
- Jeremy Lin - Marcadorweb.com
Nació en Palo Alto, California, pero su aspecto revela un evidente origen taiwanés. Nadie le quiso en la NBA, ni en Europa el pasado verano. Debutó la temporada pasada con unos promedia de 2,6 puntos en su 27 primeras apariciones en la liga americana. Un base de 1,90 que parecía un bicho raro que acabó en Nueva York, en el fondo del banquillo esperando pacientemente una oportunidad.
Ésta no llegó por la confianza que Mike D’Antony tenía en él. Llegó por que no había más remedio lo que hace que esta historia sea aún más sorprendente. Anoche los Knicks ganaron 87-90 en Toronto. Jeremy Lin aportó 27 puntos y 11 asistencias. Y redondeó su gran actuación con un triple ganador a 0,9 segundos del final.
“No estoy pensando mucho en ello. Estoy muy agradecido a mi entrenador y a la confianza de mis compañeros para jugarme el último balón del partido. Me gusta tenerla en la última posesión. Estoy verdaderamente agradecido”, explicó Lin al término de la sexta victoria consecutiva tras dejar con un palmo de narices el Air Canada Center y echar por tierra una gran actuación de José Manuel Calderón con 25 puntos y 9 asistencias.
D’Antony ya confía en su muchacho de 23 años al que apoda ‘Linsanity’. Y no es de extrañas ya que su eclosión es de locura. Su primera gran actuación llegó la semana pasada: 25 puntos y 7 asistencias contra los New Jersey Nets. Poco antes dormía en el sofá cama de su hermano ya que contaba con un contrato, con el salario mínimo, que los Knicks podían rescindir unilateralmente sin dar ninguna explicación.
Luego llegó el duelo ante los Lakers de Kobe Bryant y Pau Gasol. Una prueba de fuego. Al final los neoyorquinos se apuntaron la vitoria 92-85 y Lin aportó 38 puntos y el Madison Square Graden le cantaba ‘MVP, MVP’.
Un héroe en China
Sus 109 puntos en sus cuatro primeros partidos como titular (debido a la larga lista de lesionados de su equipo) es un récord que nadie había logrado desde que la ABA y la NBA se fusionaron en 1976. Ni Michael Jordan pudo. Y eso es una hazaña para China que sin Yao Ming se ha quedado huérfana en la mejor liga del mundo.
“Lin es un héroe civil que ha vivido un cuento de hadas en la NBA", asegura la agencia Xinhua. El Diario del Pueblo añade que Lin "ha demostrado una vez más que los asiáticos pueden ser buenos jugadores en la liga de baloncesto estadounidense". Puede que Taiwan declarara su independencia de China en 1949, pero en el gigante asiático le consideran uno de los suyos.
Lin ha afirmado que él y Yao son muy buenos amigos y quedaban a comer si se encontraban en la misma ciudad cuando el chino jugaba en los Houston Rockets, asegurando además que para él el pívot shanghainés es "un modelo a seguir".
Sus padrs llegaron a California en los 70 y Lin está perfectamente integrado en la cultura americana. Su formación universitaria es ‘real’ ya que no era un deportista becado en la prestigiosa alma máter de Harvard (donde no hay ese tipo de ayudas).
Elegido por… nadie
Eliminado del "draft" 2010, Lin participó en pruebas de selección con ocho equipos de la NBA, pero sólo los Golden State Warriors mostraron algún interés y le ofrecieron un contrato de dos años pero con sólo la mitad del salario que le otorgan a los jugadores del "draft".
El año pasado con los Warriors promedió 2,6 puntos, 1,2 rebotes y 1,4 asistencias en 29 partidos. En diciembre lo dejaron libre y pasó a los Knicks, escuadra con la que gracias también a un golpe de suerte integró el quinteto titular.
Pudo ser muchas cosas, entre ellas, madridista
Mike Brown, entrenador de Los Angeles Lakers dijo que se lo habían ofrecido en verano: “Lo rechazamos porque no sabíamos ni quien era”. Bendito scouting. Otro rechazo le llegó desde España.
"En verano, lo ofrecieron a toda Europa. Allí estaba el tema del 'lockout' y nos han ofrecido a muchos jugadores. Medio de risa, Alberto Herreros y yo nos miramos así: 'Nos han ofrecido a este, ¿qué hacemos?' '¿Me lo estás diciendo en serio?'. Le vimos, pero en ese momento no lo valoramos. Nos han ofrecido a muchos mejores también", comentó Pablo Laso en una entrevista en la Cadena SER.
El entrenador del Real Madrid de baloncesto explico que "ahora ha coincidido con las lesiones de otros en New York y lo está haciendo bien. Igual tiene un año bueno y luego se para. No sabes. La NBA va mucho por sensaciones, ahora parece que el bueno es Marc y no Pau, tiene narices".
