Guillermo Martinez es el Jefe de Prensa de esta novel productora argentina. Vindicta Films cuenta con apenas un año de vida, y en esos meses nacieron cortometrajes que fueron recompensados en el marco del 6º Festival Internacional de Cine Independiente de La Plata con "el Premio del Público al mejor cortometraje, además de obtener premios y selecciones en festivales internacionales como el de Paraiso do Tocantins, en Brasil y el Buenos Aires Rojo Sangre 2010, uno de los festivales de cine de terror y fantástico más importantes del mundo" (Mecenas XXI, "Ellos no pueden gritar").

Ahora Vindicta Films está produciendo su primer largometraje de terror en plena amazonía brasileña. El largometraje se centra en referentes claros del cine “exploitation”, temática no demasiado extendida aún en Argentina. Para conocer más detalles de este largometraje es que entrevistamos a Guillermo Martinez.

Se han dedicado a los cortos hasta este momento, ¿por qué el salto al largometraje?

Sí, estuvimos rodando cortometrajes durante dos años antes de consolidar la productora y formar un grupo estable. Hemos decidido dar el gran paso debido a la confianza que nos tuvimos y a nuestra capacidad de producción. Llegar a rodar un largo conlleva haber pasado por un proceso anteriormente, tanto mental como realizativo, tenés que estar seguro de lo que querés, estar preparado y sobre todo tener actitud, constancia y pasión por lo que uno hace. Rodar un largo significa ganar peso en los festivales, el mercado internacional. En pocas palabras, el largometraje es el resultado de mucho tiempo de trabajo y dedicación, nos sentimos preparados, y cuanto más jóvenes mejor.

Centrémonos en "Ellos no pueden gritar", vuestro largometraje. ¿Hasta dónde está avanzado? ¿Cómo salió esta idea?, el director conoce de este tema desde antes, claro, ¿no?

El largometraje ha llegado casi hasta un poco menos de la mitad en cuanto al rodaje, todavía nos falta un mes más de rodaje si todo sale bien y no hay complicaciones, tales como picaduras de insectos o tormentas, lo cual es inevitable a la hora de rodar en la selva amazónica. Son los factores “x” antes los cuales hay que estar preparados.

El director es oriundo del Amazonas, y fue la base a partir de la cual nació y se estructuró la historia, la cual es completamente verídica y sucede hoy en día en muchas partes cercanas al rio Amazonas, lo cual no se conoce prácticamente. Eso fue lo chocante a la hora de dar a conocer la temática y la historia de la película. Nadie podía creer que actualmente se tengan relaciones sexuales y se hagan amuletos y rituales con los delfines de agua dulce. Pero así es, y nosotros lo vamos a contar. La historia nos cerraba completamente a la hora de producir un film de terror, desde la producción, la realización y el guión. Un trío perfecto y provocador, que daría que hablar desde un principio.

¿Cómo y quién los financia?, ¿apoyatura?

La película es financiada por nuestra productora y un empresario conocido de Brasil, además del intendente del Amazonas quien nos vino a buscar personalmente junto a su esposa, que nos dio su apoyo y lo que necesitáramos debido a que nos vieron potencial, están entusiasmados y vieron nuestras anteriores producciones. Entonces no dudaron en apoyarnos, tanto desde el dinero para el equipo técnico como el móvil y los viajes. Posteriormente, empresas como Petrobras también se han comunicado con nosotros.

¿Qué técnicas de filmación están utilizando?

Nuestra película será en su mayoría rodada en exteriores. La misma será filmada a modo de falso documental. Por momentos, una cámara voyeur que vigila a los protagonistas, y desde otro lado la propia handycam que llevarán los mismos, tal como hemos visto en films como “El proyecto Blair Witch”.

La cámara subjetiva jugará un papel fundamental, el punto de vista de los personajes, la cámara en mano generará su violencia y verosimilitud propias, lo cual ayuda a lo que estamos narrando.

Los PP (Primeros Planos) harán su trabajo a la hora de plasmar cada uno de los gestos extremos de los intérpretes tanto de dolor como nerviosismo, sufrimiento, tranquilidad, sigilo y agonía. Los planos generales explicarán y compondrán de manera armoniosa una pintura sobre el paraíso en el cual se desarrolla la historia.

Los interiores del film tendrán lo suyo, siendo el lugar donde se practicarán las escenas más oscuras, sexuales y perversas de la película. Ahí la cámara estará para observar todo.

¿Cómo van a manejar a las asociaciones activistas de ecología?, tienen el riesgo grande de que los acusen de aprovecharse de lo que pasa y filmarlo para conseguir público. El tema es controvertido.

Sí. Desde el inicio tuvimos el presentimiento de que algo podría llegar a suceder, tanto desde el lado de las asociaciones ecológicas como desde el público, quien podría repudiarnos de la misma manera.

Contamos con el apoyo mismo de políticos del Amazonas, además de la mismísima Facultad de Biología. Nosotros sabemos que desde todo punto de vista estamos actuando legalmente y mostrando lo que allí sucede, desde la ficción. No estamos metiéndonos en terreno ajeno ni mucho menos, ni violando leyes. Contamos con todo el apoyo del pueblo amazónico, el gobierno, el periodismo. Es una situación común la que allí sucede (para ellos), es algo cultural que queremos mostrar a un mundo que no lo conoce y que cree totalmente perverso, con razón, al mismo tiempo que estaremos denunciando desde nuestro lugar, una práctica totalmente “psicótica”. Como toda película, esta práctica social/cultural se la haremos llegar desde el entretenimiento, lo cual ayuda a que se conozca fácilmente y se asimile el contenido.

¿Cómo realmente van a filmar esto? ¿Van a ser meros testigos de algo que sucede? ¿Van a recrearlo? ¿De dónde salen los delfines? ¿Cómo van a protegerlos, si es que van a hacerlo?

Nosotros no seremos testigos, no iremos con la cámara a ocultarnos detrás de la selva a filmar a la gente. La situación que allí sucede la recrearemos con actores capacitados y que conocen del tema. Comúnmente los delfines se encuentran a la orilla del rio Amazonas, en estado de descomposición, luego de haber sido capturado por las redes de quienes luego los utilizan tanto para las relaciones sexuales como para la venta de sus órganos, la confección de amuletos o rituales. A la hora de rodar, nos hemos contactado con la Facultad de Biología, quien se encarga de rescatar los cuerpos de los delfines para su posterior estudio y cuidado. Ellos nos otorgaron el permiso y los cuerpos de los delfines para rodar las escenas de las que tanto se habla. Luego serán devueltos a su lugar junto a los profesionales que los conservan.

¿Dónde tienen pensado mostrar la película? ¿Festivales?

Luego de rodar la película, la misma será editada y llevada a una distribuidora para su posterior venta en DVD, ese sería uno de nuestros máximos objetivos, además de estrenarla en los principales festivales de género del mundo, como el Rojo Sangre de Buenos Aires y Sitges en España. Creo que son dos de los núcleos fundamentales a la hora de dar a conocer una producción de género como la nuestra, que se hable de la misma, que nos pueda mediatizar y que nos posicione en un lugar más reconocido dentro de la cúspide de realizadores. El hecho de que se hable de nosotros mediante el film, ya es un logro para nuestra productora. Que se reconozca la película, que se la valore y que asimilen el mensaje, ya será un premio para nosotros, será un objetivo cumplido. El estreno esperemos que primero sea en nuestro país. Igualmente, la película será distribuida en la mayor cantidad de festivales posibles, tanto nacionales como extranjeros y en el país donde fue rodada, indudablemente. A partir de ahí, a esperar los resultados.

Definan en qué sentido este largometraje es una novedad

La temática o el subgénero mondo, canibalesco, shockumentary o cine exploitation como se lo suele conocer, ya es conocido en muchos films. Son temáticas ya exploradas. Creemos que la “novedad” de nuestra película se centrará principalmente en la historia. Es un suceso jamás antes contado, tratado o divulgado. Esto no se trata de una película sobre zoofilia ni mucho menos, se trata de documentar desde la ficción, un tema tan delicado y profundo como es la violación y matanza de los delfines para fines de lucro en el Amazonas. No estamos inventado un acontecimiento. Al público le regalaremos un show de horror y de emociones, sí, pero estaremos plasmando indirectamente sobre sus pupilas las imágenes de una cultura y una sociedad que, aun estando en el año 2011, parten y se desarrollan desde lo más primitivo de sus entrañas y su pasado, y que aún no ha sido vista por los ojos de un mundo que desconoce totalmente su existencia.