La humanidad asiste a la decadencia de lo que se ha entendido por trabajo, dicho fenómeno es consecuencia de la continua revolución tecnológica. Ya que el trabajo humano está siendo paulatina y sistemáticamente eliminado del proceso de producción.

Así pues, se reduce el trabajo masivo en todas las naciones industrializadas o en proceso de desarrollo, gracias a la tecnología que sustituye a los seres humanos en todo tipo de tareas, forzando a millones de personas al desempleo y a vivir en la miseria.

La realidad de los sectores productivos

Todos han realizado reestructuración tecnológica desplazando mano de obra, automatizando su producción, alentando el incremento del comercio mundial y la abundancia material sin precedentes.

En algunos sectores se crean empleos mal remunerados y temporales, pero se reducen puestos de trabajo adecuadamente remunerados. Los índices de desempleo y subempleo crecen diariamente en todos los países, dándose un desempleo tecnológico creciente.

Esto, a medida que las grandes y pequeñas empresas ponen en marcha métodos productivos de última tecnología, provocando que los trabajadores no puedan competir con la reducción de gastos, control de calidad y rapidez de entrega.

Consecuencias sociales de la invasión tecnológica en el proceso productivo

En las sociedades se dejan ver grandes cúmulos de hombres y mujeres preocupados por el presente y futuro inmediato.

Los más jóvenes manifiestan su frustración y rabia mediante un comportamiento antisocial, siendo su esperanza de realización contemplada como meros sueños, con remotas posibilidades de ser logrados.

Mientras, trabajadores de mayor edad se resignan a estar condicionados por componentes sociales que no pueden solucionar.

Así pues, crece la incertidumbre ante momentos de cambio a gran escala, apenas se es capaz de intuir su impacto final; situación que al ser analizada arroja como resultado que la vida como se conoce esta viéndose alterada en sus trazos fundamentales.

Sustitución de empleados por "software"

Las primeras tecnologías sustituyeron la capacidad física del hombre, las nuevas tecnologías, basadas en ordenadores, prometen sustituir la propia mente humana, que cada día es minada con actividades que enmascaran su realidad, sumergiéndolo en una matriz virtual, donde todo lo puede hacer realidad

Teniendo en cuenta que el 75% de la masa laboral está comprometida en trabajos que son tareas repetitivas, su futuro inmediato no es nada claro, pues pueden ser remplazados por robots y ordenadores, sofisticados, que realizan la mayor parte o totalidad de dichas actividades.

En los países desarrollados el incremento de costos laborales parece ser responsable del estancamiento de la economía y de la pérdida de competitividad en los mercados mundiales, lo que hace que se apresuren a sustituir mano de obra por tecnología.

Reestructuración de procesos y puestos de trabajo

Las empresas inician rápidos procesos de reestructuración para adaptar las organizaciones al uso tecnológico, lo que automáticamente se traduce en la eliminación de puestos tradicionales de dirección y concentración de categorías laborales.

Respondiendo a ello se crean equipos multidisciplinarios de trabajo, instruyendo a empleados en distintas habilidades, acortando y simplificando procesos de producción, distribución y perfeccionando las dinámicas administrativas, generando resultados en la productividad global.

Así pues, al analizar las economías industrializadas se calcula que los proyectos de reestructuración empresarial podrían eliminar varios millones de puestos de trabajo por año y continuar en aumento.

La destrucción de la fuerza laboral

A juicio de organismos internacionales como la OIT, ONU, consultores y la misma banca multilateral se pueden ver muchas formas según las cuales se podrán destruir puestos de trabajo pero no las formas de cómo podrán se creados.

Según Attali el tiempo de los trabajadores de ambos sexos ha pasado " las máquinas son el nuevoproletariado", además, ningún país puede controlar la riqueza y los problemas del planeta.

También, el número de trabajadores de "cuello azul" continúa su progresiva disminución y la productividad en el sector secundario continúa creciendo. En los próximos años tan solo un 2% de la fuerza laboral empleada en la década de 1990 será necesaria.

Además, se estima que la reestructuración empresarial, en la banca e instituciones de ahorro implica una pérdida del 30 al 40% de los puestos de trabajo.

Los rápidos avances en la tecnología, incluyendo el procesado en paralelo de la información y la inteligencia artificial, hacen que un gran número de trabajadores de cuello blanco pierdan sus empleos hoy.

Ola de recortes laborales

Las grandes compañías modifican sus nóminas a la baja y las pequeñas están a la espera de poder entrar a la revolución tecnológica.

La ola de recortes laborales toma relevancia política, pues, la tendencia a modificar, continuamente al alza, el concepto de lo que es el nivel aceptable de desempleo, ha iniciado un peligroso juego de adaptación a una constante elevación de sus índices.

Esta práctica, a juicio de Jeremy Rifkin esconde, deliberadamente, cifras que llevan hacia un mundo con un menor número de trabajadores.

Cada década el desempleo es un fenómeno más pronunciado, si se incluye el creciente número de trabajadores de tiempo parcial que se hallan en búsqueda de empleo de tiempo completo y el de trabajadores frustrados que han decidido dejar de buscar cualquier tipo de empleo.