El Superhombre es el pensamiento central de Nietzsche. El ser humano debe ser superado, ya que todos los seres evolucionan y se transforman, y el ser humano no puede ser una excepción. El ser humano no es un ser estático, sino que está dotado de una enorme fuerza creadora.

Darwin y el Evolucionismo

La especie humana está dotada de la fuerza expansiva de la vida, la que está en un proceso evolutivo constante (no olvidemos el pensamiento de Charles Darwin y el evolucionismo). Pero para poder llegar a ser el Superhombre hay que superar la moral tradicional y decadente, y llegar a la nueva moral. La transformación del hombre en Superhombre pasa por tres estadios diferentes:

  • Camello: El espíritu del hombre es en primer lugar un camello con una carga enorme.
  • León: El hombre, cansado por la carga anteriormente descrita, se rebela contra su dueño e impone su voluntad.
  • Niño: El hombre se convierte en un niño lleno de futuro: el Superhombre.

La vida terrenal

Las características más importantes del Superhombre son su necesidad de la vida; El Superhombre valora principalmente la vida terrena: el placer, las pasiones, la victoria. Intenta superarse, y por eso rechaza la moral tradicional cristiana, aceptando la moral de los señores, propia de los fuertes.

La Fidelidad a la tierra

Una de las características más importantes del Superhombre es la fidelidad a la tierra: Sólo existe esta vida, y, por tanto, cualquier pretensión de renuncia en nombre de una vida mejor después de la muerte, es totalmente absurda. Es esta fidelidad a la tierra la que le llevará, en primer lugar, a renunciar a cualquier reducto de Platonismo que nos lleve a considerar la posibilidad de un mundo inmaterial mejor que éste, y de una vida mejor que la vida terrenal. La fidelidad a la tierra es lo que nos lleva a vivir esta vida con toda la intensidad posible.

La voluntad de poder

La voluntad de poder significa la voluntad de dominio, la fuerza, la ley del más fuerte. Es la exaltación de la fuerza y la agresividad (los instintos propios del ser humano). Vemos la influencia clara del pensamiento de Darwin y la selección natural (sólo los más fuertes llegan a sobrevivir). Esta voluntad de poder nos lleva a un deseo de no ser dominado por nadie. Esto nos lleva a una dificultad imposible de superar para llegar a un nivel de convivencia social como el que tenemos.

La sociedad entendida como renuncia de los instintos

La vida en sociedad nos lleva a la renuncia de nuestros instintos. En nombre de esta convivencia. Nietzsche nos propone no renunciar a ninguno de nuestros instintos, teniendo esto como consecuencia, el fin de la sociedad basada en la colaboración. La visión social que tiene Nietzsche, acaba en el individualismo más terrible: sin la colaboración, la solidaridad... El valor más importante pasa a ser el individuo. Por eso tenemos que decir que el pensamiento de Nietzsche sería el grito desesperado del individualista que ve como este individuo está a punto de desaparecer disuelto en la sociedad. Esta es la clave de la voluntad de poder y la no renuncia de los instintos.

El Eterno Retorno

El Eterno Retorno muestra un deseo tan fuerte de vivir que desea que ésta se repita eternamente. Esta vida debe ser repetida constantemente con sus alegrías y sus dolores (pensamiento terrible para todos aquellos que no aman la vida). Esta es la fuerza del amor a la vida, del amor enorme por esta vida: el deseo de que no sólo no haya ninguna otra, sino que ésta se repita constantemente, infinitas veces.