El yoga es una técnica por la que se aprende a armonizar nuestro interior y el entorno que nos rodea, equilibra el esfuerzo y la relajación, la actividad física y la mental.

Yoga es una palabra del sánscrito, una de las lenguas más antiguas del mundo, a la que se ha llamado la madre de todas las lenguas. También yoga está relacionado con la palabra inglesa “conyugal” que describe la unión entre dos opuestos complementarios, es decir, en este caso, se unen el cuerpo y la mente dependiendo el uno del otro, y más si el cuerpo responde a las sugerencias de la mente, entonces seremos seres más sanos y completos.

Para qué sirve el yoga

La meta del yoga es conseguir con su práctica un perfecto equilibrio entre la actividad física y la mental para que actúen en mancomunidad. Es un estilo de vida pues la introspección, la relajación y el ejercicio físico deben primar ante las prisas. La meditación nos enseña a concentrarnos en lo que sentimos en nuestro interior, más que en lo que sucede fuera de él.

A diferencia de otros deportes el yoga no es competitivo, su desempeño no se juzga en relación con el de otro, ni siquiera con los propios logros de la persona en un día mejor o peor. La práctica milenaria del yoga combina muy bien la concentración mental con la actividad física.

Beneficios del yoga

El yoga como una terapia natural nos ayuda al bienestar general. Con la práctica de esta disciplina de autorrealización, conseguimos un equilibrio tanto físico como mental, y de esta manera cada día nos sentiremos mejor, notaremos los beneficios del yoga según vayamos cosechando resultados.

El yoga es una terapia de meditación combinada con ejercicio físico que ayuda a conseguir que tanto el cuerpo como la mente se relajen, además con su práctica combatimos el cansancio y el estrés. Y según Karma Yoga y Meditación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara al yoga como Bien de Interés para la Salud desde 1977.

Cómo hacer yoga

La respiración es la clave para que trabajen el cuerpo y la mente unidos, así cuando se aprende a respirar lentamente y con profundidad también se aprende a relajarse y a estar satisfecho con uno mismo. Con las técnicas de respiración y relajación especificas, se lucha contra el estrés y los desequilibrios de la vida moderna.

La mejor manera de practicar el yoga es tener reservada la misma hora y el mismo espacio diario para que se convierta en una costumbre fácil de llevar a cabo bien por nosotros mismos una vez que lo hayamos aprendido, o bien asistiendo a clases.

Ejercicios de yoga para principiantes en casa

Son ejercicios muy sencillos para iniciarse en esta disciplina milenaria que podemos hacer en nuestra propia casa. Si bien es recomendable preguntar al médico si estos movimientos corporales son adecuados para nosotros.

A continuación se describen unas modalidades de ejercicios para elegir los que más se adapten a nuestras preferencias y circunstancias:

  • Acompañados de una música suave y rítmica de fondo, nos ponemos de pie y cerramos los ojos; relajados, respiramos lentamente y con profundidad sintiendo cada tensión de nuestro cuerpo que conscientemente liberaremos, y luego movemos suavemente cada parte del cuerpo. Este ejercicio puede durar de 3 a 11 minutos.
  • Sujetamos el dedo meñique y el dedo anular con el pulgar. Ponemos los brazos paralelos al suelo con las palmas de las manos hacia arriba. Comenzamos a trazar pequeños círculos hacia atrás. La respiración es relajada pero profunda y proseguimos por espacio de 1 a 3 minutos con los ojos cerrados.
  • Nos sentamos con las piernas cruzadas y la espalda bien recta, ponemos la mano izquierda sobre la rodilla izquierda, uniendo las yemas de los dedos pulgar e índice de la mano y cerramos los ojos. A continuación tapamos el orificio nasal derecho con el dedo pulgar derecho, estirando el resto de los dedos hacia arriba e inhalamos aire con profundidad por el orificio izquierdo. Al terminar la inhalación tapamos el orificio izquierdo con el meñique izquierdo, dejando el pulgar libre mientras exhalas por el orificio derecho. Cuando terminemos de exhalar, podemos comenzar el ciclo de nuevo, inhalando solamente por el orificio izquierdo y exhalando por el orificio derecho. Podemos continuar con este ejercicio durante 11 minutos y terminar respirando profundamente varias veces para después relajarnos.
  • Sentados en una silla con la espalda derecha y los pies planos en el suelo, estiramos los brazos hacia el frente, paralelos al suelo, con las palmas de las manos una frente a la otra y los dedos muy separados. Se respira larga y profundamente por la nariz entre 1 y 3 minutos, luego se inhala fuertemente y se mantiene el aire dentro y se cierran las manos apretando los puños y los llevamos lentamente pero con fuerza hacia el pecho, cuando éstos toquen el pecho exhalamos lentamente y nos relajamos. Terminamos respirando varias veces para sentir la energía que se ha creado.
Con estos ejercicios casi sin dificultad vamos a conseguir relajarnos, renovarnos emocionalmente y levantar nuestra energía. En resumen, el yoga, una práctica que nos enseña a combinar la respiración con el ejercicio para con ello mejorar nuestra salud.

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