Los talleres literarios no siempre son bien vistos por los escritores, tienen sus ventajas y sus desventajas. En literatura, así como en todos los aspectos de la vida, nadie tiene la verdad completa y es por eso que se debe dar una justa dimensión a la crítica que se recibe de los otros escritores en estos talleres.

Las formas en las que se imparten los cursos de escritura creativa pueden ser muy variadas, depende del tallerista el contenido, el estilo para enseñar a escribir o si se trabaja con una base empírica o teórica.

Talleres literarios para novatos

Los cursos de escritura en donde los participantes apenas inician, tardan en madurar. La crítica en los cursos literarios puede ser muy superficial o equivocada y a veces muy dura sin razón, lo que puede desanimar a alguien que pretende aprender a escribir literatura, pero esto también tiene una función de crecimiento para el escritor principiante.

Mucha gente ve a los cursos literarios más como un foco de contaminación de la escritura que como una oportunidad para mejorar su escritura, y pueden tener razón, todo depende de cómo el alumno se tome las críticas y el criterio que utilice a la hora de corregir y juzgar sus propios textos.

Algunas veces las críticas en los cursos de escritura creativa son tan duras que se opta por deshacerse de un texto definitivamente y no siempre esto es una buena idea. Asistir a un curso literario es ciertamente, ponerse en el centro de la crítica, pero se debe tomar lo que al escritor le sirva y lo demás descartarlo o se corre el riesgo de empezar a escribir como los demás quieren que el escritor lo haga o en todo caso desperdiciar una buena idea.

La escritura creativa tiene influencias

Otra de las razones que dan los detractores de los talleres literarios para no asistir a uno de ellos, sobre todo para un taller de principiantes o niveles intermedios, es que generalmente los talleristas son personas con amplia experiencia y conocimiento en poesía y muchas veces consagrados de las letras, por lo que los alumnos copian la visión de este y escriben con un estilo muy similar, a eso se refieren con la contaminación de la escritura.

Las influencias al escribir son imposibles de evitar, siempre se tendrá un gusto particular por una poética o un estilo narrativo y los conocimientos que se adquieren también irán dirigidos hacia cierto punto, lo importante es tener un estilo propio, una influencia no es lo mismo que una copia de estilo.

Los cursos de escritura creativa son una oportunidad de crecer como escritor

Los cursos literarios son una oportunidad para aprender de manera práctica y teórica, para conocer diferentes visiones tanto de los textos propios como de la literatura en general. En un taller se comparten opiniones no solo sobre los textos que presentan los alumnos, sino también de textos de otros escritores que han tenido reconocieminto en la historia de la literatura.

La ceguera de taller (de taller mecánico, no de taller literario) es un concepto que se usa para describir la aparente invisibilidad de las cosas que estamos acostumbrados a ver siempre en un mismo lugar y que por esa misma razón, pasan desapercibidas aunuque siempre están ahí.

Esto también pasa con los textos propios, se pueden leer y releer y no se les encuentran errores o posibilidades de mejora, hasta que un ojo no acostumbrado para el que el texto es novedad lo lee y puede notar cosas que el escritor pudo haber pasado por alto, es por eso que los cursos de escritura creativa no solo son recomendables para los principiantes, sino también los consagrados necesitan de vez en cuando una opinión externa.

Conocer los recursos de creación literaria

Los talleres literarios son de mucha ayuda para pulir el estilo del escritor y también para aprender a usar recursos de la escritura por medio de la práctica. La retroalimentación provoca que el aprendizaje se pueda lograr de una manera más óptima, siempre y cuando, el escritor tenga el criterio para no dejar que las críticas lo desanimen o influencien en exceso.