
- Karim Benzema. - Real Madrid C.F.
José Mourinho está empeñado en romper el gafe de los últimos seis años para el Real Madrid. Durante ese tiempo, el equipo merengue no ha podido superar los octavos de final de su competición por excelencia, la Copa de Europa, actualmente conocida como UEFA Champions League.
Sin embargo hay otro récord negativo que todavía se le resiste y es que de siete enfrentamientos contra el Olympique de Lyon, el Real Madrid todavía no ha ganado ninguno, para un bagaje total de cuatro empates y tres derrotas. Eso sí, es la primera vez que el Real Madrid no pierde en el estadio de Gerland.
Wolfgang Stark: modelo de arbitraje UEFA
El Real Madrid quiere la décima. El madridismo sueña con levantar el trofeo este año en Wembley y, de momento, no llevan mal camino. Un empate a uno fuera de casa, teniendo en cuenta el valor doble de los goles en caso de empate, fuera de feudo propio, implica llevar ventaja en la eliminatoria. Y si la tradición se cumple (Mourinho lleva un récord de 9 años consecutivos sin perder en casa en competición liguera) va a resultar complicado que el Olympique venza en el Bernabéu.
Sin embargo, el resultado no es tan bueno como parece, habida cuenta de los méritos contraídos en el terreno de juego por uno y otro equipo, además del mal arbitraje del germano Wolfgang Stark, que ha demostrado esta noche el verdadero significado del concepto árbitro UEFA: ser casero.
El Olympique ha comenzado presionando fuertemente a los blancos, ayudados por la permisividad de Stark con las faltas. Jugadores como Adebayor o Di María han padecido faltas de forma continua, sin que el colegiado amonestase a ningún futbolista galo en concepto de reiteración, lo que ha perjudicado en demasía el juego del Real Madrid.
Enfado monumental de José Mourinho
Aunque la jugada más polémica ha llegado en la segunda mitad, con un lanzamiento de falta de Cristiano Ronaldo, despejado de forma muy clara con el codo, por Gourcuff, que ha estirado el brazo para cubrir el mayor hueco posible, como si de un pívot de baloncesto tratando de poner un tapón se tratara.
José Mourinho, que llevaba rato protestando ciertas acciones de falta y fueras de juego, ha estallado tras la acción del defensa local, llegando a entrar dentro del terreno de juego presa de la ira. Como la moda es magnificar todo lo que hace el técnico del Real Madrid, seguro que habrá quien cargue contra él, pero resulta más que comprensible su enfado, dado que en competición europea existe una figura arbitral denominada "juez de área" que esta noche parecía estar de adorno, pues resulta impensable que el designado en el área francesa no viera una acción tan evidente.
Un Real Madrid solvente
A pesar de los atropellos por parte de Wolfgang Stark y del derroche físico empleado por los de Claude Puel, el Real Madrid se ha mostrado bastante solvente durante todo el partido. En los primeros 25 minutos ha aguantado perfectamente las embestidas locales y, a partir de ahí, merced a dos disparos casi consecutivos de Di María (en jugada personal) y Cristiano Ronaldo (de falta directa) han metido el miedo en el cuerpo al Olympique, logrando que comenzase a retrasar líneas.
Así en la segunda mitad, las ocasiones madridistas han comenzado a hacer daño. Ya en los cinco primeros minutos, el Real Madrid sumaba dos lanzamientos al travesaño: una nueva falta directa de Cristiano Ronaldo, con una ejecución espectacular de la "folha seca" y un cabezazo de Ramos rematando un córner.
Karim Benzema, el goleador blanco
Pero los minutos pasaban y el gol no llegaba. Parecía que podía repetirse lo de años anteriores, ya que el Olympique había comenzado a crear peligro en contraataques aislados, hasta que Mourinho ha decidido dar entrada en el campo a Karim Benzema, que ha vuelto a ser suplente.
Apenas llevaba un minuto en el terreno de juego cuando robó el balón, combinó con Özil y, tras recibir de Ronaldo, resolvió de manera muy hábil una complicada acción dentro del área rival, para terminar batiendo al guardameta Lloris, colándole el balón entre sus piernas.
Gomis marca el empate final
El resultado era muy malo para los locales, así que Duel ha decidido reforzar al equipo en ataque, dando entrada al mismo tiempo a Pied y Briand, tratando de que su equipo tuviera más presencia en bandas.
Mourinho ha reaccionado poniendo en liza a Marcelo, para evitar la maniobra del técnico local. Tácticamente la decisión del entrenador madridista ha sido correcta, pero en fútbol, por muy bien que uno haga las cosas, nadie está exento de encajar un gol en alguna desgracia.
Y así ha sucedido. En el minuto 84, un lanzamiento de falta mal ejecutado ha pegado en la espalda de Cristiano, el esférico ha caído en la cabeza de Cris, que convirtió un mal remate en un centro a Gomis, para que éste batiera solo y a placer a Casillas. La posición del delantero galo era correcta, a causa de un despiste de Sergio Ramos, que no salió al fuera de juego a la vez que el resto de la defensa.
Optimismo para la vuelta
Sopesando los méritos contraídos por ambos equipos, además del daño arbitral efectuado por Stark, el Real Madrid merecería, como mínimo, haber ganado el partido. Sin embargo esto es fútbol y lo único que valen son los goles.
Aun así, el combinado blanco es optimista con respecto a la vuelta, ya que el resultado de empate fuera de casa les pone en ventaja. El empate a cero ya les sirve para firmar su pase a cuartos pero, dada la diferencia que este año parece existir entre ambos equipos, la sensación general es la de que el Real Madrid, por fin, romperá su maleficio con el Olympique de Lyon.
