Se le conoce como Porfiriato o Porfirismo al período durante el cual Porfirio Díaz ocupó la presidencia de México, desde 1876 hasta 1911.

Porfirio Díaz en la historia de México: su biografía

José de la Cruz Porfirio Díaz Mori nació en Oaxaca en 1830, estudió la carrera de leyes y fue militar y político. Según se afirma en el libro Viaje por la Historia de México de Luis González y González:

"Apoyó la rebelión de Juan Álvarez y el Plan de Ayutla. Como liberal defendió la ciudad de Oaxaca; luchó contra Leonardo Márquez, a quien derrotó en varias ocasiones. Combatió a los franceses en las batallas de Acultzingo y Puebla. Al año siguiente fue encarcelado por las tropas que sitiaban la ciudad de Puebla. Benito Juárez lo designó jefe del Ejército de Oriente, con el que tomó Oaxaca en 1863. Dos años después, el mariscal Bazaine lo venció y encarceló. Logró fugarse y se puso al mando de sus fuerzas hasta derrotar a los franceses; tomó Puebla el 2 de abril de 1867 y entró victorioso en la ciudad de México unos meses después."

Este hombre ambicioso ya con popularidad y poder enfrentó a Juárez y a Lerdo de Tejada en las elecciones hasta que alcanzó la presidencia de la República donde se mantuvo 30 años. Porfirio Díaz Murió en el año 1915.

El Porfiriato: la dictadura

Así se le llamó al largo régimen de Porfirio Díaz durante el cual el país gozó de un crecimiento económico y se desarrolló la urbanización y la industrialización además de las clases sociales modernas, la clase media y el proletariado.

El mandato de Díaz inició con el triunfo de la rebelión de Tuxtepec, que había estallado en el año de 1876 contra la reelección del presidente Sebastián Lerdo de Tejada. Y su gobierno tuvo tres etapas.

La primera etapa de este régimen fue el período de ascenso y consolidación en el poder

Duró hasta finales de la década de 1880; Díaz conformó su propio equipo de colaboradores y cambió el proyecto nacional de desarrollo dirigiéndolo hacia el orden y el progreso, luego de que los objetivos de los gobiernos anteriores, el de Benito Juárez y el de Lerdo de Tejada, habían sido la libertad y la ley.

Se apoyó en militares de su confianza para la pacificación del país y llevó a cabo prácticas conciliatorias incluyendo en su gobierno a políticos de diversos equipos además de demostrarle tolerancia a la Iglesia, aunque luego reprimió a sus enemigos e impuso a gente inexperta en los mandos.

En esta primera etapa iba logrando estabilidad lo cual lo llevaba a las reelecciones y al reconocimiento del gobierno de Estados Unidos y de los principales países europeos de aquel entonces, Francia e Inglaterra.

La segunda etapa del Porfiriato se distinguió por un notable crecimiento económico

Llegó hasta los inicios del siglo XX; se modernizó la minería y los comercios, la agricultura comenzó la exportación, se instalaron instituciones bancarias, fluyeron las inversiones de otros países y se iniciaron muchas obras de infraestructura. Pero lo más importante fue el gran tendido de vías ferroviarias y también de líneas telefónicas y telegráficas, que además de modificar la geografía, integraron al país y fortalecieron el gobierno.

Entonces México se relacionó con más naciones del mundo ganándose un buen lugar.

La tercera etapa del Porfirismo fue el período del auge económico del gobierno

Se basó en la despolitización de los habitantes del país; Díaz no tenía opositores, no había contiendas electorales ni críticas en los periódicos. La política se volvió excluyente, sólo participaban Díaz y los miembros de su gabinete quienes también habían sido reelectos por lo que no ingresaban nuevas generaciones.

Esta actitud provocó un descontento en la sociedad y como también el crecimiento económico no podía ser para siempre el Porfiriato entró en crisis.

La crisis del Porfiriato llevó a la Revolución Mexicana

Durante los últimos años del régimen porfiriano hubo crisis en todos los ámbitos de la vida nacional; en el político, en el económico, en el social y en el cultural. Fueron eventos simultáneos y el gobierno inflexible de Díaz no tuvo la capacidad para enfrentarlos, provocándose un levantamiento armado como se describe en el artículo La crisis del Porfiriato, el origen de la Revolución Mexicana.

"Díaz había sido un político útil para integrar al país a finales del siglo XIX, para disciplinarlo y darle orden y estabilidad, pero el suyo no era un régimen adecuado para enfrentar los problemas que traería la modernización del siglo XX." afirma el Doctor en Historia Javier Garciadiego en su libro Introducción Histórica a la Revolución Mexicana.

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