
- Tareas de casa - Google
La vida moderna ha cambiando pero las tareas diarias del hogar, como limpiar, hacer las compras, cocinar o lavar la ropa siguen ocupando más tiempo del deseado.
Llegar a casa después de una larga jornada y poder descansar no es un sueño; es una realidad cuando trabajamos para ello y damos valor a un recurso tan preciado como el tiempo.
Organizarse, clave de la efectividad
Generalmente repetimos hábitos y costumbres sin pensar. Probar nuevas formas de hacer las cosas es simple y sobre todo nos proporciona el recurso más valioso: el tiempo. Algunos tips para lograrlo son:
- Compras: realizarlas a través de Internet o con un listado, cuando se va al supermercado. Las góndolas tientan por los envases de colores, despliegue de formas y ubicación estratégica. Entonces, el carrito de las compras termina con productos no planificados y quizás no necesarios.
- Cocinar la comida en casa. Dedicarle uno o dos días por semana y congelar . Ello permite que sea saludable y además significa ahorro y tiempo disponible.
- Evitar planchar. ¿Cómo? Después de lavar las prendas, si no se dispone de una secadora automática, colgarlas en perchas. Se secan correctamente y evitamos en la mayoría de los casos el planchado, con un plus de ahorro de energía.
- Distribuir las tareas de la casa entre todos. Invitar al esposo, a los hijos o hermanos a compartir las responsabilidades del hogar. Con los niños, forma parte de su aprendizaje y debemos permitirles colaborar.
- Ordenar, hacer espacio y desprenderse de lo que ya no se usa. El orden permite fluir energía positiva y nueva. Compartir con otros ropa, calzado y muebles.
Beneficios que se logran
Resolver lo cotidiano, amigarse con la rutina, no es difícil ni imposible. Manejando cierta frecuencia en las tareas y planificando cada paso podemos lograr excelentes resultados y desde casa.
También el efecto positivo se extiende a :
- Educar a los niños, compartir las tareas y enseñarles con el ejemplo. Que en la familia comienza la educación.
- Incorporar hábitos, como la comida saludable, orden, limpieza y solidaridad al compartir con otros lo que tenemos.
- Ahorrar energía y tiempo.
- Mejorar la salud, evitar el estrés.
Más tiempo para uno mismo
Con cada tarea que se resuelve en forma más práctica, se gana de diez a cuarenta minutos, o tal vez una hora más por día. ¿Qué hacer? Al pensar en ello, un abanico de posibilidades se despliega: gimnasia, una actividad postergada como la pintura o escritura, café con las amigas o tal vez empezar con un trabajo independiente. También disfrutar el juego o una película con los hijos.
Las cosas más simples de lo cotidiano conducen a grandes resultados. Al enfocarse en lo importante se genera el tiempo para vivir plenamente y disfrutar el regalo de la vida.
