
- El Lancastria - Odin Rosenvinge
Podemos comprobar que el fatídico Titanic, hundido el 15 de abril de 1912, no aparece ni siquiera entre los primeros veinte peores hundimientos, y sin embargo, ¿que sabemos de estas otras tragedias?, ¿a cuantas de ellas les han dedicado un filme?, ¿por que siendo más cercanas en el tiempo reciben tan poca atención de los medios?
Varios factores se repiten una y otra vez, en cada una de las historias de desastres navales: excesos de personas abordo, falta de medios de rescates para todos, nulo ensayo de evacuación en emergencias, rapidez del hundimiento e imprecisión en el saldo total de víctimas mortales. Incluso, una fuente seria como la Wikipedia, presenta contradicciones en las cifras que aparecen en sus diversos listados sobre este tema.
El célebre Titanic
Titanic es el más famoso navío del mundo. Integrante del trío de buques de la clase Olimpic, al parecer su fama esta sostenida por su singular y trágico sino: siendo el buque mayor del mundo, considerado inhundible por algunos, naufragó durante su primera travesía y a la vista de otros dos buques (Californian y Samson), que pudieron haber evitado tantas muertes.
Millar y medio de vidas se perdieron, tras el choque con un iceberg, un tipo de naufragio no frecuente. De 2228 personas a bordo, 1523 perecieron en la frías aguas atlánticas y solo sobrevivieron 705, a pesar de que los botes, que resultaron insuficientes, tenían cupo para 1118.
Unido a estos elementos, el Titanic y su tragedia han sido el desastre marítimo más llevado al cine. Una decena de filmes, varios seriales y no menos de veinte documentales, lo tuvieron como centro de sus tramas. Numerosos libros e infinidad de artículos periodísticos ayudaron a fomentar su fama.
Tanta promoción ha llevado a que muchos consideren el hundimiento del Titanic, la peor catástrofe marítima de todos los tiempos. Tal creencia es errónea, pues en los últimos cien años, sucedieron desastres navales que superaron ampliamente el saldo luctuoso de este célebre barco.
Guerras mundiales y hundimientos de buques
Se registran varios hundimientos de naves de pasajeros, con saldo de víctimas varias veces superior al del Titanic, en la mayoría de los casos, tras ser impactados por torpedos o bombas. Durante la nefasta Segunda Guerra Mundial, este tipo de tragedias resultó abundante.
A la vista de los periscopios de submarinos o de los colimadores de los aviones, esas grandes naves fueron vistas como suculentos blancos militares. En algunos casos lo eran, pero llevaban a bordo, además, muchos civiles. La noche y el mal tiempo, a veces, se confabulaban para ocultar a estos últimos. En otros, eran evidentes transportes civiles, colmados de ellos. A pesar de lo cual, no se tuvo misericordia y fueron enviados al fondo del negro abismo. En ocasiones, cuando apenas faltaban unos días para el fin de la maldita guerra.
Recordemos los nombres de algunos de estos buques mártires y sus dantescas cifras mortuorias, sobre las cuales por cierto, no existen precisiones, y el número real de muertos puede ser mucho mayor de lo señalado.
En la lista de los peores hundimientos de buques
El listado de los mayores naufragios, y con cifras de muertos superiores a las sufridas por el Titanic, en su mayoría esta compuesta por barcos naufragados en las dos guerras mundiales. De ellos, solo dos ocurrieron en otro siglo que no fuese el XX (el Tek Sing, hundido en 1822, con más de 1600 muertos y el Sultana, en 1885, con unos 1700).
Solo diez de estas naves eran netamente de guerra (Yamato, Bismarck, Scharnhorst, Taiho, Príncipe Humberto, Yoshida Maru, Toyama Maru, Ryusei Maru, Kamakura Maru, Iosif Stalin). El resto estaba integrado por cruceros y cargueros transportando civiles (Tsushima Maru, Lancastria), prisiones flotantes (Cap Arcona, Petrella, Arisan Maru, Laconia, Oria, Thielbek, Junyo Maru) y buques hospitales (Ural Maru, Awa Maru, Armenia).
Son muy dudosos los casos de buques que transportaban tropas y civiles (Wilhelm Gustloff, General Von Steuben y Goya), en los que no se conoce bien la proporción entre unos y otros. Varios transportes más, incluían trabajadores forzados a producir para Japón. Solo dos de los desastres del siglo XX, ocurrieron en tiempos de paz (Doña Paz y Le Jooula).
El Titanic y las razones para la desmemoria
Esta falta de información y desconocimiento sobre tantos naufragios, debemos achacarla en parte, a la diferencia entre un hecho accidental, como el acaecido al Titanic, con los hundimientos deliberados. Hay razones para callar, porque en esos buques hundidos perecieron muchos civiles inocentes, incluidos miles de mujeres y niños. Las potencias vencedoras (EE.UU., URSS y Gran Bretaña) prefieren guardar silencio sobre tales masacres pues no son tema de orgullo. Los derrotados (Alemania, Japón e Italia), también cometieron las suyas, más en tierra que en el mar, y tampoco desean que se las recuerden.
Totalizan unos 34, los hundimientos de buques que superaron al Titanic en cantidad de muertes. Es de esperar que otros conflictos armados no engrosen este listado fatídico, pues son las guerras las principales propiciadoras de muertes masivas en el mar. Hoy, los grandes cruceros trasatlánticos, están dotados de las más modernas tecnologías, que si son bien empleadas, ayudarán a evitar que se produzcan graves tragedias como las del Titanic.
