Como ocurre en el nacimiento de un nuevo paradigma, todavía no se ha definido unánimemente el concepto de Empresa Social. Aún es frecuente confundir el término con el de "responsabilidad social empresarial" (RSE). Muchos de los grandes agentes de cambio, que dieron nacimiento a esta idea, la definen de similar manera.

¿Qué son las empresas sociales?

Como las define Muhammad Yunus, uno de los pioneros en el tema, las empresas sociales, son empresas “destinadas a hacer el bien a la gente”, “sin pérdidas, pero sin dividendos” que “alcanzan objetivos sociales específicos" y "se dedican por completo a resolver problemas sociales y medioambientales".

Una empresa social es "una organización que tiene una misión social, y a la vez genera utilidades económicas en su operación. En lugar de distribuir las utilidades generadas entre los socios de la empresa, las reinvierte en los programas sociales de la organización" dice la Directora de Ashoka Emprendedores, Paula Cardenau.

Otra definición similar la ofrecen los directivos de Artemisia, quienes dicen que una empresa social siempre combina ingresos económicos significativos con un gran impacto social.

Según Innobasque (Agencia Vasca de Innovación) una empresa social sería aquella empresa cuyo objetivo principal es responder a necesidades sociales de las personas y crear valor social, en vez de maximizar el lucro. Además, dicen, deben cumplir los siguientes requisitos:

  1. motivación del emprendedor,
  2. actividad e impacto social,
  3. modelo de negocio,
  4. distribución de beneficios,
  5. capital social y modelo organizativo, y
  6. percepción de la comunidad.

Las empresas sociales: el cuarto sector

Los sectores público, privado y social, abarcan los tres lugares en la composición de las organizaciones. Las empresas sociales no caben con comodidad en ninguna de esas categorías. A partir de allí, se comenzó a hablar del nacimiento de un cuarto sector.

Las empresas sociales se colocan en la frontera entre el sector público y el sector privado, con alcance social y abren nuevos caminos en la asignación y administración de los recursos económicos.

Empresas “normales” y Empresas sociales

Las empresas como las conocemos en la actualidad, actúan bajo la premisa de maximizar el beneficio, es decir, buscan generar ganancias para repartir entre sus dueños o accionistas. Cuanto mayor sea la ganancia, más exitosa será la empresa.

Las empresas sociales buscan generar beneficios cuyo destino final es la sociedad en general. Los inversores iniciales, sólo recuperan su dinero invertido en el primer momento y luego dejan a la sociedad autoabastecerse. No se reparten dividendos bajo ningún concepto. Si las ganancias del negocio son abundantes, se reinvierten en el negocio, o se rebaja el precio del producto para que llegue a más cantidad de personas.

El éxito de las empresas sociales depende de la cantidad de gente que note un cambio en su bienestar.

ONGs y empresas sociales

La principal diferencia entre las empresas sociales y las Organizaciones No Gubernamentales (sin fines de lucro) es la capacidad de sostenibilidad económica. El objetivo de las empresas sociales es generar ingresos que sean sostenidos a lo largo del tiempo, para alcanzar a través de ellos los fines sociales que persiguen.

Las ONG suelen disponer de las donaciones o de las campañas de fundraising para obtener ingresos. Si los benefactores cambian de opinión, y dejan de brindar fondos, las ONG dejan de funcionar.

Ejemplos de Empresas Sociales

Estos son sólo unos ejemplos de empresas sociales (de las más conocidas a nivel internacional), pero en el mundo en la actualidad se están desarrollando una inmensa cantidad de empresas bajo este concepto.

  • Banco Grameen: el conocido banco de microcréditos es el pionero en la concepción de empresa social. Otorga préstamos a personas de bajos recursos en todo el mundo.
  • Grameen Danone Foods: es un emprendimiento que fabrica yogurt en Bangladesh con los nutrientes específicos para los niños con problemas de nutrición. La empresa está bajo la supervisión de los especialistas de Danone y el aval de Banco Grameen.
  • Ashoka: es una asociación internacional de emprendedores sociales. Brindan capacitación, seguimiento y todo tipo de colaboración a negocios sociales alrededor del mundo.
  • Vestergaard Frandsen: se dedica a la creación de productos que combatan el hambre, y las principales enfermedades evitables causadas por la pobreza. Un ejemplo de sus productos es el Lifestraw.
Estas empresas son de las más exitosas en este nuevo paradigma empresarial. Es posible que en el corto plazo sean tomadas como ejemplos a seguir, y se extienda la generación de este tipo de negocios para que la sociedad pueda transformarse.

Quizás estemos ante un proceso revolucionario o quizá quede como un intento más en la lucha contra la pobreza y la marginalidad. Habrá que esperar un tiempo para analizar los resultados. Si todo continúa por un camino similar al realizado, sin dudas, los logros no tardarán en sorprendernos.