Cuando nos referimos al tiro deportivo, sinónimo de precisión, es importante conocer cuáles son los factores que influyen en la trayectoria de un proyectil disparado por un arma de fuego o de aire.

Vivimos en un mundo real, rodeado de leyes físicas que actúan sobre los objetos. Las imperfecciones de la materia, las fuerzas de rozamiento, la gravedad... todo contribuye a pequeñas variaciones que en su conjunto pueden producir grandes efectos.

Vamos a analizar con un poco más de profundidad cada uno de ellos y ver cuáles son sus consecuencias.

Las imperfecciones de los materiales

La Tierra está rodeada de una atmósfera compuesta en su mayor parte por nitrógeno y oxígeno, que son los gases que constituyen la capa de aire. Esta capa de aire se comporta como un fluido, y un proyectil a lo largo de su trayectoria tiene que atravesar dicho fluido. Evidentemente se produce una fuerza de rozamiento entre el proyectil y el aire que lo ira frenando, pero éste no es el único efecto; cualquier imperfección que se encuentre en la superficie del proyectil puede ocasionar que se produzcan fuerzas no equilibradas que actúen sobre el, y en consecuencia que haya desviaciones de la trayectoria. Como actualmente toda la munición se fabrica en serie, estos defectos tienden a disminuir, pero a nivel microscópico las imperfecciones se pueden hacer más patentes, sobre todo teniendo en cuenta las velocidades a las que se mueve el proyectil.

La aerodinámica del proyectil

Hay toda una industria dedicada a investigar sobre las formas de los proyectiles para tratar de minimizar los efectos del rozamiento, y así como los aviones se construyen teniendo en cuenta la aerodinámica, los proyectiles de las armas de fuego también están pensados para que las fuerzas de rozamiento con el aire influyan de la menor forma posible en la trayectoria. El proyectil debe cortar el aire de manera que las presiones que se produzcan a su alrededor se equilibren, y que aunque exista el efecto de frenado, no se produzcan fuerzas desequilibradas que puedan desviarlo.

Para disminuir estos efectos, los cañones de las armas llevan interiormente unas estrías o acanaladuras formando una especie de rosca, de forma que el proyectil adquiera un movimiento circular mientras se desplaza por el cañón y realice la trayectoria rotando sobre sí mismo a gran velocidad. Esto produce un efecto giroscópico, que tiende a mantener constante la dirección del eje de giro, que es la del desplazamiento. Además en el caso de imperfecciones en el proyectil, al estar en rotación, se equilibran las fuerzas y se disminuye la posibilidad de desviación.

La trayectoria de tiro

Aunque hasta ahora hemos hablado de las fuerzas de rozamiento producidas por el choque continuo entre el proyectil y la capa atmosférica, hay otra fuerza que actúa constantemente sobre la Tierra, y es la gravedad. Esta fuerza produce que cualquier trayectoria de tiro tenga forma de parábola, y no de línea recta. Aunque este efecto puede no apreciarse en distancias cortas, es observable cuando intentamos hacer blanco a largas distancias. Si trazásemos una línea recta por el interior del cañón del arma hasta el objetivo, veríamos que el punto de impacto del proyectil siempre es por debajo de dicha línea, acentuándose además con la distancia al blanco.

Desde el momento que el proyectil sale por la boca del cañón, comienza a caer hacia abajo con la misma aceleración que si se hubiera dejado caer libremente. Lo que sucede es que debido a la gran velocidad que lleva, en el tiempo que tarda en caer una distancia vertical, ha recorrido una distancia horizontal mucho mayor, lo que da la sensación de que la trayectoria es una línea recta. Para hacernos una idea, un proyectil de caza, que puede salir del cañón con una velocidad de 800 metros por segundo, y despreciando las fuerzas de rozamiento, alcanza un blanco a 100 metros en 1,25 décimas de segundo, y en ese mismo tiempo, su caída es de unos 7,6 centímetros, lo que implica que al apuntar al blanco, hay que compensar esa caída elevando el arma aproximadamente 0,04 grados.

Otros factores que influyen en la trayectoria

Principalmente hay dos tipos de factores que intervienen en las modificaciones de la trayectoria de un proyectil.

  • Los factores ambientales, tales como el viento, que produce desviaciones laterales, el calor, que produce turbulencias que afectan a la trayectoria, así como el frío extremo, lluvia, etc, y que solamente la experiencia del tirador es capaz de compensarlos. Existen competiciones de alta precisión como las tiradas de bench rest en las que se colocan banderas y molinillos en el campo de tiro para que el tirador pueda conocer la dirección y velocidad del viento.
  • Los factores intrínsecos al arma. Al aumentar el número de disparos, se produce un aumento de la temperatura en la recámara y en el cañón del arma, produciéndose dilataciones del mismo, que aumentan la fricción y por tanto la presión en el cañón, y como consecuencia final afectan a la velocidad de salida del proyectil. Si a esto añadimos los restos de pólvora que se van quedando en el cañón tras cada disparo, el efecto es incremental.
Cómo actúa un tirador experto

Varios son los factores que influyen en la trayectoria del proyectil cuando se dispara un arma. Algunos se pueden evitar mediante un buen ajuste de las miras en función de la distancia, para compensar la fuerza de la gravedad, y otros son medioambientales o del estado del arma, y un tirador experto debe saber cómo pueden afectarle. Los debidos a problemas de aerodinámica de la punta del proyectil y defectos de fabricación son imprevisibles, y prácticamente imposibles de solucionar por mucha práctica y experiencia que se tenga.