Las políticas elaboradas bajo el enfoque de igualdad de oportunidades son acciones sectorizadas, focalizadas o proyectos específicos de las políticas sociales (salud, desarrollo comunitario, actividades productivas para mujeres) o de combate a la pobreza. En México uno de los más destacables es el programa "Oportunidades", que además contiene un enfoque de género.

El programa "Oportunidades" en México

En México en el año de 1997 se creó un programa de asistencia social en educación, salud y alimentación, antes conocido como "Progresa" y actualmente como "Oportunidades". Este programa entrega donaciones en efectivo a los hogares rurales pobres, siempre que sus hijos asistan a la escuela el 85% de los días escolares y que la familia acuda a los consultorios de salud pública y participe en los talleres educacionales sobre salud y nutrición.

"Oportunidades" enfrenta el asunto del género de tres formas:

  1. Entrega las transferencias financieras a la jefa del hogar en cada hogar participante.
  2. Las transferencias asociadas con la asistencia escolar de los niños son más altas para las niñas que para los niños en el nivel escolar secundario.
  3. Los beneficios de atención de salud del programa se centran en las madres embarazadas y en período de lactancia.

Críticas a la política social "Oportunidades" con enfoque de género

La crítica no se dirige hacia la transferencia condicionada, pues es a través de esta que es posible lograr las metas y objetivos del programa. La crítica es por el tipo de condición establecida, en la cual la jefa de la familia se encarga de la administración doméstica del apoyo económico y se compromete a monitorear, vigilar y poner mayor atención en la educación de los hijos, enfocándose mayormente en las hijas, quienes deben llegar a la etapa terminal del ciclo escolar de educación básica que estudien.

Otra condición establecida para recibir la transferencia es cumplir con las visitas y atención médica en un centro de salud. Atenciones médicas que se encuentran focalizadas a la salud materna y mujeres en el período de lactancia.

Las políticas sociales de transferencia condicionada ¿empoderan a la mujer?

Ambas condiciones atienden al reforzamiento del papel de ama de casa en el hogar de las mujeres quienes reciben la transferencia económica. No existe un empoderamiento autónomo o económico, por medio de una capacitación técnica o tecnológica, a través de un préstamo o microcrédito para la iniciación de un comercio o actividad comercial.

El punto más asertivo de este programa en cuanto al enfoque de género es la búsqueda por la equidad educativa que a partir de las transferencias asociadas con la asistencia escolar de los niños son más altas para las niñas que para los niños en el nivel escolar secundario. Una estrategia para tratar de nivelar las oportunidades entre mujeres y hombres.

De esta manera, es posible hablar de empoderamiento para la mujer al tener acceso a la educación de la misma manera en que el hombre accede y al igual que ataca las estructuras sociales ya implementadas en los estereotipos de género.

El enfoque de género mal dirigido en México

El tipo de empoderamiento que supuestamente obtiene la mujer con este programa con enfoque de género se encuentra mal dirigido. El empoderamiento no se da al recibir el ingreso o transferencia económica, ya que la estrategia no está atacando el problema de fondo por tres puntos:

  1. El apoyo obtenido apenas es suficiente para tratar de complementar la satisfacción de las necesidades básicas de los miembros de la familia y este debe ser administrado únicamente para fines de subsistencia familiar. Por lo que no se puede hablar de un empoderamiento o independencia económica.
  2. La estructura social y cultural no cambia ya que las relaciones al interior de la familia entre hombres y mujeres se reproducen y siguen siendo las mismas pues no ataca las causas profundas de la desigualdad de género.
  3. La mujer sigue siendo la responsable de la economía doméstica y del cuidado de los hijos, este tipo de apoyo no sólo refuerza sino que perpetúa el papel reproductivo de la mujer, asignándole una doble responsabilidad por sus responsabilidades ya establecidas como ama de casa.

Algunos resultados del programa Oportunidades en cuanto al enfoque de género

Este programa refuerza la estructura de género en la familia perpetuando el papel reproductor de la mujer y manteniendo al hombre y los varones al margen de las tareas y responsabilidades del hogar.

El Gobierno atiende las demandas de género como “asuntos de mujeres” y no como asuntos de individuos y ciudadanos. El establecimiento de las condiciones y la falta de educación y capacitación para concienciar sobre la democratización de las responsabilidades en el hogar es una laguna que deja muy claro que el enfoque de género está mal dirigido.