El tambor es sin duda alguna el instrumento más antiguo que se conoce; junto con la pintura, podría decirse que la percusión es de las artes más ancestrales de la historia del hombre. Curiosamente, la batería es uno de los instrumentos más modernos que existen, siendo enteramente el Siglo XX la época de su creación y desarrollo hasta nuestros días.

Evolución

La creación de este instrumento se remonta a finales del Siglo XIX y principios del XX y se debió principalmente a la necesidad de unir los diversos elementos de percusión que se utilizaban de modo que pudieran ser tocados por una misma persona, aunque esto no fue enteramente posible hasta que William F. Ludwig, el creador de la compañía de fabricación de baterías que lleva su nombre con las que han tocado entre otros John Bonham, batería de Led Zeppelín, inventase el pedal de bombo en 1910.

A pesar de que hoy en día una batería con dos bombos es asociada comúnmente a estilos de rock duro o el metal, fueron inicialmente los bateristas de jazz quienes introdujeron esa novedad, siendo Louie Bellson, baterista que entre otros tocó con Duke Ellington, Louis Armstrong, Ella Fitzgerald y James Brown por nombrar algunos y que falleció el 14 de Febrero de 2009, el pionero en este aspecto.

Desde entonces se ha avanzado enormemente en el uso del bombo con ambos pies y su utilización se ha ido moviendo hacia sonidos más roqueros.

Punto de inflexión

Fue en 1980 cuando la marca americana Drum Workshop introdujo el doble pedal, lo cual supuso un gran avance ya que a partir de entonces cualquier baterista podría utilizar estas técnicas sin necesidad de añadir un segundo bombo a su set, lo cual no sólo planteaba problemas de espacio y logísticos a la hora de mover el instrumento, sino que además suponía un considerable gasto económico. Este sistema se ha ido perfeccionando hasta los avanzados modelos que se pueden encontrar hoy en día en el mercado.

Este avance tuvo tanto sus seguidores como sus detractores. El principal problema que plantea este sistema es que el golpe de cada maza silencia el golpe de la otra maza y pierde algo de la sonorizad que se consigue con dos bombos; igualmente algunos batería alegan que la sensibilidad del pedal auxiliar no logra igualar al del pedal principal. Por otro lado con la utilización de un solo bombo se consigue la igualdad de tono con ambas mazas.

A cada música su estilo

En una masterclass de batería, generalmente llamados “clinics”, ofrecida por Omar Hakim, baterista de Weather Report, Miles Davis y David Bowie entre otros, en Madrid en 2007 respondió a esta cuestión comparando la utilización del doble bombo con la comida picante, “me encanta la comida picante, pero no la como todos los días”, por lo que al no ser un elemento principal en su interpretación no necesita de un segundo bombo que apenas va a usar.

Sí es cierto que la utilización de estas técnicas en mayor o menor medida viene dada en gran parte por el estilo, por ello sería necesario analizar a bateristas del ámbito del rock duro en adelante.

Durante una firma de autógrafos que hizo en Madrid Chris Adler, baterista de la banda de metal Lamb of God que acompañó a Metallica en su reciente gira, respondió a esta cuestión alegando que prefería usar dos bombos por diversas razones.

Por un lado estaba la sonorizad que se conseguía con la utilización de dos bombos y por otro estaba el hecho que, aunque se trate de la misma madera y calcada fabricación, es casi imposible conseguir que dos bombos suenen exactamente igual, algo que según Adler le da más frescura al sonido, por lo que utiliza micrófonos en los conciertos en lugar de “triggers” para samplear los golpes.

A la búsqueda del siguiente paso

En los últimos años se han ido desarrollando nuevos modelos de pedales que faciliten la labor del baterista. Cabe mencionar la aparición de los pedales simples con dos mazas. Inicialmente se crearon con un sistema de poleas de forma que sólo hacía falta golpear una vez para que la segunda maza golpease al levantar el pie.

Este sistema cosechó numerosos detractores dado que no era el baterista quien daba el segundo golpe, sino el propio mecanismo del pedal. Uno de los pocos músicos que utilizan este sistema es Txus di Felatio, baterista y fundador de Mago de Oz quien curiosamente suele llevar un segundo bombo a los conciertos a modo de adorno.

El concepto ha variado considerablemente con la aparición del pedal GTEP 3 de la alemana Sonor, el cual integra en un solo pedal dos mazas controladas de forma independiente con la punta y el talón.

Estos avances no sólo suponen un giro radical a la utilización de dos bombos puesto que se usarían cuatro mazas, haciendo que los bateristas consigan velocidades imposibles, sino que además permiten que aunque se realicen patrones de doble bombo, se disponga de un pie libre para utilizar el charles, algo que potenciará aún más el desarrollo de este instrumento en el que aún queda mucho por descubrir.