El Real Madrid vuelve a demostrar lo que ya se vio la temporada pasada, en el partido que resolvió la liga en el Nou Camp a favor de los blancos: está por encima del F.C. Barcelona.

Sobreponiéndose al nefasto y casero arbitraje de Clos Gómez en el partido de ida, el equipo de Mourinho pegó lo que se conoce como un buen "meneo" al conjunto azulgrana, generando hasta ocho ocasiones claras de gol en la primera parte y haciéndose con la posesión del balón. Sin embargo la mala puntería de los locales hizo que el partido tuviera un final incierto.

Resultado Supercopa de España: Real Madrid 2 - Barcelona 1

Desde luego el equipo de Tito Vilanova puede sentirse afortunado después de la avalancha de fútbol y ocasiones que recibió durante los primeros cuarenta y cinco minutos de la noche de ayer, 29 de agosto de 2012.

Un Real Madrid muy diferente al de los últimos descalabros ligueros y, sobre todo, al del partido de ida la semana pasada, superaba al equipo de Xavi, Iniesta, Messi y compañía en todas las líneas del campo.

El Barcelona demostraba que sólo tiene un guión, mantener la posesión del balón, de forma que jugando de cualquier otra manera, sufren muchísimo, como sucedió ayer.

Pepe, clave en la superioridad del Real Madrid frente al Barcelona

El primer cambio con respecto a las últimas semanas se ve en defensa. Pepe, recuperado de su lesión en la primera jornada al chocar contra Iker Casillas, permitió a la línea de zagueros del Real Madrid jugar muy adelantada.

Con Raúl Albiol este tipo de fútbol resulta impracticable, dada su lentitud. Tampoco es tan expeditivo por arriba como Pepe, de manera que con Albiol el equipo se resiente en las jugadas a balón parado.

La defensa adelantada impidió que los futbolistas del Barcelona que jugaban entre líneas pudieran darse la vuelta con el balón controlado y así generar peligro. Una vez inutilizado el fútbol ofensivo del Barcelona, Di María, Ozil, Cristiano Ronaldo y, sobre todo, Gonzalo Higuaín, atacaban en sucesivas oleadas la meta defendida por Valdés, sin que la defensa y el centro del campo azulgranas pudieran hacer nada por impedirlo.

La mala puntería evitó una goleada escandalosa

Nadie se hubiera extrañado si la primera mitad termina con un resultado de cuatro o cinco a cero. Pero he aquí que el actual campeón de liga falló en la faceta en la que es el mejor equipo del mundo: la pegada.

Lo más extraño es que uno de sus goleadores más rentables en cuanto al ratio "gol/remate", tuvo una de sus noches más aciagas. Higuaín, autor del primer gol del partido, llegó a desperdiciar hasta cinco ocasiones más de gol muy claras.

Aún así, para el minuto dieciocho, el Real Madrid vencía por 2-0 (el segundo tanto fue obra de Cristiano Ronaldo). Y podrían haber sido tres cuando, poco después, Mateu Lahoz anuló un gol a Pepe por una falta en ataque muy discutible.

Messi acorta distancias con lanzamiento de falta inexistente

En el minuto 44, cuando parecía que la fiesta blanca no iba a tener fin, el colegiado se inventó una falta a favor de los visitantes, en una acción en la que ni siquiera hubo contacto, sólo la típica piscina con la que los futbolistas del Barcelona suelen obsequiar a sus rivales.

Messi acertó en el lanzamiento, colocando el que a la postre sería el 2-1 final. Sin embargo, el Real Madrid todavía tendría tiempo para crear otras dos nuevas ocasiones de gol, a cargo de Cristiano Ronaldo y Gonzalo Higuaín.

Descenso de ritmo en la segunda mitad

En la reanudación tras el descanso, el Real Madrid retrasó líneas, lo que permitió al Barcelona, que hasta ese momento no había tenido la posesión del esférico, volver a su juego de toques interminables de balón, reprochado por el público del Santiago Bernabéu que literalmente se aburría por momentos.

Pero el Barcelona es peligroso jugando a su estilo y a punto estuvo de dar algún que otro disgusto a la parroquia blanca. Sin embargo Casillas volvió a ser el de siempre y con un par de intervenciones de mérito zanjó el problema.

Por su parte, el Real Madrid siguió generando ocasiones de gol, las cuales no llegaron a efecto bien por la falta de puntería, bien por la buena actuación de Valdés, que trató así de redimirse de su tremendo error de la ida, cuando Di María le arrebató el balón, en su área, para marcar un gol que a la postre sería decisivo.

Consecuencias de la final de Supercopa

Tras el choque de ayer, José Mourinho y los suyos salen reforzados tras un inicio de liga muy complicado. Aún así, frente al Valencia el Real Madrid mereció ganar y contra el Getafe, al menos los blancos crearon más ocasiones de gol que su rival.

El Barcelona tampoco ha hecho un inicio liguero fulgurante, pero la suerte que no tuvo el Real Madrid (dos penaltis no pitados en el Bernabéu por Delgado Ferreiro frente al Valencia), la tuvieron los culés en Pamplona, cuando el colegiado Muñiz Fernández obvió una situación de Alexis en fuera de juego en el 1-1, de paso dejó a Osasuna con diez por expulsión de Patxi Puñal, que protestaba la jugada con mucha razón y, para terminar, permitió un despeje de Puyol con el codo dentro de su área.

Parece que los viejos vicios como el Villarato siguen vigentes en la Liga de Fútbol Profesional. Aún así, el Real Madrid de Mourinho se sobrepuso la temporada pasada a este nivel decadente de arbitraje, ganando una liga imposible, con 100 puntos y 121 goles. Y este año, en Supercopa, tras superar la jugada clave de la ida (el gol en fuera de juego de Pedrito que permitió la remontada del Barça), da la impresión de que camina por la misma senda.