Una empresa especializada en calcular cuántas personas hay en una manifestación ha señalado que el pasado sábado hubo en la protesta contra la nueva regulación del aborto 58.000 personas. Los datos, inflados por unos y disminuidos por otros, dejan algo claro: al líder del PP, Mariano Rajoy, le parece que no hay consenso en relación con este tema.

Por ello, el PP, que desde un primer momento se ha mostrado contrario a la nueva legislación, ha anunciado que presentará una enmienda a la totalidad del proyecto. El máximo representante de los populares se refirió así a la nueva normativa: "no es necesaria" y, además, "divide a la gente".

Marcha por la vida

La marcha, convocada por Derecho a Vivir, Hazte Oír, Médicos por la Vida y Provida Madrid, protestó contra la nueva ley por considerar que se deja “totalmente desprotegido al no nacido y abandona a la mujer ante sus problemas, empujándola al aborto", como rezaba el manifiesto.

El aborto, que ya supera la cifras de un millón al año, supone, según los sectores antiabortistas, “una muerte violenta de un ser humano y un tremendo drama para la mujer que lo sufre”.

Su reclamación giró en torno a tres temas. Por un lado, que las leyes amparen el derecho a la vida en este sentido; por otro, que se respete el derecho de la objeción de conciencia del personal sanitario; y por último, su oposición total al texto.

Demanda social

La manifestación es para Rajoy una prueba de que el texto no responde a una demanda social, argumento que presentarán para justificar su enmienda.

Los populares alegan además que este Proyecto de Ley es “manifiestamente inconstitucional”, al considerar que vulnera el artículo quince de la Constitución española, que regula el derecho a la integridad física y moral. Y respaldan su postura con jurisprudencia constitucional.

Otra de sus ideas es que esta ley vulnera el derecho de los padres a opinar y a asesorar a sus hijas menores de dieciséis años. El texto introduce la posibilidad de que éstas aborten sin la necesidad de la autorización de sus padres, caso para el que el PSOE ha esgrimido razones como la “coherencia al marco jurídico” y la erradicación de “intervenciones clandestinas”.

El PP también se opone al documentode la futura Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y Salud Sexual y Reproductiva por entender que “abrirá las puertas al aborto libre e incrementará considerablemente el número de abortos”.

Nuevo texto

El nuevo documento, considerado una ley de plazos, ha pasado ya por los dictámenes del Consejo de Fiscales y el Consejo de Estado, con la oposición del primer órgano y el aval del segundo.

Contempla una regulación del aborto diferente a la anterior, estableciendo tres supuestos:

  1. Uno en que la mujer no deberá presentar una justificación, o lo que es lo mismo, aborto libre.
  2. Otro en el que suponga riesgo para la vida o salud de la mujer.
  3. Y el último, en referencia a graves anomalías en el feto.
Para el primer caso, la mujer deberá abortar entre las primeras catorce semanas; en los dos siguientes, antes de las primeras veintidós. El Gobierno ha alegado desde un primer momento que esto dará mayor seguridad jurídica tanto a mujeres como a médicos, así como la homologación con otros países europeos.

Lejos de la ideologización

Más allá del debate político generado por la nueva Ley, la materia que se regula es un tema social. Por ello, varias pruebas nos muestran que las opiniones distan mucho de ser unánimes y que hay diferentes posturas dentro de los partidos. Esto aleja al aborto de la ideologización, que como en muchos otros casos, está tapando al tema principal.

Por un lado, el segundo teniente alcalde de Paradas, en la provincia de Sevilla, y miembro del Comité Federal del PSOE, Joaquín Manuel Montero, acudió a la marcha por la vida del pasado sábado en Madrid. Por su parte, el presidente del Congreso, José Bono, expresó su deseo de que a la nueva normativa le acompañe el “consenso y un gran acuerdo”.

Desde mi punto de vista, el aborto no es un asunto ideológico”, declaró el ex ministro de Interior, que siempre ha manifestado su rechazo al aborto y ha mostrado sus firmes convicciones religiosas.