Las diferencias de las tiradas de fuego central con las de pistola standard son básicamente dos:

  • La utilización de calibres superiores al calibre 22 lr.
  • La forma de realización de la tirada.

Características de la pistola de fuego central

Las tiradas y competiciones para fuego central se pueden realizar tanto con pistola como con revolver. Los calibres que se admiten son desde el 7,62 milímetros al 9,65 milímetros, lo que permite una amplia gama donde elegir, si bien quizá el mas popular para este tipo de competiciones es el calibre 32WC, debido a su gran precisión y a su bajo retroceso.

En la actualidad es frecuente encontrar fabricantes de pistolas con cañones intercambiables para calibre 22 y 32, de forma que con una única arma se puedan practicar las modalidades de pistola standard y fuego central.

El peso máximo permitido de la pistola para fuego central es de 1.400 gramos, y el peso del disparador, es decir, la fuerza que hay que realizar para que se produzca el disparo, es como mínimo de 1.360 gramos.

¿Por qué el nombre de fuego central?

La modalidad olímpica de pistola standard utiliza el calibre 22 lr, y esta munición se denomina de percusión anular, ya que el fulminante que se utiliza para detonar la pólvora, cubre totalmente la base del cartucho. En el caso del calibre 22 lr, lo normal es que el percutor del arma impacte en un lateral del cartucho para producir el disparo.

La munición para fuego central es, al contrario que el calibre 22 lr, de percusión central. Esto implica que el fulminante se encuentra en el centro del cartucho y que no cubre totalmente la base, por lo que el percutor del arma debe de impactar en el centro de la misma. La utilización de este tipo de munición, al contrario que en la de percusión anular, es que permite sustituir el fulminante de una vaina ya disparada, y recargar de nuevo el cartucho con pólvora y un nuevo proyectil. Esta práctica es muy usada por tiradores expertos, ya que permite recargas con menor carga de pólvora; no olvidemos que la distancia que tiene que recorrer el proyectil es de solo 25 metros, por lo que con menor cantidad de pólvora se consigue cubrir esa distancia y se reduce su retroceso, aunque es necesario realizar un curso especial y obtener un permiso de la Guardia Civil para realizar recargas de munición.

Las competiciones de fuego central

En la modalidad de pistola de fuego central, la competición consiste en realizar 60 disparos a un blanco situado a 25 metros de distancia dividida en dos tandas de 30 disparos cada una. La primera tanda se realiza sobre un blanco de precisión, en 6 series de 5 disparos y de 60 segundos de duración cada una. La segunda tanda se realiza sobre un blanco de duelo, en 6 series de 5 disparos cada una. En cada serie de la segunda tanda, el blanco se oculta durante 7 segundos y es visible durante 3 segundos. Es en esos 3 segundos cuando hay que realizar el disparo, con la peculiaridad de que la posición en este caso es con el brazo hacia abajo en un ángulo de 45 grados, por lo que en esos 3 segundos hay que subir el brazo, apuntar al blanco y realizar el disparo, volviendo a bajar el brazo para el siguiente disparo.

Para los primeros 30 disparos se da un tiempo de preparación de 5 minutos, y antes de comenzar los siguientes 30, se permite un tiempo de 3 minutos para ajustar las miras de las armas. Lo normal es tirar en precisión con la pistola ajustada para apuntar al 6, y regular luego el alza para apuntar al centro del blanco de duelo.

Series con la pistola de fuego central

Esta modalidad tiene la dificultad añadida de las series de 3 segundos, en los que hay que tener cierta práctica y preparación para levantar el brazo con las miras de la pistola prácticamente ya alineadas. En la fase de tiro de precisión no es en nada diferente a las series de precisión de la pistola standard.