Los viajes de Robert Lepage son siempre intensos, variopintos y basados en la convivencia mestiza de nuestro tiempo, de allí que sus actores-coautores de los espectáculos hablen inglés, francés, castellano de Argentina, México, Colombia o España. No importa la precisión de la procedencia, sino la a menudo cruel presencia de las víctimas de la riqueza en el primer mundo, pero en cualquier caso, lo que de fondo importa es la trayectoria de personajes decididos a compartir con los espectadores difíciles vivencias en busca de libertad, de luz bajo la cual cobijarse.

Las diez perlas de un apasionante teatro cinematográfico

En un contexto de gran belleza visual y sonora, este Juego de Cartas 1: PICAS, plantea una sucesión de secuencias que se desenvuelven con formas, sentimientos y diálogos en progresión cinematográfica, bajo una iluminación prodigiosa.

1. El escenario circular permite que cada sector de espectadores vea aspectos que otros sectores no pueden hacerlo, lo que da una perspectiva insólita al desarrollo de la función.

2. Una jefa de camareros mexicana en Las Vegas se pone violenta cuando discute con un mesero argentino que parece acusarla de ilegal. Luego sabremos que lo es, que tiene una legalidad con documentos falsos y que al sentirse enferma no tiene seguro, ha de pagar 800 dólares a un "generoso" médico de su mismo origen, "si no fuera por mí tendrías que pagar 1.500".

3. Un danés en el frente de guerra rumbo a Irak: abusos sexuales de un alto oficial, entrenamientos fallidos, la misión de salvar vidas y culturas, el dolor de no ser como el modelo familiar de un hombre justo. Encontrará una bella prostituta para saldar cuentas con su existencia.

4. Un inglés adicto al juego lleva un año luchando por liberarse de la adicción y por pagar una deuda muy abultada. Tiene esposa, hijos, amante. ¿Alguien le cree que ha logrado desprenderse del juego? ¿Recibe los abrazos necesarios? ¿Volverá a caer en la fascinación del juego?

5. Un matrimonio de recién casados en Las Vegas. Les casa un tipo disfrazado de Elvis. Un Elvis que aparece algunas veces como símbolo de maravillosa voz, de frivolidad exasperante, de ternura inconmensurable.

6. Una francesa casada con un ejecutivo de 72 años siempre lleva Viagra en su bolso. ¿Tiene capacidad de amar? ¿Es capaz de comprender algo fuera de su mundo cerrado?

7. "Cuando entres a limpiar una habitación y te encuentres un cadáver, no hagas drama ni salgas corriendo como una loca, sólo llama al número especial para estos casos y ya vendrán a ocuparse y sacar al muerto por la zona de servicio para que no lo vean los clientes. Antes se arrojaban por la ventana cuando lo perdían todo en el Casino. Por eso ahora no se puede abrir ninguna ventana".

8. Dick es un vividor, un seductor impenitente, un diablo pícaro y sabio, un corresponsal de pasiones que sus víctimas creen inauditas.

9. La gran pista-escenario alberga muchos escenarios, un ascensor amplio en cuyo interior hay sauna, piscina, habitación militar, varios bares, distintas habitaciones de gran hotel, el desierto de Nevada... Y alrededor un pasillo mecánico que se mueve, que gira..., y debajo de todo un equipo de técnicos asombrosos que agiliza situaciones, quita y coloca atrezo...

10. La banda sonora acompaña y torna verosímiles muchas situaciones: música, sonidos leves y dramáticos, divertidos, susurrantes; las historias giran, se cruzan, crecen y buscan su voz más rica e intensa en un mar de sonidos esenciales con efectos teatrales que facilitan elipsis muy cinematográficas y eminentemente teatrales, pues "su cine" brota de un ejercicio visual muy elaborado, no de proyecciones.

Diez perlas en un espectáculo diferente con un final desconcertante que permite "rebobinar" todo lo visto y oído para que cada espectador formalice su propia obra.

La civilización se disuelve, los hombres puros renacen

Seis actores se desdoblan de tal manera, con tanto talento como flexibilidad, que cuando saludan al final estamos esperando que salgan todos los demás, lo menos 10 o 12, pero no sólo 6 que además han participado en la creación del texto, para provocar asombro, belleza intensa, polémicas observaciones sobre el mundo y su descomposición.

Menos redondo que otros espectáculos firmados por el director Robert Lepage, con menor riqueza argumental que el último que vimos en Madrid, Lipsynch , pero aún así, hay tan magnífico material teatral en esta Compañía que Juego de Cartas 1: PICAS, tiene un poder de seducción indudable.

Sólo están hasta el lunes 14 de mayo en el Teatro Circo Price, en el XXIX Festival de otoño en primavera. Quien esto firma se queda rogando con que se lleve a cabo el plan-Ex Machina-Lepage de consolidar una tetralogía. ¡Rediós, que el próximo año tengamos entre nosotros la segunda parte: Juego de Cartas 2: CORAZONES!