La teoría general de sistemas (TGS) es un enfoque que trata de superar el estudio parcializado y reduccionista. Entre sus primeros teóricos figuraron Stephen Pepper, con su aproximación contextualista organicista; Lawrence Henderson y el concepto de equilibrio y Walter B. Cannon con su idea de la homeostasis. Pero fue el biólogo alemán Ludwing von Bertalanffy quien le daría un gran impulso a esta teoría al proponer el concepto de sistema abierto, que ha sido utilizado en las ciencias sociales y que ha inspirado a muchos investigadores.

Se entiende por sistema a un conjunto de elementos interrelacionados que tienen el objetivo de mantener el equilibrio, en él encontramos una estructura vertical y horizontal. En el sistema abierto se dan intercambios mediante entradas y salidas de información, productos, personas o bienes. La teoría general de sistemas puede ser aplicada al turismo, visto como un conjunto interrelacionado formado por: los actores, los focos, las comunicaciones y el patrimonio turístico.

Los actores y los focos

Los actores representados por los turistas y la población local son la parte más importante en todo este sistema. Es necesario precisar que un visitante puede ser considerado, turista o excursionista. Para ser considerado turista, la persona requiere haber pernoctado por lo menos una noche y como máximo doce meses; ya que si su visita se limita a sólo unas horas en el día, entonces se le considera como excursionista. Se debe tener cuidado de no incluir a los trabajadores fronterizos, que laboran y residen en diferentes lados de una frontera. Igualmente son excluidos los trabajadores temporeros, que trabajan del otro lado de la frontera, por períodos menores a un año.

Los focos son de dos tipos: las áreas de demanda, es decir, donde se encuentran los turistas potenciales y las áreas de oferta donde la frecuentación turística ha provocado un fuerte uso y consumo del espacio. El primer componente de la demanda es el volumen de la misma, que puede ser perfectamente cuantificable. La segunda la del origen de los demandantes. Es importante hacer mapas de procedencia, que permitan establecer las líneas de flujo turístico. El tercer componente es conocer los bienes y servicios que solicitan, existen índices de utilidad turística y ecuaciones de nivel de satisfacción turística. Los focos de oferta vienen a ser los espacios turísticos que esquemáticamente están formados por una serie de polígonos: las ciudades, pueblos y localidades, que al estar interrelacionados forman mallas. También se ve una serie de líneas que son las vías de comunicación, que forman redes y una serie de vértices, que son los atractivos turísticos.

Las comunicaciones

Las vías de comunicación junto con los medios de transporte, generan a partir de los diferentes planos del valor de tráfico una fuerza estructurante, si es positiva producirá áreas de desarrollo, pero si es negativa generará áreas de vaciado o de indiferencia, tanto espacial como sectorialmente.

De ahí la importancia que para un sitio turístico existan vías de comunicación estratégicas y medios de transportes acordes a las necesidades de los turistas, ya que influirá en los flujos de visitantes, turistas, mercancías y dinero; además de propiciar o inhibir la creación de rutas turísticas. Por lo anterior, la accesibilidad física y la proximidad entre centros emisores y destino, influyen en el número potencial de visitantes.

Patrimonio turístico

En cuanto al patrimonio turístico está conformado por: la infraestructura, la política turística, los atractivos, la planta, etc. La política turística es todo el aparato legal, administrativo junto con las instituciones que fomentan el turismo, la planeación y proyectos. La infraestructura es la dotación de bienes y servicios con que cuenta un país, región o municipio para sostener sus estructuras sociales y productivas; se refiere a todos los elementos que conllevan una calidad de vida como son la electricidad, el drenaje, agua, hospitales, vías de comunicación, bancos, etc. Una de las ventajas que se le atribuyen al turismo es que se fortalece la infraestructura de la región.

La planta o equipamiento turístico es aquella centrada en dar atención a los visitantes en sus aspectos de alimentación, descanso y diversión, por lo que aquí encontramos a los restaurantes, hoteles y agencias de viaje. Los atractivos son la piedra angular del turismo; motivan la realización del viaje, ya que resultan ser fuerzas de jale para visitar algún lugar. Los atractivos se pueden clasificar de la siguiente manera: naturales: climáticos, topográficos, ecológicos y paisajísticos. Socioculturales: ciudades, testimonios artísticos e históricos y económicos: condiciones favorable a la adquisición de bienes y servicios. Al hablar de turismo se tiene que tomar en cuenta que confluyen en él varios tipos de patrimonio como son el natural, el cultural y el propiamente turístico. La visión de sistema turístico es fundamental para lograr la satisfacción del turista y para obtener impactos positivos en la economía de la comunidad receptora.