98% y PSOE 32,48%, y 13,5 puntos a favor del partido de Mariano Rajoy.

Alto numero de Indecisos y bajo nivel de participación

Hay no obstante otros factores a tener en cuenta. El número de indecisos se cifra en torno al 30% de los votantes, y la participación prevista en los comicios, según estimación de las empresas demoscópicas, se espera que sea alrededor del 70%, cinco puntos menos que en 2008.

El elevado número de indecisos y la baja participación afectan principalmente al PSOE. Los votantes del Partido Popular declaran una fidelidad de voto muy superior a la de los socialistas, 90% frente a un 60%. En esta deserción de votantes se encuentra el quid de estas elecciones. Los conservadores mantienen fijo a su electorado y solamente la movilización del voto desencantado y abstencionista del PSOE podría variar el más que previsible resultado el 20-n.

Rubalcaba frente al Partido Popular

Una tarea la de movilizar a los votantes que a día de hoy se antoja cuando menos harto complicada, sino imposible, para el candidato Rubalcaba. Sobre todo si tenemos en cuenta los resultados de las últimas elecciones municipales y que las últimas medidas del actual gobierno, como la reforma de la constitución para limitar el déficit, han sido fuertemente protestadas desde la izquierda.

Todo indica que la crisis económica se llevara por delante al gobierno, como viene sucediendo en casi todos los países en los que se han celebrado recientemente elecciones. Y el candidato socialista a suceder a Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba que tiene en su contra todos los pronósticos, se enfrenta a la ardua tarea de plantar cara a un Partido Popular que ya casi toca el poder con las manos. ¿Habrá partido?