Es común que los cristianos tengan tabúes relacionados con la sexualidad. De hecho, si se hace un recuento de los libros publicados sobre sexualidad en el siglo XX fueron relativamente pocos comparados, proporcionalmente, con los que se han publicado en los últimos años con enfoque cristiano.

Eunucos por el reino de los cielos

Uta Ranke-Heinemann, es una teóloga católica alemana. Estudió teología en Oxford, Bonn, Basilea y Montpellier. Originalmente era de familia protestante y en 1953 se hizo católica.

En el año 1970 consiguió la cátedra de Nuevo Testamento e Historia de la Iglesia en la Universidad de Essen, en Alemania. Se convirtió así en la primera mujer en ocupar una cátedra de teología católica, sin embargo, fue también la primera en ser retirada de la misma por su interpretación de la virginidad de María como una realidad no biológica.

A partir de 1987 ocupa la cátedra de Historia de la Religión en la Universidad de Essen.

En el año 2005 publicó en español el libro Eunucos por el reino de los cielos: Iglesia Católica y sexualidad (publicado por la Editorial Trotta). En ese libro narra la forma en cómo se ha desarrollado la teoría y práctica de la sexualidad en el catolicismo.

Tomás de Aquino

El pensamiento católico ha sido marcado por la visión tomista de la realidad. En la Summa Teológica (II-II q. 152 a. 5 ad 2) el maestro sostiene que "los vírgenes obtienen el ciento por ciento del salario celestial; los viudos, el sesenta por ciento, y los casados, el treinta por ciento". Con esta idea siembra sospecha sobre la sexualidad en su manifestación normal. La virginidad es exaltada por sobre cualquier otra consideración.

El mismo Tomás sostiene que la mujer fue creada exclusivamente con el fin de ayudar al varón en la procreación, en cierto modo es un ser pasivo sin ningún tipo de voluntad de acción más que ser la receptora del semen masculino. Eso marca la concepción de la sexualidad para el resto del medievo, incluso para el día de hoy.

Según cuenta Ranke-Heinemman la interpretación de Tomás citando a Agustín de Hipona: "Nada arrastra hacia abajo tanto al espíritu del varón como las caricias de la mujer y los contactos corporales, sin los que un varón no puede poseer a su esposa". En ese sentido, la mujer es la seductora maligna por definición y el varón un pobre esclavo de sus resultados.

Para Tomás "el placer sexual inhibe por completo el uso de la mente", y "oprime la inteligencia" y que "absorbe el espíritu". Nuevamente, sembrando con esta idea absurda, sospechas sobre la sexualidad.

El placer sexual es considerado un acto de impureza en sí mismo. Por tal razón, el placer tiene que ser compensado con penurias de la carne para lograr el equilibrio natural. Tomás, siguiendo de cerca el pensamiento agustiniano califica al acto sexual con términos tales como: "suciedad" (immunditia), "mancha" (macula), "repugnancia" (foeditas), "depravación" (turpitudo), «deshonra» (ignominia). Los únicos puros que estarían libres de este estigma serían los célibes que no han cedido a la pasión pecaminosa de la sexualidad.

Por esa razón Tomás de Aquino llega a señalar que "un matrimonio sin relaciones carnales es más santo" (en IV sent. d. 26, 2,4). Nuevamente señalando que la sexualidad es mala por esencia.

La sexualidad es circunscrita exclusivamente a dos razones únicas:

  • La procreación (Summa contra gent.3, 122).
  • O el deber, para evitar la fornicación.
Todo otro motivo está fuera de lugar y no tiene mayor sentido, al contrario, es visto con sospecha.

Las antípodas actuales

Algunas de las ideas propuestas por Tomás de Aquino causan extrañeza, morbo e incluso hilaridad, no obstante, marcaron a cientos de generaciones que han tenido que lidiar con una sexualidad cargada de mitos y obstáculos para su goce pleno.

En la actualidad se vive en el catolicismo una revolución en torno a los planteos de Tomás de Aquino, seguramente el maestro de la Iglesia reaccionaría iracundo frente a algunas de las ideas contemporáneas propuestas por algunos de sus correligionarios.

El sacerdote franciscano de origen polaco, Ksawery Knotz ha escrito el libro titulado El sexo que no conoces: para parejas casadas que aman a Dios. Un texto con descripciones explícitas sobre la sexualidad y con una narración tan abierta que algunos no han dudado en llamarlo el "Kamasutra católico".

En el libro plantea que tener buen sexo es vital para una buena relación de pareja, echando por tierra con esta idea siglos de oscurantismo medieval tomista.

El sexo no debe ser algo aburrido y rutinario, sino (en palabra de Knotz) algo "picante, sorprendente y cargado de fantasías". Incluso llega a hablar de "la teología del orgasmo" sosteniendo que el placer es similar a las alegrías del cielo.

En otro de sus párrafos señala que: "todo acto -caricia, posición sexual- que tiene como objetivo la exitación del cónyuge está permitido, y agrada a Dios. Durante el acto sexual, el matrimonio puede demostrar su amor de todas las formas posibles, y brindarle al otro las caricias más deseadas", lo cual puede "incluir estimulación manual u oral".

Evidentemente el libro no ha estado exento de polémica puesto que los seguidores de Tomás de Aquino están plenamente vigentes en la esfera eclesiástica. Pero Knotz lejos de amilanarse incluso ha creado una página web para compartir sus enseñanzas.

Conclusión

La polémica seguirá, pero al menos, se ha abierto una ventana de análisis y reflexión en un tema que habitualmente los cristianos suelen eludir.

El placer es parte del orden natural, sospechar de la sexualidad, es poner un manto suspicaz en la naturaleza humana y condenar a las personas a no gozar del privilegio de vivir la sexualidad de una manera plena. Bienvenida entonces sea la polémica, si logra avivar la inteligencia para dejar atrás los conceptos oscuros del medievo que ya han durado demasiado.