Enero del 2010: el F.B.I. publica un retrato robot de Osama bin Laden, usando una imagen del político español Gaspar Llamazares, que se difunde en la página web oficial del Departamento de Estado de EEUU.

Los retratos hablados

Básicamente se puede decir que un retrato robot es una representación artística de una persona, a quien se pretende identificar, a partir de la información proporcionada por otras que «presuntamente» le conocen o le han visto y recuerdan sus facciones. En EEUU, en la década de los 50, la policía empleaba a expertos dibujantes para realizar este tipos de dibujos llamados, por entonces, retratos hablados.

Fue Smith & Wesson, el mayor fabricante de armas de EEUU quien, posteriormente, revolucionó el sistema de construcción de retratos robot basándose más en la aportación de la nuevas tecnologías que en la creatividad artística, si bien la esencia del recuerdo continuó siendo primordial. La innovación consistió en imprimir todo tipo de rasgos faciales, como ojos, labios, frentes, cabellos, orejas y barbillas en fichas que se superponían y proyectaban en una pantalla, en función de las indicaciones de los posibles testigos, hasta conseguir la construcción de una imagen fiable, con el tiempo, a este sistema de identificación se le conoció con el nombre «identi-kit», pero actualmente, las aplicaciones informáticas lo han simplificado considerablemente.

La descripción objetiva

Cuando se hace un retrato robot, bien sea mediante la realización de un dibujo o usando una aplicación informática, se está empleando la descripción objetiva preguntando al informador por los aspectos faciales particulares del sujeto que se pretende identificar; la barbilla (con hoyuelo o sin él), La nariz (volumen y forma), el contorno facial (redondo, ovalado o cuadrado), los ojos (forma y color), las particularidades de la boca y cejas, y cualquier otro rasgo que pueda perfilarlo como cicatrices, tatuajes, color del pelo, barba o bigote. A medida que se va conformando el dibujo se muestra al informador para que este juzgue si el parecido corresponde con sus recuerdos.

El Grupo de Estudios Fisionómicos

Así se denomina, en España, a la brigada de agentes pertenecientes a la Policía Nacional que se ocupa de la realización de los retratos robot. A diferencia de los departamentos policiales de otros países, en el español no se utiliza el sistema de envejecimiento facial con la finalidad de encontrar a personas que desparecieron hace mucho tiempo y solo en el caso de contar con testigos presenciales, si la investigación lo requiere, se realiza un retrato robot. Esto es debido a que lo expertos de la policía española consideran que el modelo de envejecimiento varía en función del «estilo de vida» y este parámetro es impredecible.

Según declaraciones de responsables policiales, en nuestro país «tampoco» se emplean imágenes obtenidas en internet; desde el año 1992, la Policía Científica cuenta con potentes aplicaciones informáticas, para generar este tipo de retratos, sin necesidad de trabajar con imágenes con cierto parecido, ya que este tipo de prácticas puede acarrear situaciones comprometidas como la se produjo en el F.B.I. con la foto de Gaspar Llamazares.

El Modus operandi

La Policía Científica reconoce que la realización de un retrato robot no está exenta de ciertas complicaciones. En muchas ocasiones se realizan para encontrar desaparecidos, pero en otras se usan para localizar a personas que han cometido un delito y es muy usual, en estos casos, que el testigo sea además la víctima, sobre todo cuando se trata de agresiones sexuales. Esto trae aparejado miedo, nervios e inseguridad, pero en la mayoría de las veces, en el lapso de una hora se resuelve el retrato robot que por otra parte se realiza, siempre, en blanco y negro ya que resulta muy difícil, por parte del testigo, detallar los matices de la coloración de la piel y tratar de hacerlo puede aportar más problemas que ventajas.

En la actualidad, los investigadores españoles emplean, para generar retratos robot, una aplicación informática denominada Facette capaz de generar más de 700 rasgos faciales diferentes que se pueden, además, editar independientemente; en EEUU se emplea el programa Faces y en el Reino Unido se usan E-FIT y el Pro-fit, todos ellos muy similares al usado por la Policía Nacional en España.