Diariamente, la gente se pregunta en lo que soñó la noche anterior sin llegar a recordar con exactitud los detalles del sueño. Sin embargo, aquella experiencia cotidiana y normal marca e influye en el estado de ánimo de la persona por el resto de la jornada. Muchos acuden a un diccionario de sueños para poder revelar los secretos del mismo, pero con frecuencia no hallan una respuesta satisfactoria o clara.

El célebre pionero del psicoanálisis, Carl Jung, menciona en su libro “El hombre y sus símbolos”, que cada individuo es el mejor intérprete de sus propios sueños. No obstante, para lograr aquello es necesario conocer ampliamente el tema y estudiar simbolismo y aun así, su significado puede ser incompleto. Pero ¿no es mejor crear voluntariamente un sueño que refleje lo que el inconsciente necesita expresar? La respuesta a esta pregunta es afirmativa.

Los sueños lúcidos

También llamados sueños conscientes, son experiencias que ocurren de manera voluntaria o involuntaria, generalmente en estado de sueño, y que provocan un desdoblamiento o una salida del cuerpo físico por medio del cuerpo astral. Por consiguiente, dada la propiedad intangible del cuerpo o energía astral, se puede experimentar un sinnúmero de vivencias coloridas, espirituales, enriquecedoras e incluso curadoras. De hecho, frecuentemente se afirma que estas experiencias son más reales que la vida cotidiana.

Algunos tienen mayor facilidad para experimentar este fenómeno, incluso de forma involuntaria. Esencialmente, se necesita estar en un estado relajado, similar al del sueño profundo. Es ahí que se produce lo que se llama efecto “REM” o “movimiento rápido de ojos” y que a menudo acompaña la experiencia. También es posible realizar esta transición mientras se está despierto y en tal caso se habla de un viaje astral en lugar de un sueño lúcido.

Además de las teorías que atribuyen este fenómeno a consecuencias de origen alucinatorio, por ingestión de enteógenos o incluso de estupefacientes, actualmente los sueños lúcidos han sido comprobados y aceptados científicamente. Los primeros estudios científicos datan de mediados de 1800, y posteriormente fueron analizados por renombrados personajes como Sigmund Freud, Celia Green, Keith Hearne y Stephen LaBerge.

Los viajes astrales y el cordón de plata

A diferencia de los sueños lúcidos, los viajes astrales suceden usualmente en estado de vigilia y de forma voluntaria. Para ello se requiere de antemano aplicar técnicas de relajación profunda para inducir el desdoblamiento. Es posible en algunas instancias, tener una separación del cuerpo involuntaria, por ejemplo cuando se practica meditación.

Numerosos conocedores del viaje astral afirman ver una especie de cuerda que une el cuerpo físico con el astral. Este “cordón de plata”, como se lo denomina esotéricamente, se extiende mientras se viaja en el cuerpo astral y su función es la de mantener la conexión durante el desplazamiento. Aunque no se han reportado casos de muertes por un corte del cordón, a menudo se recomienda no despertar súbitamente al viajero.

Otra diferencia que se señala con frecuencia entre el viaje astral y el sueño lúcido, es que en el primero la experiencia se desarrolla en la realidad física, es decir, el sujeto viaja en el mundo exterior. En el caso del sueño consciente, el sujeto se desplaza en una dimensión completamente mental, pero muy similar al mundo físico. Sin embargo, onironautas han confirmado que ambas experiencias pueden suceder en ambos casos.

Los beneficios del soñar consciente y de la proyección astral

Entre las múltiples ventajas que procura la práctica del soñar conscientemente se puede mencionar: mayor energía, entusiasmo, creatividad e inspiración al levantarse y durante el día. Se puede sanar, volar, flotar, visitar lugares increíbles, convertirse en otras formas, contactar seres benévolos y ángeles. En fin, el límite es la imaginación. Estas experiencias ayudan al inconsciente a manifestar y organizar las abstracciones que se producen durante el día.

Ciertas escuelas esotéricas como el movimiento gnóstico, ofrecen cursos, muchas veces gratuitos, para aprender a dominar las técnicas que permiten conocer las bases y aumentar la frecuencia de viajes en la dimensión astral. También existen un sinnúmero de libros y sitios Web que ofrecen información detallada acerca de este tipo de experiencias.

Es posible disfrutar de este tipo de experiencias enriquecedoras y en la actualidad todo el mundo tiene acceso a estas valiosas herramientas y técnicas. Los sueños lúcidos al igual que los viajes astrales, a diferencia de los sueños comunes, no sólo esclarecen el significado del inconsciente y sus símbolos, sino que también proporcionan beneficios muy superiores como el de permanecer en el momento presente por más tiempo.

A través de seminarios o lecturas y un poco de paciencia y práctica, se puede por vez primera experimentar algo casi increíble pero verdadero; saber con claridad y certeza que se está soñando mientras se sueña y hacer lo que se desea sin límites de expresión.

El desafío ha sido lanzado. Ahora todo está en sus manos.