Cuando llega el verano, los que habitan en el centro de la meseta ibérica deciden que hay que disfrutar de las vacaciones en las abarrotadas costas del sur y levante español.

Pero cada vez son más los ciudadanos que escogen quedarse en agosto en Madrid e ir de vacaciones en meses como julio o septiembre.

Y es que, Madrid, en agosto, tampoco descansa. Entonces, ¿qué hacer en el mes estival por excelencia?

Capital castiza

Tres son las festividades más populares y castizas de la ciudad que se celebran en verano: San Cayetano, San Lorenzo y la Virgen de la Paloma.

El primero de ellos, San Cayetano, tiene lugar el 7 de agosto, en el barrio de Lavapiés, cuya tradición consiste en que los fieles del santo deben conseguir una de las flores que adornan la carroza donde se exhibe. Además, nunca faltan los campeonatos de mus y de rana que cuentan con una gran participación.

Apenas tres días después, el 10 de agosto, se celebra San Lorenzo, también en las calles de Lavapiés. Como principal evento, una procesión recorre la zona que hace siglos componía la judería madrileña, mientras que en la verbena de San Lorenzo, el 14 de agosto, los vecinos disfrutan con concursos de chotis, carreras de sacos y cabezones y barrigudos.

La Virgen de La Paloma se festeja del 6 al 15 de agosto en la bulliciosa zona de La Latina. La procesión, que puntualmente tiene lugar el 15 de agosto, comienza con la bajada del cuadro de la Virgen y es paseada en una carroza decorada con claveles a hombros por los miembros del Cuerpo de Bomberos.

Tradición religiosa al margen, en la Verbena de La Paloma los chulapos y chulapas bailan los chotis más conocidos del Maestro Agustín Lara, mientras que las plazas más amplias del barrio de La Latina se organizan conciertos de música más actual.

Capital cultural

Madrid da otras muchas opciones para pasar el verano.

Así, es recomendable visitar (o revisitar), museos tan representativos como el museo nacional Del Prado, que acoge hasta el 25 de septiembre la exposición "Roma. Naturaleza e Ideal", o el inmenso Thyssen-Bornemisza o su muestra temporal sobre Antonio López.

La cita imprescindible con la música clásica es el 1 de agosto en la Plaza Mayor, donde Daniel Barenboim dirigirá la Orquesta West-Eastern Divan.

Para los amantes de la ópera, el escenario se traslada hasta los Jardines de Sabatini, donde la

Compañía Ópera Cómica representará "El barbero de Sevilla" de Rossini, del 18 al 28 de agosto.

Más internacional, "Afrocubism", idea del proyecto “Buena Vista Social Club”, une la música cubana y la africana en el concierto que tendrá lugar en el Escenario Puerta del Ángel el 28 de julio.

Así no hay excusa para no quedarse en Madrid en verano.