El Real Madrid dice adiós a la Liga BBVA 2011

Real Madrid - Sporting. - Real Madrid C.F.
Real Madrid - Sporting. - Real Madrid C.F.
Las bajas y los arbitrajes efectuados en el Real Madrid - Sporting y en el Villarreal - Barcelona, las claves del campeonato.

Cada vez hay más personas que afirman que la liga de fútbol española está bajo sospecha. De manera oficial, José Mourinho es el único que ha denunciado las irregularidades arbitrales que favorecen al Barcelona cuando dicho equipo no se encuentra bien y que permiten a los rivales del Real Madrid emplear juego duro a discreción.

Este fin de semana no ha sido una excepción, ya que a pesar del mal juego desplegado por los blancos, a causa de su importante número de bajas, los tres puntos no habrían volado del Santiago Bernabéu si el colegiado del comité castellano - leonés, José Luis González González, hubiese aplicado correctamente el reglamento.

Tres manos que deciden una liga

Hubo dos penaltis por flagrantes manos no pitados a favor del Real Madrid, además de un claro derribo sobre Di María, que el árbitro no señaló. Si un delantero falla en un partido tres ocasiones claras de gol o si un portero acumula tres cantadas, tiene un problema, pero si un trencilla comete tal cantidad de errores, siempre en perjuicio del mismo equipo, no se entiende como algo grave.

Es la hipocresía de un fútbol que cada vez está más en entredicho, sobre todo si unas horas más tarde, el principal beneficiado por la derrota del Real Madrid, el F.C. Barcelona, gana gracias a un gol de Piqué tras controlar un balón con su brazo izquierdo.

La International Board fue muy clara al respecto: "toda mano dentro del área será pitada como tal". Durante la tarde - noche de ayer, tres jugadas que entrarían dentro de esta categoría no fueron señaladas.

Demasiados errores arbitrales en la Liga 2011

Si sólo fuera cosa de un fin de semana, todo lo que se viene denunciando desde hace tiempo como "Villarato" no tendría razón de ser. Sin embargo, en la Liga BBVA 2010-2011 es una tendencia que se viene evidenciando durante toda la temporada.

Treinta y ocho jornadas dan para mucho. Es lógico que hasta los equipos más fuertes tengan malas rachas. Así el Real Madrid puede perder contra el Almería o el Sporting porque ha tenido días malos, pero el Barcelona, en partidos similares recientes frente a Zaragoza, Bilbao y Valencia, ha tenido una ayuda extra en forma de expulsiones perdonadas (Zaragoza), goles ilegales concedidos (Bilbao) y goles legales anulados al contrario (Valencia).

De esta manera, el Barcelona obtuvo la victoria en partidos en los que, de no ser por los errores arbitrales, habría perdido, mientras que el Real Madrid vio cómo en el último cuarto de hora en Almería le dejaban de pitar tres penaltis, los mismos que ayer en el Bernabéu y los dos de la derrota en La Coruña.

¿Hay Villarato en la Liga BBVA?

¿Es casualidad o hay algo más? El periodista del diario As, Tomás Roncero, hizo pública una grabación en la que Sánchez Arminio comunicaba a los árbitros que había que acordarse de quién les había ayudado. No aparecían nombres, pero no suena bien, ya que los colegiados deberían limitarse a aplicar el reglamento sin ninguna pasión.

El director del mismo periódico, Alfredo Relaño, empezó a unir piezas y concluyó que tal cantidad de errores siempre en beneficio del mismo equipo, eran demasiada casualidad, así que acuñó el término Villarato, amparándose en un hecho comprobable: los árbitros que se equivocaban a favor del Barcelona obtenían premios como la internacionalidad o la dirección de finales, mientras que los que favorecían a los blancos, eran castigados sin contemplación.

El ejemplo más claro es el de Rodríguez Santiago. El colegiado, que venía de perjudicar al Real Madrid en la Coruña, concediendo validez a un gol ilegal de los deportivistas, concedió un gol de Messi con la mano frente al Espanyol y, automáticamente, le fue concedida la final de Copa.

Aunque también ha habido otro tipo de decisiones, como el cambio de los estatutos para que el Barcelona no fuese castigado tras los famosos incidentes del "cochinillo" o la designación de un Barcelona - Sevilla a medianoche para que Ronaldinho pudiera jugar aquel encuentro.

La Liga BBVA en entredicho

La diferencia entre Real Madrid y Barcelona el año pasado fue mínima, como demuestran los números obtenidos en liga por unos y otros. Con tanta igualdad, cualquier ayuda extra puede ser definitiva. Este mismo año, sumando los puntos perdidos por el Real Madrid en Almería, La Coruña y ayer en el Bernabéu, junto con los obtenidos por el Barcelona frente a Zaragoza, Bilbao y Valencia, son demasiados.

Por esa razón Mourinho puso el grito en el cielo. Y la intensa labor efectuada por gran parte de la prensa intentando desacreditar al técnico del Real Madrid, en lugar de investigar acerca de las razones de su enfado, evidencia que el periodismo español, al igual que el arbitraje, rema siempre a favor de corriente.

Real Madrid 0 - Sporting de Gijón 1

Con todo esto, analizar los partidos de fútbol en cuanto a juego pierde el sentido. Quizá Mourinho se equivocó situando a Lass y Khedira como doble - pivote, con Granero entre líneas, Özil en banda derecha y Di María en banda izquierda. Muy posiblemente el juego del Real Madrid habría sido diferente con Granero más retrasado, un solo pivote defensivo y Özil en la media-punta. El alemán se pierde escorado a banda y el juego del Real Madrid, sin un centrocampista de creación en la base, se atasca.

Situar a Adebayor como punta en solitario tampoco fue una idea feliz. El de Togo juega mejor con otro delantero a su lado, como se ha venido demostrando en los últimos partidos. Durante la primera parte anduvo perdido, mientras que en la segunda mitad, con la entrada de Gonzalo Higuaín, que parece haberse recuperado felizmente de su lesión, su rendimiento mejoró.

Mourinho se ampara en las bajas, que son cuantiosas e importantes, pero no explican que quitase del campo a Granero en lugar de a Lass, cuando dio entrada a Higuaín.

Ahora bien, si el planteamiento de Mourinho frente al Sporting era mejorable, no menos cierto es que el árbitro fue el factor decisivo del encuentro. El arbitraje permisivo de González González favoreció a un Sporting ultradefensivo, que paraba con constantes faltas a los madridistas. Además están los tres penaltis ya comentados, que suponen un escollo demasiado alto como para ser superado por un equipo que no se encuentra en plena forma.

¿Y ahora qué pasa con la Liga?

Queda a interpretación de cada uno lo que habría sido de esta liga con arbitrajes correctos. Posiblemente el Barcelona se hubiera proclamado campeón de igual manera, dada la calidad que atesoran sus futbolistas. Sin embargo, es fácilmente comprobable que se ha visto beneficiado por los errores arbitrales.

Aunque la principal duda reside en otra cuestión: dada la constante cantidad de fallos de los árbitros en los partidos, ¿por qué esa aversión a introducir la tecnología en el fútbol? Es lógico, pues, que cada vez se dé más verosimilitud al término "Villarato".

Edgar Ayala, Edgar Ayala

Edgar Ayala Ruiz - Siempre he sido un apasionado de la escritura. Es curioso porque mi formación académica no tiene que ver, precisamente, con ...

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