El racismo, siendo uno de los problemas más graves de respeto a los derechos humanos, suele ser visto de forma negativa, incluso por aquellos que realizan acciones claramente racistas. Pocos se consideran racistas, y, sin embargo, el racismo está muy extendido en nuestra sociedad

La igualdad como derecho

El artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos afirma: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros". Es uno de los artículos más importantes, ya que nos muestra uno de los elementos fundamentales de esta Declaración: el hecho de que todos los hombres somos iguales, y que, por tanto, no hay lugar para la Discriminación.

El artículo 2

Esta lucha contra la discriminación también aparece y es la cuestión fundamental del artículo 2.

"Todas las personas tienen todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición".

"Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si es independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía".

Eliminar el racismo

Por eso uno de los elementos que tenemos que hacer fuera de nuestra sociedad es el racismo: aquella consideración según la cual existen razas superiores a las otras, y, por ello, existen individuos con más derechos que los demás. El Racismo siempre ha existido, quizá es fruto de una necesidad psicológica que pretende formar parte de un grupo, y que este grupo es el mejor. Un elemento curioso es que no existe ninguna teoría racista que afirme que la raza del autor del estudio sea la raza inferior. Todos consideran que su raza es la raza superior. En realidad no hay ningún fundamento racional que justifique este sentimiento.

No existen razas

Es cierto que a lo largo de muchos años se ha intentado demostrar científicamente, pero la realidad ha ido contradiciendo estos prejuicios. Incluso, hay estudios biológicos realizados por científicos reconocidos como Cavalli-Sforza, que sostienen que no existen las razas tal y como nosotros las entendemos, ya que las diferencias entre los individuos dependen más de los factores individuales, que no de los factores grupales.

Un ejemplo de visión racista, el nazismo

Leamos con atención el siguiente texto del Mein Kampf de Adolf Hitler:

"Una fracción reducida pero pujante de la población mundial ha escogido el parasitismo. Simulando sigilosamente que se asimila, busca establecerse entre los pueblos sedentarios, de privarles del fruto de su trabajo mediante astucias mercantiles y, minándoles pérfidamente el espíritu, tomar el poder. La especie más conocida y más peligrosa de esta raza es la judía. El judío es el parásito tipo que, a la manera de un bacilo nocivo, siempre se extiende más allá en cuanto alguien le invita. El efecto que produce es similar al de las plantas parásitas: allí donde se fija, el pueblo que lo acoge se extingue al cabo de más o menos tiempo".

La necesidad de aceptar la igualdad

El Racismo como el expresado por el texto de Adolf Hitler nace del miedo, de la ignorancia y de la necesidad de encontrar un cabeza de turco que pague todos los males de la sociedad, independientemente de quién sea el auténtico responsable de tal situación. La dignidad humana, la igualdad de derechos y el sentido común muestra la necesidad de rechazar cualquier visión excluyente, especialmente aquellas que se presentan de forma violenta ya que se deben evitar por todos los medios que vuelvan a producirse circunstancias que posibiliten genocidios como los habidos en el pasado.