La revista National Geographic ha publicado la lista de sándwiches que más gustan en el mundo. No siempre los rellenos predilectos son los más tradicionales; en la lista no aparece la popular hamburguesa.

Historia del sándwich, sánguche o sánduche

La comida rápida nace en la época romana, según lo atestigua la calle Panisperna de la ciudad de Roma. Panisperna deriva del latín panis et perna (pan y jamón) y según algunos historiadores los religiosos de la iglesia de San Lorenzo, en la calle Panisperna, repartían pan y jamón a los más necesitados.

El “invento oficial” del sándwich se le atribuye a John Montagu (1718-1792), conde de Sandwich, quien era un jugador empedernido de cartas y solicitaba algo para comer que le permitiera no alejarse de la mesa de juego. ¿La solución?, dos fetas de pan con un trozo de carne en el medio.

Grandes sostenedores del fast food fueron los futuristas, que en el Manifiesto de la cocina futurista proponen platos rápidos, sin el uso de cuchillo y tenedor.

Tipos de sándwiches en distintos países

El sándwich taiwanés, preferido en el desayuno, se trata de un pan tostado relleno con jamón trozado, huevo, pepinillos y mayonesa. La smorgastarta sueca es una torta-sándwich, muy mantecosa, rellena con paté, salmón ahumado y caviar. La francesinha es el típico sándwich portugués relleno con carne de ternera, cubierto de salsa de queso, tomate y cerveza. En México se gusta la cemita, rellena con carne picante, cebolla, aguacate y coriandro.

El sándwich, según los nutricionistas

"Los sándwiches típicos de cada país son desbalanceados y no aportan los nutrientes necesarios para una dieta equilibrada", así lo explica la nutricionista italiana María Rita Spreghini. El queso es un alimento que contiene polisulfatos para hacerlo más cremoso, pero son sustancias que aumentan el contenido graso. Los quesos deberían consumirse con cautela, especialmente los estacionados y ahumados, ricos en sodio y calorías.

Si se elige un relleno de queso y jamón, lo mejor sería combinarlo con una fuente de fibras y vitaminas como las verduras. Para condimentar un sándwich, es preferible una cucharadita de aceite de oliva extra virgen, a las salsas. La mayonesa contiene 688 calorías cada 100 gramos: una mezcla rica en sodio y colesterol.

El Ketchup aporta “solo” 134 calorías, pero contiene muchos azúcares simples. Agregarle sal a un sándwich, ya rico en grasas saturadas, sales y conservantes, como los nitritos presentes en los fiambres, favorece el aumento de presión y las digestiones lentas.

El sándwich más caro

Un sándwich en los grandes almacenes Selfridges de Londres cuesta 130 euros. ¿La receta?: dos fetas de pan leudadas en forma natural, carne de ternera japonesa (wagyu); queso brie de Maux, fois gras, mostaza de Gijón, ajíes y tomates biológicos y mayonesa de hongos.

Menú para la noche de bodas: hamburguesas

La cadena Mc Donald’s, en Hong Kong, ofrece el Mc Wedding: un almuerzo nupcial que con 286 euros puede satisfacer a cien invitados con hamburguesas y papas fritas. Como dulce de bodas se puede optar por la apple pie, dulce nacional estadounidense a base de manzanas.

En Estados Unidos, sándwich en lata

La invención se denomina candwich, preparación que se presenta en versión dulce, con manteca de maní y mermelada; o salada, con pollo y salsa de tomates.

Los “paninari”: movimiento italiano que promueve la comida rápida o fast food

El movimiento nació en los años 80 en la provincia de Milán y se difundió rápidamente en toda Italia. Además de la “cultura” del sándwich, los paninari respetan ciertos parámetros de moda: saco Moncler, jersey Best Company y zapatos Timberland.

Los sándwiches se han hecho espacio en todos los ámbitos: el sándwich más famoso de Mc Donald’s, el Big Mac, se convirtió en un instrumento para medir el poder adquisitivo a nivel mundial. El índice Big Mac, introducido por el periódico The Economist, se basa en la comparación del precio de la hamburguesa en los distintos países del mundo.