El Yurumi es una de las tantas especies originarias de Sudamérica en riesgo de extinción. Es una variedad de oso hormiguero cuya denominación científica es Myrmecophaga tridactyla y que habita zonas relictuales de llanuras y pajonales desde Venezuela y Guyanas hasta el norte argentino. Varias instituciones se dedican a proteger en riesgo de extinción en tanto, la música y las leyendas populares lo rescatan del olvido.

Debido a que su alimentación está basada en insectos y principalmente hormigas, se desarrolla en áreas de sabanas cubiertas de pajonales donde haya termiteros o tacurús, que son enormes hormigueros que lo proveen de su alimento.

Tiene un abundante pelaje cuya coloración varía del negro al blanco, pasando por diversas tonalidades de gris y se prolonga en una extensa cola, poblada de pelos de hasta 40 centímetros de largo, los cuales le otorgan un aspecto de abanico.

Esta especie tiene ejemplares que alcanzan los 2 metros de largo, de los cuales 80 centímetros corresponden a la cola. El peso de un macho adulto puede llegar a los 40 kilos. su hocico es largo y estrecho, no tiene dientes y su lengua es larga. Está armado con dos potentes garras cavadoras en las patas delanteras. "Yurumí" en guaraní significa hocico chico, pertenece a la clase de los mamíferos, orden vermilingua y familia myrmecophagidae.

El Yurumí y la música

El compositor y músico Antonio Tarragó Ros también ha incluido esta especie en su álbum Naturaleza con la intención de crear una conciencia conservacionista universal por el camino del arte.

La mencionada obra está dedicada a la flora, fauna en riesgo y también a los ritmos folclóricos amenazados por el olvido. Tiene una clara función didáctica ya que de acuerdo a lo expresado por el autor, este material ha sido publicado para su difusión total y gratuita especialmente en el ámbito escolar con el fin de recrear en nuestros niños el amor por nuestras raíces y la conciencia sobre el cuidado responsable que están merecen.

Acciones para su preservación

La provincia de Misiones en Argentina ha declarado al oso hormiguero gigante Monumento Natural Provincial y dispuesto su total protección.

El Proyecto Preservación del Oso Hormiguero Gigante llevado a cabo por dos instituciones zoológicas una de Argentina y otra de Holanda.

Por su parte la Administración de Parques Nacionales tiene varias áreas de protección en las que está incluida esta especie.

Desde el año 1977 ha pasado a ser el símbolo y logotipo de la Fundación Vida Silvestre Argentina.

El oso hormiguero en la leyenda

De acuerdo a la escritora y recopiladora Graciela Repún, existe una leyenda popular en el noreste argentino que tiene por figura central al Yurumí en la que se cuenta que este animal fue quién le enseñó a bailar a los indígenas.