El tabaquismo es una enfermedad crónica derivada de la adicción a la nicotina, segunda sustancia que crea más dependencia después de la heroína. La nicotina es antidepresiva y alivia la ansiedad. De ahí que los fumadores recurran al tabaco en los momentos de más alto índice de estrés y sean más las situaciones en las que se fuma.

La enfermedad, así como su incidencia, se mide por la cantidad de tabaco que un fumador consume al día y por los momentos en los que fuma más cantidad.

El tabaquismo leve se produce cuando una persona fuma menos de 20 cigarrillos al día y espera más de media hora después de levantarse para encender el primero del día. El tabaquismo agudo lo padecen aquellos adictos que consumen más de veinte unidades diarias y que fuman su primer cigarro poco tiempo después de despertar.

Sus secuelas desaparecen

Si bien el tabaquismo es de las primeras causas de muerte y enfermedad en el mundo, ha de decirse que es la primera de todas en ser evitable, es decir, si el tabaco se deja a tiempo las posibilidades de padecer cáncer de pulmón pueden verse reducidas hasta unos niveles igualables a las de un no fumador en 15 años.

El alquitrán permanecerá en los pulmones de por vida dado que se incrusta en el tejido, sin embargo, la mayoría de las funciones que se ven afectadas por el consumo de tabaco son recuperables al cien por cien.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), el número de muertes derivadas del tabaquismo se eleva a más de 1,2 millones de muertes al año, en todo el mundo. Hay más de 1.100 millones de fumadores. Teniendo en cuenta las consecuencias, los gobiernos y la OMS tienen el objetivo de reducir la escandalosa cifra.

Enfermedades derivadas

Al pensar en el consumo de tabaco, la mayoría de la población repara en el más directo cáncer que se deriva de él: el de pulmón. Sin embargo, la incidencia de los compuestos del humo y del alquitrán penetra en muchos más órganos, dañándolos tanto como a los pulmones.

  • Cáncer de pulmón, páncreas, colon, recto, laringe, estómago, esófago, riñón, mama, boca, lengua, y cáncer linfático
  • Enfermedades pulmonares crónicas como el enfisema, la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) y la fibrosis pulmonar idiopática
  • Enfermedades cerebrovasculares y enfermedad isquémica del corazón
  • Enfermedades coronarias
  • Apnea
  • Úlcera, gastritis
  • Neumotórax
  • Envejecimiento prematuro de la piel y aparición de arrugas faciales

Cómo vencerlo

Los gobiernos se han propuesto eliminar el tabaquismo. La prohibición de fumar en locales públicos y ciertas iniciativas favorecen positivamente el que los adictos dejen de fumar.

A pesar de ello, dejar de fumar sigue siendo una cuestión personal y requiere mucha voluntad. Los adictos al tabaco ya no están solos en este propósito. Hay tratamientos como la terapia psiquiátrica, pastillas que favorecen la inapetencia, chicles y parches de nicotina, acupuntura, etc., y lo más importante: miles de personas que tienen un testimonio fidedigno y que han conseguido dejar de fumar.

Hasta los más enganchados pueden hacerlo si el propósito es firme.