El suicido se llama al acto con el cual una persona acaba con su propia vida, se clasifica como una conducta autodestructiva, porque esa acción puede conducir a la muerte o puede ser un intento, pero siempre existe una intención letal.

¿Se puede prevenir el suicidio?

No. Se puede hablar de situaciones sospechosas, pero no se puede prever esta conducta.

La persona que quiere hacerlo, lo va a lograr dejando en sus familias una enormidad se sentimientos que son muy difíciles tanto de entender, asimilar como aceptar.

El que quiere suicidarse busca acabar con el intenso y profundo sufrimiento por el cual está pasando, sin poder ver que quizá existe otra salida.

Es una agresión hacia la persona por sentirse abandonado y querer dirigir la agresividad que ésta siente hacia sí misma.

¿El suicidio tiene consecuencias en los más cercanos?

El suicidio es un golpe seco que noquea y tira a la lona, un balde de agua helada que cala hasta los huesos, es un acto de enorme violencia que deja devastados y traumatizados a los familiares quienes se cuestionan, se enojan, se sienten traicionados y abandonados.

Afecta a la familia y a los más cercanos por completo, con distintas consecuencias y diferentes sentimientos.

Hay preguntas sin respuesta, una ira tremenda en contra del que los dejó, sentimientos de culpabilidad por parte de familiares ya que se cuestionan si podrían haber hecho algo para prevenir tal situación.

¿Por qué lo hizo? ¿No pudo su familiar darle que lo necesitaba? ¿En qué se falló? ¿No pensó en la esposa, los hijos, la madre o el padre?

Y si el suicidio lo cometió un padre de familia, los hijos también se culpan pensando que fueron ellos la razón de la muerte de su padre.

Es un volcán sin previo aviso que hace erupción y baña de lava a todos los seres cercanos a esa persona. Afecta a todos en mayor o menor grado. Hay una rabia intensa en contra del que se suicidó ya que se fue sin un adiós, sin motivo aparente, rabia en contra de la misma familia y sus integrantes.

La culpa es profunda y si se es creyente, el odio al suicida y a ese Dios que permitió que la tragedia sucediera.

¿El suicido es un estigma?

Si, aunque ya ha aminorado de una manera general, la familia sí lo siente y es señalada por muchos. Se sienten rechazados y con falta de apoyo por parte de la sociedad. Y la vergüenza que sienten es una enorme carga, aunado a todo lo anterior y difícil de superar. Para la iglesia y sobre todo la católica, el suicido es un pecado, nadie tiene derecho a quitarse la vida, solo Dios es el que determina, cuándo y cómo. Hace años un suicida no podía ser enterrado en la iglesia y en el campo santo, o sea el cementerio.

¿Qué sentimientos puede tener la gente cercana, su familia?

Odio, rencor, miedo, frustración, abandono, menosprecio, rabia, impotencia, una profunda tristeza y en muchos casos amargura, un enorme dolor que no se puede contener, que es como un cuchillo que atraviesa y parte al corazón, dudas, soledad que nadie llena, desprecio y la terrible ausencia del ser querido. La sentencia del suicida hacia los que lo sobreviven marca de por vida.

Si se puede superar, asimilar y seguir viviendo, depende de cada persona el cómo hacerlo, pero sí deja una profunda huella en el corazón y la mente de cualquiera que se haya visto en una situación así.

Pasan los años y el dolor ya no es igual, pero muchas veces renacen los sentimientos que se creían olvidados o superados. El suicido se puede llegar a aceptar, pero quizá una palabra, un comentario o un acto vuelven a remover eso que ya se pensaba completamente asimilado.

Se revuelve el estómago, se encoge el corazón y se vuelve a pensar en las enormes consecuencias que con este acto se tuvieron en cada una de las personas alrededor de un suicida.

¿El que se suicida es valiente o cobarde?

Algunos piensan que la persona que se suicida es valiente por no tener miedo a la muerte, otros muchos opinan que es un acto de cobardía y egoísmo por las graves consecuencias que su muerte provocan.

Es el máximo acto de desesperanza de una persona y mucho depende del porqué del suicido, si es por una enfermedad terminal o por querer escapar de las responsabilidades que la vida tiene.

Es mucho más entendible cuando un anciano enfermo lo hace o una persona con una enfermedad terminal lo lleva a cabo, que un joven que tiene la vida por delante o un padre que abandona a su familia por pensar que no existe otra salida.

¿Es el suicidio una enfermedad?

Lo que sí es cierto es que el suicido es atribuible a un estado de severa depresión o problemas demenciales o maníacos.

Son parte de una enfermedad de carácter psicosocial que lleva a la persona a esa incapacidad de pensar, de actuar y responder como otras personas lo harían en la vida diaria.