
- Cristiano Ronaldo autor del gol ante el Tottenham. - Real Madrid C.F.
Se cumplieron los pronósticos y el Real Madrid solventó sin problemas su segundo partido de cuartos de final frente al Tottenham, venciendo a los ingleses con un solitario gol de Cristiano Ronaldo, en un partido sin mucha historia.
Los spurs deberían haber endosado un 5-0 al Real Madrid para haber eliminado a los blancos, algo que, como se pudo comprobar, no estaba a su alcance. Mourinho utilizó un once competitivo, lo que supuso la tarjeta amarilla para Carvalho, que se perderá el partido de ida de semifinales frente al F.C. Barcelona.
Real Madrid - Barcelona: semifinal de Champions
Eso provocó el posterior enfado de Mourinho, harto de ver cómo todo el mundo provoca tarjetas amarillas cuando le conviene, en algo que en su día se denominó "sanciones a la carta".
Haciendo un estudio de las quejas de Mourinho, hay un dato de lo más significativo: el Real Madrid es uno de los equipos más castigados en lo que a amonestaciones se refiere, con un bagaje total de 24 amarillas y dos rojas hasta la fecha. El Barcelona uno de los menos amonestados, con únicamente 9 amarillas.
Repasando los diferentes partidos del Real Madrid durante la actual Champions, resulta que no ha sido, ni mucho menos, el equipo que más entradas duras ha cometido. Todo lo contrario, los blancos reciben continuas faltas que han provocado innumerables lesiones de sus jugadores durante la temporada.
¿Por qué entonces? ¿Tendrán algo que ver las quejas explícitas de Platini, anunciadas a bombo y platillo, con respecto al traspaso de Cristiano Ronaldo? Los árbitros, como cualquier persona en esta vida, quieren prosperar. Y si los cargos europeos más altos en fútbol, están continuamente atacando al Real Madrid, no necesitan ser muy inteligentes para saber que, en caso de duda, no les conviene equivocarse a favor de los merengues.
Es una situación muy similar a la de la liga española con el Villarato, pues ya se ha demostrado que aquellos árbitros que toman decisiones erróneas en contra del Real Madrid y a favor del Barcelona, después son premiados con finales de Copa del Rey o direcciones de partidos importantes.
Carvalho se perderá la ida frente al Barcelona
Existe una evidencia incontestable que demuestra la gran verdad del fútbol actual, que no es otra que al Real Madrid se le mide con una vara distinta que a los demás: las sanciones a varios jugadores por provocar tarjetas en la fase de clasificación de la Champions.
Un hecho así no tiene precedentes. Hay entrenadores, como Pep Guardiola, que han vociferado en un terreno de juego a un futbolista de su equipo que provocase la tarjeta. Una vez el árbitro la señalaba, incluso había gestos de festejo por parte del técnico azulgrana. ¿Por qué entonces la sanción a Mourinho y sus futbolistas? ¿Por qué, en función de esa sanción, el Real Madrid será vigilado los próximos tres años para impedir que cometa ese tipo de acciones cuando el resto de los equipos se sirven de ellas para llegar limpios a los partidos importantes? Y lo más importante: ¿por qué no se sanciona a Guardiola por hacer lo mismo, pero de forma más exagerada? Queda demostrado que el trato es distinto.
Así las cosas, Carvalho, que no se atrevió a forzar su tarjeta en el partido de ida frente al Tottenham, ahora se perderá la ida de semifinales, ya que anoche vio una tarjeta amarilla por la que cumple ciclo.
España asegura su presencia en la final de la Champions
Es lógico que el Real Madrid mire con recelo sus próximos enfrentamientos contra el Barcelona, tanto en liga, como en la final de Copa del Rey y en la Champions. Para empezar, el árbitro designado para el encuentro de liga es Undiano Mallenco, un colegiado que tiene un récord absolutamente positivo para el Barcelona en este tipo de enfrentamientos.
Y en Champions, los precedentes son tremendamente favorables a los azulgrana. Este año posiblemente no hubiesen pasado su eliminatoria frente al Arsenal, de no haber sido por el polémico arbitraje de Busacca frente al Arsenal. Aunque la mayor controversia arbitral de los últimos años se dio en el famoso Chelsea - Barcelona, con cinco penaltis muy evidentes no pitados por Ovrebo, el año en que el Barcelona lo ganó todo. Es muy extraño que un árbitro no vea, en el mismo partido, cinco penaltis a favor del mismo equipo. De hecho los futbolistas del Chelsea casi agreden al colegiado al final del choque, ya que se sintieron injustamente tratados. Si el Barcelona no hubiese recibido aquel trato de favor, no se hubiesen clasificado para la final de la Champions, con lo que no habrían logrado tres de sus seis títulos en el mejor año de su historia, el cual siempre estará bajo sospecha por la actuación de Ovrebo.
Raúl agranda su leyenda con el Schalke 04
Ante todos estos hechos, que como tales son irrefutables, habrá que seguir muy de cerca la actuación de los diferentes árbitros en los próximos cuatro "partidos del siglo". Es una pena, ya que el aficionado merecería un espectáculo de fútbol. Pero ahora mismo, el deporte no da sensación de tener la limpieza necesaria como para que sean únicamente los futbolistas quienes diriman los resultados.
Independientemente de todo esto, el fútbol español está de enhorabuena, ya que contará con presencia en ambas semifinales. Y es que el Schalke 04 de Raúl González Blanco volvió a derrotar al Inter, en esta ocasión por 2-1, en un partido en el que Raúl agrandó su leyenda aumentando con un gol más su récord de máximo goleador de la Champions.
Podría haber una final "casi" española, ya que el Schalke cuenta con tres futbolistas patrios. Pero el Manchester United será un hueso muy duro de roer. La respuesta, en un par de semanas.
