
- Karim Benzema. - Real Madrid C.F.
El Real Madrid se ha impuesto por un solitario gol de Karim Benzema al Mallorca, en un partido en el que ha dado la impresión de que había cosas más importantes, que el encuentro en sí. Las rotaciones por la proximidad del choque ante el Sevilla, las declaraciones de Kaká y Mourinho exigiendo más al delantero francés y la sombra de Van Nistelrooy todavía en el aire, parecían más importantes que los tres puntos de esta noche. Y eso que de no haberlos conseguido, la brecha con respecto al Barcelona se habría calificado de insuperable.
Buen Mallorca en la primera mitad
El Real Madrid se ha encontrado un hueso muy duro de roer en el Santiago Bernabéu. El Mallorca llegaba a la capital española como el único equipo que no había perdido ni frente al Real Madrid ni contra el Barcelona. Y esa hazaña, en una temporada como esta, en que la Liga es cosa de dos desde el principio, no es nada desdeñable.
Michael Laudrup ha planteado un partido con inteligencia: superioridad numérica en el centro del campo y continuos intentos de crear peligro por las bandas, en concreto por la derecha de su ataque, defendida de forma bastante deficiente por Marcelo, que hoy no ha tenido su día.
De hecho, el equipo bermellón ha estado a punto de adelantarse por una colada, por dicha banda, de Nsúe, que ha disparado un formidable trallazo cruzado al poste derecho de Casillas, despertando a una adormecida parroquia, que se estaba aburriendo con el pobre juego de su equipo.
Rotaciones
El Real Madrid no jugaba con su once de gala y eso se ha notado. Mourinho no es un asiduo de las rotaciones, ni mucho menos. Así que cuando decide variar todo su centro del campo, es lógico que su equipo lo note.
Los habituales Xabi Alonso, Khedira y Özil han cedido su titularidad a Granero, Gago y Kaká. Por un lado, Kaká y Gago han pasado un largo período de tiempo lesionados y, evidentemente, se les nota la falta de ritmo. Y por otro, Gago y Granero, que han peleado de forma infatigable durante la primera parte, se han visto desbordados tanto por el exceso de centrocampistas rivales, como por el poco apoyo de sus compañeros de ataque.
Es de justicia reconocer el buen papel de Gago en la faceta de recuperación de balones, aunque haya estado algo más limitado en la distribución. De todos modos, el problema no ha sido específico del pivote argentino, sino de un equipo que, en líneas generales, ha evidenciado una gran falta de ritmo de juego, tanto a la hora de ejecutar la presión (sólo Di María corría en ese sentido) como para buscar desmarques cuando los centrocampistas tenían el esférico.
Mourinho entra en acción
Tras el descanso, se ha podido ver a un Real Madrid muy diferente. Mourinho ha dado entrada a Xabi Alonso y Özil en lugar de Gago y Kaká. El juego local ha experimentado un gran cambio de velocidad, ya que tanto el tolosarra como el alemán, tienen una visión de juego tan exquisita, que hacen el fútbol muy fácil.
La circulación de balón ha mejorado de tal manera, que el Real Madrid ha comenzado a llegar con mucho peligro a la meta de Aouate, superando a un Mallorca que ya no conseguía hacerse con la posesión del balón.
Benzema: ¿ángel o demonio?
Y entonces ha llegado el resurgir de Benzema. Su concurso no estaba siendo particularmente bueno ni malo. Cuando el francés se asociaba con sus compañeros y ayudaba en la distribución, lo hacía bastante bien, pero su presencia en el área estaba siendo nefasta.
Hasta que ha llegado el punto de inflexión del partido, en el minuto 61. Benzema ha recibido un balón de Granero en la frontal del área, ha hecho un amago hacia la derecha, se ha orientado el balón a la izquierda y ha logrado marcar gol con un potente chut raso.
Uno de los puntos fuertes de Benzema es su capacidad para chutar con ambas piernas, así como la facilidad que posee para engatillar cualquier disparo, pues arma la pierna con suma rapidez. Seguro que su entrenador se ha preguntado por qué no emplea más sus armas dentro del área, como ha sucedido en el minuto 88, donde ha fallado una doble ocasión de gol, tras una magnífica asistencia de Cristiano Ronaldo.
Antes del partido, Mourinho se ha referido a las declaraciones de Kaká, sobre las posibilidades de Benzema, afirmando que todos piensan lo mismo: puede hacer más. Según el técnico portugués, si el delantero galo no fuese un buen futbolista no le exigirían. Hoy ha salvado los muebles para el Real Madrid, pero es evidente que todavía le falta mucho para ser un digno delantero del equipo más laureado de la historia.
La polémica
Si Benzema hubiera marcado, el partido habría muerto en ese momento. Pero un resultado de 1-0 siempre es muy corto y ya en el descuento Casillas ha vuelto a ser el salvador del Real Madrid, resolviendo un peligroso remate de Webó dentro del área. Afortunadamente para el colegiado, Iturralde González, la jugada no ha acabado en gol, pues el delantero visitante se hallaba en posición de fuera de juego. Por lo tanto, de haber empatado el Mallorca, Iturralde habría quedado situado en el ojo del huracán.
No ha sido su único error grave. En los prolegómenos de la segunda mitad, un defensa del Mallorca ha despejado con la mano un disparo a puerta de Cristiano Ronaldo. Se supone que esta temporada, toda mano dentro del área que rechace un chut será pitada como penalti si el brazo se encuentra despegado del cuerpo, como era el caso.
El caso es que las jugadas no han tenido incidencia en el resultado final, así que no se les dará la misma importancia que si hubiesen influido en este sentido.
Declaraciones tras el partido
Al finalizar el choque, la prensa estaba muy interesada, una vez más, en Valdano y Mourinho. Y es que de un tiempo a esta parte las declaraciones de ambos parecen ser tan espectaculares o más que los partidos jugados, lo cual no es muy buena noticia para el espectáculo.
Valdano se ha comedido. Había pancartas en el Santiago Bernabéu postulándose a favor del técnico, así que el argentino ha preferido morderse la lengua. Mourinho, por su parte, ha dejado claro que él no responde a Valdano, sino al presidente y a José Ángel Sánchez, que es el director general ejecutivo del club.
Por su parte Casillas, como capitán del Real Madrid, ha querido zanjar el asunto Benzema afirmando que tiene el apoyo de toda la plantilla.
Y ahora, la Copa
El caso es que el Real Madrid ha cumplido su objetivo de mantener la distancia de cuatro puntos con respecto al Barcelona. Aunque mucho deberá mejorar si quiere obtener algo positivo el próximo miércoles en el Sánchez Pizjuán, en el partido que dirimirá la ida de las semifinales de Copa del Rey.
El encuentro será televisado, en España, por Canal + a partir de las 20 horas y el colegiado encargado de dirigir el choque es el navarro Undiano Mallenco, árbitro que no suele distinguirse por pitar a favor, precisamente, de los madridistas. ¿Habrá polémica o fútbol? La respuesta, el miércoles.
