La planta y el cultivo del té fueron introducidos en Japón desde China en el siglo XII. Fue el maestro budista Zen Eisai quien lo llevó al país nipón para contrarrestar el abuso de alcohol que se difundía cada vez más entre los nobles de aquella época.

El pueblo japonés se encargó de transformar esta costumbre en un arte llamado Cha Do (el camino del té), cuyo momento cúlmine es la ceremonia del té.

El té sencha o té verde

Este tipo de té se prepara con las hojas jóvenes de la planta, las cuales poseen un alto porcentaje de teína. Sencha es la denominación que se utiliza para hablar genéricamente del té verde, aunque existen distintas variedades y calidades.

En el mes de marzo, se podan las ramas viejas y el arbusto en seis semanas emite nuevos brotes de color verde brillante que alcanzan diez centímetros de largo. Estas nuevas hojas son las que se cortan y se pasan por vapor uno o dos minutos, se enrollan y se secan rápidamente en el hormo. El sencha tiene un sabor inconfundible, con cafeína y muy aromático.

El té bancha y el té hojicha

El bancha es un té preparado con las hojas ya crecidas y ligeramente tostadas. Tiene menor cantidad de teína que el té verde y es un excelente digestivo. El hojicha se prepara con las hojas obtenidas después del cultivo de los brotes que sirven para preparar el té verde. Las hojas recogidas se pasan por vapor dos o tres minutos y se secan en el horno para detener el proceso de fermentación. Las hojas con sus cabos se dejan reposar un año, se tuestan y se empaquetan.

El té kukicha

Conocido como el “té en rama” o “té de tres años”, el kukicha contiene un bajo porcentaje de teína, por lo que es considerado un té apto para todos, que se puede consumir también por la noche.

El kukicha se produce con tres componentes de la planta del té: ramas de tres años cortadas de la parte inferior de la planta; ramas más robustas recogidas cada diez años, generalmente en invierno; y ramas y hojas jóvenes cortadas cada año en marzo y junio. El conjunto de ramas se secan al aire libre y se dejan reposar un año para adquirir el sabor. Pasado este tiempo, se cortan, se tuestan y se empaquetan.

El té mu

En realidad no es un producto de la planta del té, sino una mezcla de hierbas que tiene sus raíces en la tradición herborista oriental. Mu, en japonés, significa vacío, lo que en la espiritualidad nipona equivale al infinito, al origen de las cosas y al estado de armonía y equilibrio absolutos.

El te mu contiene ginseng y otras quince hierbas que sirven para equilibrar y suavizar el efecto de esta potente raíz. El resultado es una infusión que aporta mucho calor, delicioso sabor y penetrante perfume.