Así, frente a sucesos vergonzosos como el caso Alakrana o la puesta en libertad de piratas capturados se han vivido episodios muy positivos para la Armada Española como el casi olvidado asalto del crucero Melody.

El intento de abordaje del trasatlántico italiano Melody

Noche del 26 de abril de 2009 el trasatlántico italiano Melody, 536 tripulantes y 991 pasajeros, navega al norte de las Seychelles tras hacer escala en ese archipiélago en un crucero de placer de Durban a Génova, la fiesta y el jolgorio nocturno en el barco se ve interrumpido cuando desde el puente de mando se detectan dos esquifes que se dirigen al buque.

Al acercarse, desde ambas lanchas se empieza a hacer fuego de kalashnikov contra el paquebote, el capitán Ciro Pinto a cargo del Melody reconoce de inmediato un asalto pirata y reacciona al instante aumentando la velocidad del crucero, realiza giros, emite llamadas de auxilio, corta la fiesta y manda a los pasajeros a los camarotes, apaga las luces y reparte las pistolas que se guardan en la caja fuerte del barco entre el personal de seguridad.

A tiros con este parco armamento y usando las mangueras contraincendios a plena presión los tripulantes del Melody repelen dos intentos de abordaje mediante escalas y logran escapar a los piratas tras 20 minutos de acoso angustioso, en que el crucero ha acabado con cien impactos de Kalashnikov y algunos cristales agujereados pero salvo dos tripulantes con rasguños no hay más heridos.

Aunque fracasado, el asalto llena a los piratas de arrogancia y un supuesto portavoz emite por radio desde Mogadiscio que este tipo de asaltos se repetirán y que al ataque al Melody supone “un salto cualitativo, en nuestra capacidad de abordar cualquier tipo de buque”. Sin embargo la historia no ha terminado.

El rescate de la fragata española Numancia

Las llamadas de auxilio han puesto en pie de guerra toda la operación Atalanta con su buque insignia al frente, la fragata española Numancia en ese momento, la cual con otros navíos y aviones se dirige a la zona a toda máquina.

El primero que llega para auxiliar al Melody es el petrolero de flota español Marqués de la Ensenada que se pega al trasatlántico y le escolta durante las 1.000 millas siguientes de viaje. El buque de guerra navega junto al paquebote para proporcionar confianza a los pasajeros pese a que sus sensores le permitirían una vigilancia más lejana, entre los gestos para generar tranquilidad en el Melody las pasadas del helicóptero AB-212 Gato sobre el barco de línea.

Simultáneamente, la F-83 Numancia y el buque indio Nideshack alcanzan la zona del asalto tras una singladura de 300 millas a toda máquina, son apoyados por dos aviones de reconocimiento, un buque francés y un patrullero de Seychelles.

La captura de los piratas somalíes

En ese momento, uno de los aviones detecta dos esquifes con un total de nueve personas a bordo que se corresponden con la descripción dada por el Melody.

Los buques español e hindú ponen proa hacia ese punto mientras que los aviones informan que los piratas abandonan uno de los esquifes y embarcan en el otro que pone rumbo a la costa somalí.

Por orden del jefe español de la operación, Capitán de Navío Juan Rodríguez Garat, el Nideshack se dirige al lanchón abandonado en él que encuentra armas y equipos de comunicaciones abandonados por los piratas.

Al mismo tiempo el helicóptero SH-60 Seahawk de la Numancia localiza el esquife fugitivo y tras unas pasadas y un par de ráfagas de advertencia este se detiene hasta que la fragata llega a su altura, un par de disparos de advertencia con el cañón Meroka del barco aborta un intento de fuga. Y encañonados por infantes de marina de la fragata los piratas son capturados, reducidos y llevados a bordo.

Epilogo de la aventura del crucero de pasajeros Melody

Con todo y al haberse producido el intento de abordaje al Melody en aguas de Seychelles esta reclama conforme a derecho la custodia de los detenidos, así los filibusteros son entregados a la patrullera de Seychelles que se encuentra con la Numancia unas horas después del arresto. Para la Numancia, el suceso ha concluido aunque el Marqués de la Ensenada sigue con su escolta que concluirá cuando llegue al Golfo de Adén en el Mar Rojo, encarando el Canal de Suez.

En la despedida, el trasatlántico realiza la pasada de honor al Marqués de la Ensenada, con tripulación y pasajeros en cubierta despidiendo al navío de la Armada y enarbolando el crucero de pasajeros Melody la bandera española.

Un triunfo mayúsculo que quizás acometido por la US NAVY ya tendría su versión cinematográfica, pero al realizarse por buques españoles corre riesgo de caer en el olvido.