El sacrificio tuvo distintas variantes en los pueblos pero se encuentra en todas partes, perdiéndose en sus orígenes desde la prehistoria.

Los hallazgos arqueológicos demuestran que todos los homínidos practicaban sacrificios como forma de relación con lo que consideraban sobrenatural o desconocido.

Los sacrificios tienen algunos contenidos que resultan comunes a todas las culturas, como:

  • La ofrenda que se hace a un dios para pedirle ayuda o aplacar su ira;
  • La presentación de la ofrenda por un representante en nombre del grupo;
  • El lugar elegido es fundamental y sagrado para la vida del grupo
La única religión que no profesa sacrificios rituales es el islamismo.

Los sacrificios paganos

Desde la antigüedad se engloba como paganismo a todas las creencias que no tuvieran que ver con el judaísmo o el cristianismo. En este caso se excluye al budismo porque más que una religión o una creencia se puede considerar una forma de vida.

  • Griegos: honraban a los dioses con ofrendas variadas, como flautas, pinceles, armas, frutas, incienso e inmolaciones de animales, como cabras, ovejas y cerdos. Respecto de humanos se sacrificaban doncellas a la diosa Artemiasa y se reportaron sacrificios humanos en Arcadia unos dos siglos anets de Cristo.
  • Egipcios: El faraón y los sacerdotes hacían los sacrificios, que incluían alimentos, bebidas y seres humanos (cuando fundaban un nuevo templo).
  • Romanos: desde la República se hacían sacrificios humanos hasta el año 97 a. C. cuando fueron abolidos. Sin embargo muchos consideran que se mantuvieron en los juegos circenses o en las crucifixiones de enemigos o prisioneros. Otra forma de sacrificio eran los banquetes dedicados a Júpiter en cada mes de septiembre.
  • Celtas: sacrificaban animales y eran muy afectos a los sacrificios humanos llevados a cabo por los druidas, los sacerdotes celtas. En general usaban el fuego para matar a las ofrendas humanas, una de las formas era la figura humana gigante hueca llenada con personas, que eran quemados vivos todos juntos.
  • Germanos: se ofrendaban manjares, bebidas y animales a los dioses en lugares sagrados de los bosques. Entre los vikingos se extendió un sacrificio humano llamado "el águila de sangre" en el que un hombre era cortado desde el tórax y se le salían los pulmones.
  • Persas: ofrendan el pan y la leche que se consumen en un fuego sagrado.
  • Pueblos americanos prehispánicos: entre los más conocidos, los mayas y los aztecas realizaban sacrificios humanos masivos, de pueblos vencidos. Miles de muertos en un solo día. También los Incas de América del Sur sacrificaban niños en las cimas de las montañas.

Los sacrificios en el budismo

El budismo en un principio no tenía sacrificios, Buda los rechazaba, pero posteriormente se fueron incorporando, más que nada por un desarrollo cultural de los hindúes, que los necesitaban para practicar esa forma de vida. Los hindúes ofrecen incienso, flores, aceites y perfumes a sus ídolos. En el caso del a diosa Shiva es donde se llevaban a cabo sacrificios humanos rituales en su honor.

Los sacrificios en el judaísmo

Desde los patriarcas que los judíos ofrecen diversos sacrificios a Dios. Desde Moisés y Salomón el culto se organiza y el rito queda reservado para los sacerdotes. Los judíos diferenciaban tres tipos de sacrificios, en los que la ofrenda eran animales (en general corderos o cabritos):

  • Holocaustos: eran los sacrificios de adoración en los que la ofrenda era consumida por el fuego
  • Pacíficos: eran los de acción de gracias o súplica. Una parte de la ofrenda era quemada, otra quedaba para el sacerdote y el resto se entregaba a quienes la ofrecían.
  • Expiatorios: el fuego se iniciaba en la ofrenda y al elevarse el humo al cielo con un olor agradable se consideraba la señal de la reconcialiación
  • Pascua judía: en recuerdo de la noche de la huida de los judíos de Egipto con Moisés. Se inmolaba un cordero, llamado pascual, y parte de él se consumía en la cena.

Los sacrificios en el cristianismo

Para el cristianismo el sacrificio es el mismo Jesucristo, que se ofrece como cordero pascual. Es el dogma del sacrificio de la Cruz, por el que Dios Padre quería que su hijo ofreciera el sacrificio de la más perfecta alabanza y reparación de los pecados del hombre: la propia vida de su hijo. Es el misterio en el que Jesús es sacerdote y víctima a la vez, unidos en un único sacrificio para salvar a la humanidad: es como que se consideran todos los antiguos sacrificios como signos del mayor sacrificio de quien redime a la humanidad: Jesús, el hijo del hombre, que entrega su vida.

En el año 431 hubo un sínodo de obispos que se reunió en la ciudad griega de Éfeso y consagró el dogma del verbo encarnado en Jesús: "Se ofreció a si mismo a Dios Padre por nosotros."