
- Academia de Platón - paraninos
Tras el proceso y la muerte de Sócrates en el año 399 antes de Cristo, Platón se desengaña de la democracia y, en general, de la política ateniense de su época.
Platón y la filosofía
Este desencanto lleva a Platón a dedicarse a la filosofía, si bien a una filosofía de orientación claramente política. Pero, antes que nada, la consecuencia de la muerte de Sócrates es la huida de Platón a la ciudad de Megara, donde Euclides había fundado una escuela de tendencia socrática.
Durante la siguiente década, Platón escribió los que se ha denominado “diálogos socráticos” y realizó misteriosos viajes por Egipto y Cirene. Misteriosos porque, en realidad, sólo sabemos que los hizo, y ni siquiera esto es seguro, pero no conocemos nada de su ruta ni de sus actividades.
Primer viaje a Siracusa
El primer viaje de Platón que conocemos con seguridad se produce en el año 388 antes de Cristo, teniendo el filósofo cuarenta años de edad. Este viaje llevó a Platón a Siracusa, la principal ciudad estado de Sicilia, donde entabló una duradera amistad con Dion, un joven noble, leal y fogoso, y cuñado de Dionisio I el Viejo, tirano de la ciudad.
Atraído fuertemente por la personalidad y las ideas políticas de Platón, el joven noble convenció a éste para que se presentase en la corte de Dionisio. En su Carta VII, Platón asegura que el objetivo de Dion consistía en que su cuñado proporcionase una constitución a Siracusa y gobernase “conforme a las mejores leyes”.
El tirano Dionisio el Viejo y la independencia de Sicilia
Sin embargo, la tiranía de Dionisio el Viejo, había surgido a raíz de la resistencia siracusana a la invasión cartaginesa de Sicilia en el año 406 a. de C. y la caída en manos del general cartaginés Aníbal Magón, de la ciudad de Agrigento. Aún más, en el año 388 a. de. C., en el que se produjo el encuentro entre el filósofo y el tirano, éste ya había entablado dos guerras victoriosas con Cartago, en defensa de la independencia siciliana.
No es de extrañar, pues, que el intento de Dion de ganar a su cuñado para sus ideales estuviera condenado de antemano al fracaso. Invitado por Dionisio a la corte, Platón diserta sobre la virtud, el conocimiento y la justicia; y sobre cómo el tirano es quien tiene más difícil el dominio de sí mismo, sin el cual no hay verdadera virtud ni, por tanto, verdadero gobierno.
Platón vendido como esclavo
Dionisio, un político realista y calculador, piensa que las ideas de Platón sólo llevarán a Siracusa a la sumisión a Cartago. Por ello, y temiendo que agrupase adeptos en torno a Dion, el tirano ordena de inmediato el regreso de Platón a Atenas.
No sabemos con seguridad si por orden de Dionisio o por causa de una tempestad, el barco que devolvía a Platón a Grecia llegó a las costas de Egina, una ciudad que, en esa época, estaba en guerra con Atenas y había decretado la venta como esclavos de todos los atenienses que se encontraran en sus tierras. Así pues, Platón fue vendido como esclavo.
Por caprichos del destino, en el mercado de esclavos de Egina, el filósofo fue reconocido por Aníceris de Cirene, otro filósofo amigo de Platón, que pagó su rescate y su vuelta a Atenas.
La fundación de la Academia
Cuenta la leyenda que, cuando en Egina conocieron la identidad del esclavo, devolvieron el precio de su rescate y, con este dinero, que Aníceris no quiso recuperar, Platón compró la parcela donde fue fundada la Academia.
Este primer fracaso condujo a Platón a profundizar en sus investigaciones sobre política, sobre las condiciones de posibilidad de un estado justo y duradero. Y fijó, para siempre, el primer ejemplo de cómo se comporta un filósofo ante la tiranía. Ejemplo que pocos, a lo largo de la historia, han seguido.
Los otros viajes de Platón a Siracusa
Platón realizó un segundo viaje a Siracusa.
Y, más tarde, un tercer viaje a Siracusa.
