Cada día son más los individuos que recurren al ejercicio no sólo para mantener una excelente condición física, sino también para obtener una buena salud mental. Y es que, como bien se sabe, el ejercitarse es una de las formas en las que el ser humano produce endorfinas. Sin embargo, también podemos liberarlas mientras escuchamos música o tenemos relaciones sexuales.

Qué son las endorfinas y cómo funcionan

Las endorfinas son proteínas derivadas de una glándula ubicada en el cerebro llamada hipófisis. Actúan como sedantes y analgésicos naturales del cerebro.

Se ha comprobado que la música logra despertar toda clase de emociones y sentimientos. Mas aun: si se selecciona la música adecuada y se combina con la práctica sexual, tenemos garantizada una producción significativa de endorfinas.

Cuando se escucha música

En el caso de la liberación de endorfinas mientras se escucha música, estudios científicos realizados en el Centro de Investigaciones de Stanford (California) confirman que el individuo entra en un estado de anestesia al dolor en el que, gracias a la producción de estas proteínas, puede lograr una mejoría en su sistema inmune.

En la práctica sexual

Durante las prácticas sexuales, "no sólo se estimula la creatividad, se promueve el autoconocimiento y nos revitalizan" , tal y como asegura la psicóloga Gloria Fernández, presidenta de la Asociación Multidisciplinaria para la Salud y la Sexualidad. Lo que sucede también es que, con la relación sexual, las endorfinas llegan a su nivel más alto justo cuando se está próximo al orgasmo, en el que se liberan otras sustancias como la oxitocina y la prolactina.

Puntos a considerar

Estudios recientes realizados por el médico suizo Hans Jenny arrojaron datos que señalan que los seres humanos somos capaces de absorber las energías de resonancia y movimiento creados por los sonidos vibrantes, y que estás energías a su vez alteran la respiración, el pulso, la presión arterial, la tensión muscular, la temperatura de la piel y otros patrones rítmicos internos. Por eso, es necesario que al seleccionar la música se consideren los siguientes puntos:

  • Con respecto a la respiración, se ha comprobado que la música de altos niveles, es decir con más de 60 beats por minuto, produce malos efectos en la salud.
  • En lo que respecta a la presión arterial, debido a que las pulsaciones del corazón responden a todas las variables musicales como la frecuencia, el tiempo y el volumen, se recomiendan los ritmos lentos.
  • Finalmente, para reducir la tensión muscular es recomendable aquella música cuya frecuencia está entre los 40 y 66 hertz.
Queda claro que si escuchar música es bueno para la salud y tener relaciones sexuales también, combinar ambas actividades es ideal para producir la liberación de endorfinas necesarias para que nuestro cuerpo y mente trabajen en armonía.