La suegra es una persona muy importante en la vida de una pareja. Si bien puede resultar de gran ayuda a la hora de aconsejar en cuestiones de la casa, cocina, economía doméstica o como cuidadora de sus nietos, también es verdad que puede convertirse en un problema para la intimidad del matrimonio.

Como fuere, para bien o para mal, forma parte de la familia y todo lo que personalmente pueda sugerir es susceptible de ser tomado en cuenta a la hora de pensar en el regalo más adecuado para su cumpleaños, Navidad o en agradecimiento por los servicios prestados.

Factores a tener en cuenta

En cualquier caso, la decisión final debe ser consensuada con la pareja, que es la que mejor la conoce puesto que es su madre, pero hay que saber que elegir el regalo perfecto para la suegra depende de muchos factores:

1.- Relación con ella: No será lo mismo hacer un regalo a una suegra con la que el trato es bueno que a una a la que no se soporta. De esta forma:

  • Si la relación es buena: una buena idea es regalar algo que, por salirse del presupuesto de los gastos normales, no se permite habitualmente. Así, puede gustar un masaje corporal relajante, una sesión de spa o una entrada para un concierto o una obra de teatro. Si la economía lo permite, un fin de semana en un balneario o un parador bonito garantizará de por vida el cariño de la suegra.
  • Si la relación es mala: un detalle que salga barato y que no importe si le va a gustar. Un buen ejemplo es un jarrón hortera con forma de pez de los que venden en las tiendas que normalmente se conocen como “chinos” o un juego de copas de helado de esas que guardará y no usará nunca.
  • Si no hay relación: un ramo de flores (no muy caro) o una caja de bombones siempre queda bien y no supone un desembolso cuantioso.
2.- Grado de compromiso: con el presente se puede dar a entender lo que mucho o poco que importa lo que piense. Así:

  • Si la intención es quedar bien: es fundamental investigar cuáles son sus flores favoritas y, en este caso sí, enviar por mensajero un gran centro de flores. Algo que no falla tampoco es invitarla a pasar las vacaciones con la pareja.
  • Si la intención es quedar mal: vuelve a resultar efectivo el jarrón pez de los “chinos” o el gato de la suerte de color oro que mueve el brazo. Bombones o pasteles si sabes que es diabética también son puntos a tu favor y si ya es algo mayor, una entrada para un concierto de Lady Gaga o Marilyn Manson hará ganar la guerra.
  • Si la intención es mostrar indiferencia: una caja de pañuelos blancos no dirá nada, ni bueno ni malo, de los propósitos.
3.- Grado de conocimiento: Como se avisaba anteriormente, en este caso se aconseja consultar con la pareja. Aún así:

  • Si se conoce bien: la ropa, la música que le gusta o un libro de su escritor preferido es siempre un acierto puesto que se sabe de antemano lo que le gusta. Aún así, la diferencia para que el regalo sea original está en que esa prenda sea atrevida, el disco lo más raro posible y difícil de conseguir y el libro inédito.
  • Si se conoce poco: a nadie le amarga un dulce por lo que una caja de bombones seguro que gusta. Para diferenciar, se recomienda arriesgar y sorprender con algún chocolate especial. Ahora hay tiendas especializadas que ofrecen una gran variedad de tipos y sabores.
  • Si no se conoce nada: un marco bonito y original con una foto de la pareja puede hacer que, al final, la relación se estreche.
4.- Grado de confianza: hay que tener en cuenta la libertad que la suegra da para elegir su obsequio:

  • Si hay mucha confianza: ropa interior o lencería, siempre con la aprobación de la parte femenina de la pareja, un perfume o un maquillaje especial demostrarán que se han superado con éxito muchas barreras.
  • Si no hay ninguna: una planta bonita y a poder ser original tendrá un lugar privilegiado en el salón.

Otros factores:

  • Si se quiere insinuar que no se meta en la pareja: el libro “Tu suegra, su suegra y la mía” o una conexión ADSL con tarifa plana pueden enviar un claro mensaje para que no se inmiscuya en cuestiones que no le atañen. Igualmente, películas como “Suegra al ataque” (Diane Keaton) o “Una suegra de cuidado” (Jennifer López) también son claras indirectas sobre el objetivo final.
  • Si se quere dar a entender que se extralimita en sus funciones: si no se ha dado por aludida con lo sugerido en el punto anterior, un abono transportes de Estocolmo, un libro de chistes de suegras o, por aquello de que insistir es vencer, la película “Relación mortal” (Gwyneth Paltrow) pueden ser definitivos.
  • Si se quiere ofender: ideas sencillas pero efectivas son jabones, desodorantes o lejía. Un libro de “Cocina básica para principiantes” también molesta.
  • Si es una aventurera: un fin de semana de rafting, kayak, surf o tiro con arco, un salto en paracaídas o un paseo en globo. La prueba definitiva es regalarle un vestido de Agatha Ruiz de la Prada.
  • Si es una sentimental: libros de amor, música romántica, fotos antiguas, un vídeo con recuerdos de la familia, un mural con fotos de su ciudad de origen o, como mejor idea, prepararle una fiesta sorpresa con familia lejana y amigos de la infancia.
Como consejo final, cualquiera que sea el regalo pensado para la suegra y, al margen de la intención con la que se quiera hacer, hay que saber que tiene que ser un presente exclusivo para ella.