Bugarach, un pequeño poblado de 200 personas, casi un caserío en medio de los Pirineos franceses, en la región del Aude, cercano a la frontera con España, y además, pleno de historia: por sus tierras pasaron celtas, romanos, visigodos, árabes, francos, cátaros y cruzados, entre otros.

El pueblo está en un lugar montañoso de ensueño y en sus cercanías se encuentra el Pico de Bugarach, o "Pech de Bugarach" en el idioma occitano de la zona, una lengua romance y provenzal más parecida al catalán que al francés.

Esta formación montañosa tan particular de 1.231 metros sobre el nivel del mar se encuentra a 12 kilómetros del pueblo y se ha convertido desde hace varios años en sitio de culto para los fanáticos de las profecías y de los lugares concentradores de energía, en especial por la llegada del solsticio de invierno del 21 de diciembre de 2012, fecha enigmática del calendario maya, en la que muchos han centrado esperanzas de un cambio radical de la humanidad o directamente anuncian el fin del mundo.

El cierre del Pico de Bugarach

El alcalde de Bugarach, Jean Pierre Delord, ante la inminencia de contar con una invasión de periodistas y fanáticos del fin del mundo o de la nueva era, se reunió recientemente con las autoridades regionales y las nacionales, por lo que decidieron aumentar la cantidad de personal de seguridad y gendarmes, habilitar un helicóptero de patrulla y lo que es más importante: clausurar desde unos días antes del 21 de diciembre los accesos al "Bu", como le dicen al Pico en la zona.

Vale destacar que la montaña tiene sus características especiales: parece una montaña "al revés". Esto se explica por los movimientos geológicos de las placas de la zona: las formaciones calcáreas antiguas quedaron encima del propio plegamiento terciario reciente, dando esta forma especial al monte.

De hecho, estas características geológicas, han determinado también la formación de cuevas, en las que los seguidores de las profecías pensaban pernoctar y hacer rituales especiales.

La realidad es que se quedarán con las ganas hasta tanto se vuelvan a habilitar los accesos, algo que podría ocurrir algunos días después del 21 de diciembre.

La salvación estaría en Bugarach

Ahora bien, ¿porqué el Pico de Bugarach?. Los fanáticos de las teorías surgidas de la interpretación de las profecías mayas, sean apocalípticas o sean de las "new age" dicen que Bugarach es el único lugar de la Tierra en el que la especie humana podrá salvarse. Las razones para afirmar esto son múltiples y tienen una larga historia, pero lo que tienen en común es que aparecieron por los rumores que circulan en Internet. Algunos hablan de que el lugar da protección por las ondas magnéticas emitidas por la montaña ante una eventual inversión del campo magnético de la Tierra, otros de una red de cuevas subterráneas donde podrían refugiarse en caso de desastre o por la colisión de un astro contra la Tierra, otros refieren a una importante actividad Ovni, incluso otros sugieren la apertura de un vórtice que haría pasar a quienes estén presentes a otras dimensiones. Todas estas conjeturas han sido desmentidas científicamente.

Pese a las teorías difundidas, algunos de los habitantes de Bugarach no han acusado recibo y se han recluido en sus casas, ante tanto forastero extraño dando vueltas. Otros han aprovechado la oportunidad para hacer su negocio, como algunos restaurantes y negocios de souvenires, o hay quienes han vendido o alquilado sus casas a valores exorbitantes y los hoteles están completos para la fecha mencionada, pero el resto de los habitantes, la gran mayoría, son granjeros escépticos, molestos ante tanto movimiento.

El Estado Francés interviene en Bugarach

Existe un organismo del Estado Francés, el denominado MIVILUDES, sigla que significa Misión Interministerial de Vigilancia y Lucha contra los riesgos sectarios, que viene estudiando el caso de los movimientos esotéricos y afines, que pululan en torno a Bugarach desde el año pasado.

De hecho, las autoridades ya han intervenido recientemente deteniendo a un sujeto que ofrecía suicidios colectivos antes del 21 de diciembre, por lo que cabe esperar algún otro procedimiento, atento a la variopinta y multitudinaria congregación de personas que se espera en Bugarach.