Los metales preciosos son esencialmente tres: oro, plata y platino. De ellos, el platino podría considerarse como el más raro y, seguramente, también el más valioso.

De un color que va desde el blanco al gris claro y con un brillo particular, su maleabilidad hace que sea fácil de trabajar. Mientras que su escasez determina su rareza y, de cierta forma, su valor en el mercado.

En qué rocas aparece el platino

El platino puede aparecer incluido en la estructura de ciertos minerales, por lo general en un porcentaje bajo. Pero también se encuentra de forma masiva, en forma de pequeñas escamas o pepitas, y habitualmente junto a otros metales.

Las rocas con las que se asocia este metal son ígneas ultramáficas, es decir que se han formado al enfriarse el magma y, además, tienen poca sílice, por lo que el cuarzo en ellas es escaso o no aparece. El platino puede aparecer también en depósitos sedimentarios que se encuentren en las proximidades de formaciones de rocas ultramáficas.

La baja proporción en la que aparece obliga a que en las minas de platino se tengan que mover varias toneladas de roca, para conseguir una cantidad tan pequeña como unos gramos.

Lugares donde se extrae el platino

Sudáfrica, que es uno de los países con mayor producción de metales preciosos, es uno de los países donde se extrae una gran parte del platino mundial. Rusia, y especialmente la zona de los montes Urales, suma también un porcentaje importante. Entre ambos cubren gran parte de la producción de platino.

Estados Unidos, Canadá, Colombia y Perú son otros países con minería de platino de cierta relevancia. En España, se conocen rocas con contenidos de este metal en la Serranía de Ronda (Málaga), aunque su extracción es inviable económicamente.

El punto de fusión del platino es mayor que el del oro

Sus usos son variados y gracias a sus propiedades puede utilizarse en electrodos y contactos eléctricos que tengan que resistir temperaturas altas y ciertos ataques químicos, en prótesis y empastes dentales y en otras áreas de la medicina. En estas industrias se hace casi imprescindible y es complicado encontrar otro material que pueda sustituirlo con las mismas propiedades.

Además, su punto de fusión se encuentra por encima del que tiene el oro, concretamente a unos 1.773 ºC. Es debido a esto que su uso para la confección de joyas no se pudo realizar de forma amplia hasta comienzos del siglo XX, cuando la tecnología permitió conseguir una temperatura tan alta. Así, es codiciado para joyería de lujo.

Para finalizar hay que resaltar que el platino, como otros minerales pesados y metales, puede recogerse en ríos allá donde aparezca, de forma similar a las bateas de oro.