La palabra amigo proviene etimológicamente del latín “amicus”, que deriva del verbo amare y significa amar. Es decir que, aunque no siempre estemos de acuerdo con el pensar o actuar de nuestros amigos, sentimos amor y cariño hacia ellos y los necesitamos en nuestra vida.

¿Por qué hacemos amigos?

Anteriormente se creía que los amigos eran elegidos por el status social, la popularidad, la posición económica o el grado de similitudes entre ambos. Sin embargo, según un reciente estudio científico, se sabe que las amistades se eligen en función del apoyo que puedan brindarnos en casos de crisis emocionales y otros problemas. Es decir, será elegido quién demuestre compromiso y predisposición a tendernos una mano. Eso explica porqué las personas entusiastas, positivas y felices tienen más amigos que la gente depresiva o angustiada.

Cómo se encuentran amigos

Puede decirse que, siempre, los amigos surgen de la vida misma, de situaciones o lugares en común que fueron vividos y compartidos por ambos. Sin embargo, para construir una amistad primero, y sostenerla después, es importante que ambas partes aporten lo suyo, una vez uno, otra vez otro. De lo contrario, una de esas partes, la que siempre aporta, termina sintiendo que “si no lo llamo yo no se acuerda de mi”, deja de actuar activamente y la relación se enfría porque ambos terminan distanciados. Y aunque luego de un tiempo la otra parte decida regresar, es probable que haya quedado rencor y resentimiento en el medio, y nunca vuelva a ser igual.

Beneficios de tener amigos

Como seres sociales, los humanos necesitan contactar con otros semejantes y crear lazos y relaciones. Y esto genera numerosas ventajas:

  • Sabemos que podemos contar con alguien cuando lo necesitemos.
  • Nos sentimos útiles al poder ayudar al otro cuando recurren a nosotros.
  • Permite que practiquemos la empatía, la paciencia y la responsabilidad.
  • Obtenemos siempre un punto de vista diferente o complementario al nuestro y bien intencionado.
  • Si la amistad es del sexo opuesto, nos ayuda a comprender cómo piensa la otra mitad del mundo.
  • Amplía nuestro espacio social y previene la depresión
  • Reduce el estrés.
  • Divierte, une y solidariza a la gente.

Amigos de hierro, salud de fierro

Según otra investigación sobre la amistad, aquellos que carecen de amistades afectan a su salud de manera semejante a quién bebe 6 vasos de alcohol al día, o fuma 15 cigarrillos. Además, no tener una red social de contención es un factor de mortalidad superior a la obesidad o a una vida sedentaria. Es decir que cuanto más amplíes tu entorno afectivo y más te preocupes por las demás personas, mejor será tu calidad de vida y tu salud en general.

¿Qué podemos hacer hoy por un amigo?

  • Saludar a un amigo en su cumpleaños, en el día del amigo o simplemente cuando lo sintamos.
  • Demostrarle nuestro afecto y nuestra gratitud.
  • Proponer y concretar encuentros divertidos.
  • Enviarle un mail o un mensaje de texto solo para mimarlo.
  • Escucharlo y prestar atención a lo que nos dice.
  • Preguntarle por sus cosas, su familia, su trabajo. Interesarse en el otro de manera sincera.
Como hemos visto, mantener amistades no solo mejora nuestra salud, sino que también nos hace una mejor persona.